Hay efemérides que invitan a mirar hacia atrás y hay celebraciones que obligan a preguntarse quiénes somos hoy. El Nou d'Octubre de 2026 será las dos cosas a la vez. La Generalitat Valenciana ha presentado la campaña institucional del Día de la Comunitat Valenciana bajo el lema 'Un llegat infinit', una propuesta que entrelaza el presente de cinco millones de ciudadanos con la figura del rey que, hace tres cuartos de milenio, trazó los contornos del territorio que hoy llamamos Comunitat Valenciana.
El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha sido el encargado de presentar la programación oficial, que convierte el 750 aniversario de la muerte de Jaume I 'el Conqueridor' en el eje vertebrador de las celebraciones. Jaume I falleció el 27 de julio de 1276 , cerrando así un reinado de 63 años, el más largo de cualquier monarca en toda la historia de España. No es un personaje menor de los libros de historia: entre sus hitos más relevantes destacan la conquista de Mallorca en 1229 y, especialmente, la toma de la ciudad de València en 1238, hecho que permitió la creación del Reino de València. Precisamente el 9 de octubre se conmemora cada año esa entrada en la ciudad.
Un legado que no cabe en un museo
El legado de Jaume I resulta fundamental para el nacimiento del pueblo valenciano, con la promulgación de los Fueros de València, que dotaron al territorio de un sistema legal propio y de una soberanía jurídica diferenciada dentro de la Corona de Aragón. Fue él quien convirtió las tierras conquistadas en Valencia en un reino diferenciado dentro de la Corona de Aragón, gracias a la elaboración legislativa de los Fueros de Valencia, els Furs; un andamiaje jurídico que, siete siglos y medio más tarde, sigue siendo la referencia histórica del autogobierno valenciano. Pocas figuras históricas pueden presumir de tanta vigencia.
Pérez Llorca ha querido trasladar esa idea al corazón de la campaña gráfica. La propuesta visual toma como elemento central la cimera del rey Jaume I, reinterpretada con un lenguaje contemporáneo: formas triangulares que simbolizan la unión de Castellón, Valencia y Alicante, y los colores de la Reial Senyera como hilo conductor con el territorio. Una imagen que no renuncia a sus raíces, pero que tampoco tiene miedo de hablarle al siglo XXI.
"750 años después continúa existiendo un hilo que vincula a nuestra sociedad con su historia y una identidad común que hemos construido generación tras generación" - Juanfran Pérez Llorca, president de la Generalitat Valenciana
En esa misma línea, el jefe del Consell ha subrayado que la identidad valenciana no es algo estático ni petrificado: "nuestra identidad no es una pieza de museo, sino que se transforma, crece y enriquece con cada generación sin dejar de reconocer todo lo que hemos heredado, porque alicantinos, valencianos y castellonenses somos tradición y modernidad". Una afirmación que, lejos de ser retórica vacía, conecta directamente con el debate sobre qué significa pertenecer a un territorio en pleno siglo XXI.
De la Gastroneta al castillo de fuegos: una semana de celebraciones
La programación, que arranca el 1 de octubre, despliega una semana de actividades diseñadas para todos los públicos y para los tres territorios de la Comunitat. El punto de partida serán las jornadas de puertas abiertas del Palau de la Generalitat, que podrán visitarse del 1 al 7 de octubre en horario de mañana y tarde —de 11:00 a 14:00 horas y de 16:00 a 19:00 horas—, aunque el primer día el acceso no comenzará hasta las 16:00 horas.
Los días 2, 3 y 4 de octubre, una Gastroneta instalada en València ofrecerá degustaciones de mazapán, a cargo del Gremio de Panaderos y el Gremio de Confiteros, y de horchata, elaborada por José Panach. Pequeños placeres gastronómicos que recuerdan que la identidad también se come. El 3 de octubre, el turno será de los más pequeños: actividades infantiles en Alicante, València, Castelló de la Plana y Elche completarán una jornada de formato familiar en horario de mañana y tarde.
El 4 de octubre el protagonismo lo tomarán las bandas de música, con conciertos simultáneos a partir de las 12:00 horas en cuatro escenarios emblemáticos: la plaza de la Virgen de València, el puerto de Alicante, la plaza de las Aulas de Castelló de la Plana y la plaza de Baix de Elche. Cuatro ciudades, un mismo pulso.
Entre los días 6 y 8 de octubre, la fachada del Palau de la Generalitat se convertirá en pantalla: una proyección audiovisual de 360 grados con la imagen institucional de la celebración podrá contemplarse cada noche, aproximadamente entre las 20:00 y las 00:00 horas. Y a las 00:00 horas del propio 9 de octubre, el cielo se iluminará con castillos de fuegos artificiales en Elche —en el puente del Ferrocarril—, en el puerto de Alicante y en el espacio situado entre el Auditorio y el Palacio de Congresos de Castelló de la Plana.
Máxima precaución ante las alertas meteorológicas
No obstante, el president ha querido comenzar su intervención con un recordatorio que sitúa las celebraciones en su justa perspectiva: ha solicitado "máxima precaución" ante las alertas meteorológicas activadas para las próximas horas y ha llamado a la población a seguir las recomendaciones de los organismos oficiales y a mantenerse informada a través de los canales institucionales. Todos los actos previstos estarán condicionados a la situación meteorológica, un matiz nada menor en un territorio que conoce bien la fuerza de la climatología adversa.
Setecientos cincuenta años después de su muerte, Jaume I sigue siendo una presencia viva en la historia, la cultura y las fiestas de la Comunitat Valenciana. Que su aniversario sea el centro de la fiesta más importante del calendario valenciano dice mucho de cómo este territorio entiende su propia historia: no como algo que se archiva, sino como algo que se celebra, se comparte y, con cada generación, se renueva.


