València exporta su modelo de parques inundables: una red verde de 1.500 hectáreas que convierte la tragedia de la DANA en una hoja de ruta europea

El comisionado Raúl Mérida presenta a una delegación de Sajonia-Anhalt el proyecto de parques metropolitanos antinundaciones del Consell, que combina protección climática, espacios verdes y agricultura.

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Raúl Mérida
Raúl Mérida

No es solo un parque. Es una barrera. Una red verde de 1.500 hectáreas que funcionará como escudo natural ante futuras riadas, pero que en los días sin lluvia acogerá ciclistas, nómadas digitales, agricultores y pacientes de Alzheimer en terapia al aire libre. El comisionado para la Recuperación, Raúl Mérida, ha presentado ante una delegación parlamentaria alemana del land de Sajonia-Anhalt el ambicioso proyecto de parques inundables metropolitanos que impulsa la Generalitat Valenciana en las riberas del río Túria y del barranco del Poyo. Una propuesta nacida del trauma de la DANA de octubre de 2024 que hoy ya despierta interés en Europa.

Una infraestructura verde con vocación de referente continental

El encuentro reunió en València a Lars-Jörn Zimmer, presidente de la comisión parlamentaria de Economía, Ciencia y Asuntos Digitales del parlamento de Sajonia, junto a otros diputados de la región y a la directora general de Representación ante la Unión Europea y Acción Exterior, Raquel Aguado. La visita, fruto del trabajo de coordinación de la Secretaría Autonómica de Representación ante la UE, se enmarca en la estrategia de diplomacia económica del Consell y en el refuerzo de relaciones institucionales con Sajonia-Anhalt, intensificadas en los últimos años.

Mérida no escatimó en ambición al presentar el proyecto. Los parques inundables metropolitanos "situarán a València como referente europeo en protección climática frente a inundaciones", señaló el comisionado, subrayando que no se trata de espacios de ocio al uso, sino de una infraestructura estratégica de defensa ante episodios extremos de lluvia. Una distinción que no es menor: València ya conoce de primera mano lo que ocurre cuando el territorio no está preparado.

"El proyecto redefine el concepto tradicional de parque urbano. En condiciones normales, estos espacios funcionarán como zonas verdes accesibles. Sin embargo, en situaciones de emergencia climática, se transformarán en grandes áreas de laminación que retendrán y canalizarán el agua, protegiendo el territorio de posibles daños materiales y personales." - Raúl Mérida, comisionado para la Recuperación de la Generalitat Valenciana

La Generalitat ha estructurado el macroproyecto en 18 sectores que suman una superficie total de 1.485 hectáreas y más de 72 kilómetros de recorridos verdes y fluviales. Para que la magnitud sea comprensible: el equivalente a más de 1.000 campos de fútbol convertidos en pulmón verde y dique de contención al mismo tiempo.

Cemento 0: un parque que también cura y conecta

El concepto que vertebra todo el proyecto es el de "cemento 0". Nada de hormigón donde no sea imprescindible. Una infraestructura verde y azul ligada a las cuencas del barranco del Poyo y del río Túria, capaz de laminar avenidas, retener agua en episodios de lluvias intensas y reducir el impacto de las inundaciones en los núcleos urbanos. Pero el plan va mucho más allá de la ingeniería hidráulica.

Los 72 kilómetros de recorridos incluirán ciclorutas, zonas de coworking al aire libre —un guiño explícito al perfil de nómada digital que ha convertido a València en destino de referencia— y senderos hipoalergénicos con hilo musical tematizado. También se habilitarán espacios climáticos para protegerse del frío en invierno y del calor en verano, y estaciones meteorológicas distribuidas a lo largo del recorrido. Uno de los elementos más llamativos es la zona de parque sensitivo pensada para que pacientes psicológicos, psiquiátricos y afectados de Alzheimer puedan recibir terapia al aire libre, integrando el bienestar mental en la planificación urbana.

El carácter agroforestal del proyecto generó especial interés entre los parlamentarios alemanes. La incorporación de zonas de cultivo agrícola a lo largo del recorrido no tiene equivalente en infraestructuras similares de Alemania, algo que los propios visitantes reconocieron durante el encuentro. Estos espacios también servirán para recuperar suelos agrícolas, riberas degradadas, antiguas zonas de vertido y corredores ambientales que hoy actúan como barreras en lugar de como conexiones.

L'Albufera: el modelo que ya demostró funcionar

La delegación no solo escuchó presentaciones. También visitó el parque natural de l'Albufera, donde Mérida explicó en vivo cómo este espacio actuó durante la DANA como una esponja que laminó la avenida de agua y redujo la fuerza del caudal. El comisionado fue directo: ese es "el modelo de prevención que queremos replicar con los parques inundables". L'Albufera, según destacó, desempeñó un papel medioambiental "clave" al actuar como depósito temporal de agua, evitando que el impacto de la riada fuera mayor en el litoral.

La lección no es nueva en el ámbito de la gestión hídrica europea. En el congreso internacional sobre recuperación tras inundaciones, se han estudiado las políticas adoptadas por diversas regiones afectadas por riadas recientes, entre ellas territorios de Alemania, Bélgica y los Países Bajos en 2021 y la región de Hauts de France en 2024. La diferencia es que Valencia no solo analiza lo que falló, sino que ha convertido la catástrofe en proyecto de futuro con dimensión territorial.

Un complemento, no un sustituto

Mérida fue cuidadoso en un punto que no debe pasarse por alto: los parques inundables son un complemento, no un reemplazo de las grandes obras hidráulicas. El sistema está concebido como un complemento a las obras de encauzamiento que debe ejecutar el Gobierno central y como una respuesta estructural para reforzar la resiliencia del territorio frente al riesgo de inundaciones, especialmente en l'Horta Sud. Sin esas infraestructuras de fondo, la red verde por sí sola no garantiza la protección total de la ciudadanía.

Según las estimaciones del Consell, el desarrollo completo de esta red de parques requerirá una inversión superior a los 150 millones de euros. Se trata de un plan estratégico a medio y largo plazo que combinará recursos públicos con participación privada, a través de mecanismos como la compensación de emisiones de CO₂, y que aspira a captar financiación específica de la Unión Europea para acelerar su ejecución. Las primeras licitaciones están previstas para este año 2026. La visita de los parlamentarios de Sajonia-Anhalt no es, en ese sentido, un mero intercambio de cortesías: es también una apuesta por construir alianzas que puedan facilitar ese camino hacia la financiación europea y consolidar a València como referencia en la gestión del riesgo climático frente a inundaciones.