Valencia exporta a China su modelo de FP dual: Geely y Unitree, los gigantes de los coches y los robots humanoides, quieren replicarlo

La consellera Ortí ofrece en Hangzhou a dos grandes empresas chinas el modelo de formación profesional dual que ya desarrolla con PowerCo en Sagunto.

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 Geely y Unitree
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No es habitual que una consellera de Educación viaje a China a vender un modelo formativo. Pero lo que la Comunitat Valenciana ha construido alrededor de la Formación Profesional dual empieza a despertar interés más allá de las fronteras europeas. Carmen Ortí, titular de Educación, Cultura y Universidades de la Generalitat Valenciana, se reunió en Hangzhou con representantes de Geely, la multinacional china de fabricación de automóviles, y de Unitree, empresa especializada en robots humanoides de alta tecnología, para ofrecerles replicar en sus proyectos el modelo de formación de talento que la Generalitat ya desarrolla junto a PowerCo en Sagunto.

El precedente que lo hace posible: el Battery Campus de Sagunto

Para entender la propuesta que Ortí llevó a China, hay que mirar primero a Sagunto. El Battery Campus, vinculado a la gigafactoría de celdas de baterías de PowerCo, del grupo Volkswagen, ofrecerá FP dual en automatización, mecatrónica, química industrial y seguridad ambiental, además de formaciones universitarias de especialización. Un equipamiento pensado para alimentar de talento cualificado a una de las industrias más estratégicas del momento: la fabricación de baterías para vehículos eléctricos.

PowerCo formará hasta 200 alumnos por curso en el Battery Campus, el espacio diseñado para instruir a estudiantes de FP y a trabajadores que busquen reciclarse o reforzar su cualificación. La compañía tiene previsto contratar al año a 20 de esos alumnos y acoger como becarios en prácticas a otros tantos. Un modelo que, sobre el papel, convierte la formación en una antesala directa del empleo.

Sin esperar a que el Battery Campus esté plenamente operativo, la Generalitat ha dado ya un primer paso tangible: este mes de septiembre se ha puesto en marcha en València un ciclo de Grado Superior con contenidos específicos de fabricación de baterías de litio, que incluye el único laboratorio de fabricación de pilas eléctricas existente en un centro educativo de toda España. El currículo ha sido elaborado conjuntamente con PowerCo, el Instituto Tecnológico de la Energía y Quimacova.

Lo que Valencia ofrece a las empresas chinas

La reunión en Hangzhou no fue una visita de cortesía. Ortí fue con una propuesta concreta: que Geely y Unitree puedan servirse del mismo esquema que ha dado forma al Battery Campus, adaptado a sus propias necesidades tecnológicas. La Generalitat anunció su disposición a explorar, junto con ambas compañías, el Beihang Valencia Polytechnic Institute (BVPI) y la Universitat Politècnica de València (UPV), qué capacidades y qué formación requerirá el nuevo ecosistema tecnológico que se está construyendo.

La lógica detrás de la oferta es doble. Por un lado, dotar a los estudiantes valencianos de acceso a tecnologías punteras. Por otro, que el tejido empresarial local —especialmente las pymes— pueda beneficiarse de ese conocimiento.

"Queremos que nuestros estudiantes aprendan con las tecnologías que marcarán la próxima década. Y queremos que nuestras empresas, especialmente las pymes, tengan acceso a personas capaces de ayudarles a adoptar esas tecnologías." - Carmen Ortí, consellera de Educación, Cultura y Universidades de la Generalitat Valenciana

En un momento en que la irrupción de la robótica humanoide y la electromovilidad están redibujando el mapa industrial global, que una administración regional española se siente en la misma mesa que dos de las empresas más avanzadas de China no es un detalle menor.

Una red de 480 centros y más de 103.000 alumnos en empresas

Detrás de la propuesta hay un sistema educativo de dimensiones considerables. La Formación Profesional valenciana cuenta con una red de más de 480 centros —22 integrados públicos y 461 institutos—, con una oferta de 196 ciclos formativos distribuidos en 27 familias profesionales. Cinco de esos centros forman parte de la Red Estatal de Centros de Excelencia en ámbitos como la ciberseguridad, la fabricación mecánica, los audiovisuales, la química o la inteligencia artificial y el big data.

El dato más revelador del carácter dual del sistema es quizá este: durante el curso actual, más de 103.000 alumnos se formarán en más de 27.000 empresas. No en aulas simuladas, sino en entornos productivos reales. Es, en esencia, la misma filosofía que inspira el modelo alemán de formación profesional, considerado durante décadas el estándar de referencia en Europa.

A esto se suma una apuesta por conectar la FP con la universidad. El proyecto piloto FP+U permite que el alumnado de Formación Profesional de Grado Superior consolide su formación con una carrera universitaria a través de un itinerario integrado de cinco años —dos de FP y tres de universidad—, gracias a un amplio reconocimiento de créditos entre ambas etapas.

Medallas, movilidad e internacionalización

La proyección internacional del modelo valenciano no es solo un objetivo estratégico: empieza a tener resultados medibles. En el campeonato nacional SpainSkills 2026, la Comunitat Valenciana logró 12 medallas, ocho de ellas de oro, lo que ha situado a sus campeones en el equipo español que competirá en WorldSkills Shanghái —precisamente en septiembre de 2026— y en EuroSkills Düsseldorf en 2027.

En materia de movilidad, el programa EuroTrainee ha crecido de forma significativa: si en el curso 2025/2026 ofertó 666 plazas para el alumnado, en el curso 2026/2027 ampliará esa cifra a 909 plazas de movilidad para el profesorado. Una señal de que el modelo no solo busca formar a los estudiantes, sino también a quienes les enseñan.

La pregunta que queda en el aire es si Geely y Unitree acabarán apostando por Valencia como territorio de formación de su talento tecnológico. Si lo hacen, el modelo que nació para alimentar una gigafactoría en Sagunto podría convertirse en una referencia exportable a escala global, demostrando que la educación también puede ser una palanca de atracción de inversión exterior.