Ya ha entrado en vigor la nueva ley del Gobierno de España para frenar el desperdicio alimentario, una nueva norma que obliga a bares, restaurantes y supermercados a aplicar una serie de medidas para evitar que la comida termine en la basura y que, además, beneficiará al consumidor. Los establecimientos que no cumplan con la normativa se enfrentarán a sanciones que oscilarán entre los 2.000 € y los 500.000 euros.
Pero, ¿en qué consiste la nueva ley contra el desperdicio alimentario y de qué manera beneficiará a los consumidores? A continuación, te damos todos los detalles.
Los supermercados venderán la fruta y verdura “fea” más barata
La nueva ley establece medidas de buenas prácticas para la administración y los distintos eslabones de la cadena que eviten el desperdicio de alimento, como por ejemplo que los establecimientos comerciales dispongan de líneas de venta productos “feos, imperfectos o poco estéticos” para “promover el consumo de productos de temporada, de proximidad o ecológicos”.
A todos estos alimentos se les aplicará un descuento de hasta el 30%, lo que beneficiará al consumidor que podrá comprar frutas y verduras en buen estado, y de calidad, a un precio más reducido, solo por su apariencia menos estética.
Asimismo, la ley apela a incentivar la venta de productos con la fecha de consumo preferente o de caducidad próxima, de acuerdo a la jerarquía de prioridades de uso. El Gobierno adoptará políticas y medidas para fomentar la adecuación de las fechas de consumo preferente a la prevención del desperdicio, para lo que deberá llevar a cabo acciones formativas y divulgativas sobre la correcta interpretación de las fechas de caducidad y consumo preferente.

Igualmente se incentivará que los agentes de la cadena alimentaria ajusten las fechas de consumo preferente de sus productos hasta el máximo que garantice una adecuada calidad de los mismos y se promoverá la investigación y la innovación sobre la viabilidad de los alimentos para alargar la vida útil.
Finalmente, cabe destacar que para la donación de excedentes de alimentos, se tendrán que suscribir convenios de colaboración con empresas, entidades de iniciativa social y otras organizaciones sin ánimo de lucro o bancos de alimentos.
Así se aplicará la apodada ‘Ley del tupper’
En cuanto a los bares y restaurantes, la nueva ley les obliga a ofrecer a los clientes la posibilidad de llevarse la comida sobrante en un tupper, que además tendrá que ser gratuito.
Además, si sobra comida en la cocina, la prioridad será su aprovechamiento, en primer lugar, para el personal del propio establecimiento; y después para entidades sociales. En el último término, se podría vender a precios reducidos o reutilizarse a través de los canales autorizados.

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha explicado que el desperdicio de alimentos representa una “ineficiencia” de la cadena alimentaria, que tiene consecuencias económicas, sociales y ambientales, porque supone malgastar el trabajo realizado por agricultores y ganaderos en la producción de alimentos y mal utilizar los recursos naturales que se consumen en este proceso. Pero además, ha recalcado es un asunto que tiene un claro carácter ético y “llama a la conciencia de todos”.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) estima que se desperdicia aproximadamente el 30 % de los alimentos que se producen en el mundo, lo que equivale a unos 1.300 millones de toneladas anuales, y que casi la mitad de este despilfarro se produce en la fase de postcosecha y venta minorista.
De hecho, durante el año 2020, los hogares españoles tiraron a la basura 1.364 millones de kilos/litros de alimentos, una media de 31 kilos/litros por persona.

