El puerto de Villajoyosa lleva décadas dando la espalda a su ciudad. Un varadero con embarcaciones abandonadas desde hace más de treinta años, espacios deteriorados y una conexión deficiente con el entorno urbano han convertido uno de los enclaves estratégicos del municipio en una asignatura pendiente. Ahora, la Generalitat Valenciana y el Ayuntamiento han decidido que es el momento de cambiar eso.
Las dos administraciones han comenzado a definir un proyecto para transformar el frente portuario del municipio y mejorar su integración con la ciudad. El acuerdo se alcanzó durante una reunión de trabajo en la que participaron el secretario autonómico de Infraestructuras y Transportes, Javier Sendra; el director general de Costas, Puertos y Aeropuertos, Marc García Manzana, y el alcalde de Villajoyosa, Marcos Zaragoza. La visita se centró especialmente en el antiguo Varadero y sirvió para analizar sobre el terreno las actuaciones que podrían incorporarse al futuro proyecto.
Un varadero con décadas de abandono como punto de partida
Entre los puntos de actuación prioritaria fijados en la reunión se encuentra la solución a la degradación del Varadero, donde en la actualidad "encontramos embarcaciones abandonadas desde hace más de tres décadas". No es un detalle menor: ese espacio, que debería ser una zona de servicio activo para la actividad pesquera, se ha convertido en un símbolo del abandono que ha sufrido el recinto portuario en su conjunto. A ese problema se suma la reordenación de los casetones de pertrechos pesqueros, la renovación de la iluminación y la mejora de las áreas ajardinadas, con las que el Ayuntamiento y la Generalitat proyectan convertir esta zona estratégica en un espacio no solo para la actividad marítima o náutica, sino para todos los ciudadanos.
La idea de fondo es sencilla pero ambiciosa: que el puerto deje de ser un espacio ajeno al ciudadano y se convierta en una prolongación natural de la ciudad hacia el mar. Algo que, sorprendentemente, nunca ha terminado de cuajar en un municipio cuya identidad siempre ha estado ligada al litoral. Villajoyosa pasó de ser un asentamiento ibérico a una ciudad fortificada contra las incursiones piratas, y sus coloridas casas de la ribera servían precisamente para que los pescadores pudieran divisarlas desde el mar. La conexión entre la ciudad y el agua es, en definitiva, tan antigua como el propio municipio.
"Villajoyosa es una potencia turística en la Comunidad Valenciana y a nivel nacional y no se merece que tenga un puerto tan degradado y abandonado como ha estado durante años" - Marc García Manzana, director general de Costas, Puertos y Aeropuertos de la Generalitat Valenciana
Un acceso que también necesita solución
La integración del puerto con la ciudad no es solo una cuestión de imagen o de espacios recuperados. También es un problema de infraestructura viaria. El alcalde Marcos Zaragoza recordó que el ayuntamiento ya trabaja en la redacción del proyecto de ejecución del vial de acceso al puerto, una actuación que permitirá definir las obras necesarias para mejorar la conexión con uno de los principales espacios de actividad económica del municipio. Las dos administraciones quieren recuperar espacios degradados, renovar distintas infraestructuras y facilitar el acceso de vecinos y visitantes a esta zona de la fachada marítima.
"Esta zona portuaria tiene que ser un espacio para la gente" - Marcos Zaragoza, alcalde de Villajoyosa
Más de un millón de euros en energía solar para siete puertos valencianos
Más allá del proyecto urbanístico, la reunión también puso sobre la mesa otra iniciativa ya ejecutada: la instalación de plantas fotovoltaicas en siete puertos de gestión autonómica, con una inversión global superior a 1,05 millones de euros. Una apuesta por la eficiencia energética que sitúa a la red portuaria valenciana en la senda de la descarbonización.
En el puerto de Villajoyosa, la actuación ha supuesto una inversión de 209.178 euros, lo que la convierte en una de las instalaciones de mayor potencia del conjunto de la red portuaria autonómica. Las plantas solares se han extendido también a los puertos de Jávea, Benicarló, Peñíscola, Burriana, Altea y Santa Pola, cerrando así un ciclo de actuaciones que combina sostenibilidad medioambiental con ahorro en el consumo energético de los recintos.
García Manzana subrayó que la colaboración entre administraciones y el sector privado resulta clave para "favorecer nuevas inversiones, dinamizar los entornos portuarios y reforzar su contribución a la actividad económica y social de los municipios". Una frase que suena a hoja de ruta, pero que en Villajoyosa tiene un significado muy concreto: una ciudad que combina la auténtica vida urbana con un ambiente marítimo, animado pero no masificado , y que ahora tiene la oportunidad de hacer del puerto uno de sus principales activos para el futuro.

