El centro de especialidades de Alboraya, adscrito al Hospital Universitario y Politécnico La Fe de Valencia, ha dado un paso adelante en la medicina preventiva con la implementación de un vanguardista sistema de cribado oftalmológico. Este innovador programa se apoya en la Inteligencia Artificial (IA) a través del robot automatizado DORIA (Diagnóstico Oftalmológico Robotizado por Inteligencia Artificial). Su principal misión es identificar de manera temprana diversas patologías oculares y perfeccionar el proceso de derivación de los pacientes hacia los especialistas adecuados, marcando un hito en la atención oftalmológica en la región.
Durante su visita al centro, el conseller de Sanidad, Marciano Gómez, subrayó la trascendencia de esta iniciativa. Según sus palabras, el propósito fundamental del programa es "mejorar la detección precoz de patologías oculares relevantes y facilitar la priorización de los casos que requieren atención especializada. Así conseguimos resolver la inquietud del paciente y mejorar los tiempos del diagnóstico y, por tanto, de los pronósticos". Gómez enfatizó que esta tecnología no solo agiliza el proceso, sino que también ofrece una serie de datos cruciales que son posteriormente analizados por el oftalmólogo. Estos datos actúan como una guía esencial para optimizar los plazos de derivación de los pacientes con afecciones oftalmológicas, lo que se traduce en la eliminación de consultas innecesarias y en la reducción de los pasos para acceder a la atención especializada que cada patología requiera, permitiendo iniciar el tratamiento con la mayor celeridad posible.
Resultados iniciales prometedores y eficiencia del sistema DORIA
Desde su implementación hace apenas dos semanas, el programa ha demostrado una eficiencia notable. El conseller Gómez reveló que "ya se han cribado 270 pacientes", con la meta de alcanzar una capacidad de evaluación de hasta 40 pacientes diarios. Este incremento progresivo busca no solo mejorar el acceso al diagnóstico, sino también posibilitar la detección temprana de complicaciones que, de otro modo, podrían ser evitables. Los datos iniciales son muy alentadores:
- Casi el 60% de los pacientes no requirieron derivación a la consulta hospitalaria tradicional.
- Específicamente, cerca del 45% recibió el alta tras el cribado al no presentar ninguna patología relevante.
- Un 15% fue programado para seguimiento dentro del mismo circuito de atención.
- El sistema identificó patologías urgentes en el 2,8% de los casos, lo que permitió una intervención inmediata.
- Un 10,6% de los pacientes fue diagnosticado con cataratas que requerían intervención quirúrgica y fue incluido directamente en la lista de espera, eliminando la necesidad de consultas diagnósticas adicionales.
- El 27,4% restante ha sido remitido para seguimiento en consultas especializadas de oftalmología.
Estos resultados subrayan la capacidad de DORIA para optimizar los recursos y enfocar la atención especializada donde es más necesaria, mejorando significativamente la gestión de la salud visual.
Características de la exploración y enfermedades detectables
La exploración con el sistema DORIA se caracteriza por su rapidez, comodidad y seguridad. Con una duración aproximada de diez minutos, el procedimiento es completamente indoloro y no invasivo, y no exige ninguna preparación previa por parte del paciente. Durante la prueba, el individuo se posiciona frente a los dispositivos de exploración y sigue las sencillas instrucciones del personal para completar las diversas mediciones. Este sistema integra múltiples pruebas oftalmológicas avanzadas en un solo proceso, lo que permite una evaluación rápida, objetiva y estandarizada de la salud visual. Entre las afecciones que DORIA puede identificar con una alta precisión se incluyen:
- Glaucoma, una de las principales causas de ceguera irreversible.
- Cataratas, que afectan la claridad de la visión.
- Alteraciones corneales, como el queratocono.
- Errores refractivos significativos.
- Enfermedades de la retina, como la degeneración macular asociada a la edad o el edema macular diabético, cruciales para pacientes con diabetes.
Esta capacidad de detección temprana es fundamental para preservar la visión de los pacientes y mejorar su calidad de vida.
Compromiso con la innovación y expansión futura en la Comunitat Valenciana
El conseller Marciano Gómez reiteró la importancia de integrar la inteligencia artificial en el ámbito sanitario. Afirmó que estas tecnologías "permiten mejorar la eficiencia del sistema sanitario, dotando de las herramientas necesarias al equipo profesional y ofreciendo diagnósticos más rápidos y precisos". Subrayó que proyectos como este consolidan el compromiso de la Conselleria de Sanidad con la innovación tecnológica aplicada a la práctica clínica y con la mejora constante de la atención al paciente, con el fin último de proporcionar a los ciudadanos de la Comunitat Valenciana la sanidad pública de calidad que merecen. Finalmente, Gómez anunció que, tras un riguroso control y una evaluación continua de los resultados, que hasta la fecha han sido altamente satisfactorios, este sistema, que ya opera en Alicante, será progresivamente adaptado e implementado en el resto de la Comunitat Valenciana, extendiendo así sus beneficios a una población más amplia y consolidando la región como referente en la aplicación de la IA en la salud.


