La Comunitat Valenciana no es solo tierra de paella y fallas. Es también, y cada vez más, un espacio de encuentro entre culturas que comparten algo tan poderoso como una lengua común. Este 12 de octubre, el Día de la Hispanidad volvió a convertir València en un escenario de diversidad, con la celebración del 'Encuentro con Entidades y Casas Nacionales de la Comunitat Valenciana', acto institucional enmarcado en las II Fiestas de la Hispanidad organizadas por la Generalitat. La sede elegida no fue casual: el Centre del Carme Cultura Contemporània (CCCC), uno de los espacios culturales más emblemáticos de la ciudad, acogió una jornada que reunió a autoridades, asociaciones y más de un centenar de representantes del tejido asociativo hispanoamericano residente en territorio valenciano.
Un encuentro para visibilizar lo que une, no lo que separa
El lema de esta segunda edición lo dice todo antes de que empiece cualquier discurso: 'Todo lo que nos une'. En un tiempo en el que el debate público tiende a subrayar las diferencias —de origen, de cultura, de historia—, la Generalitat apostó por girar el foco en sentido contrario. La consellera de Justicia, Transparencia y Participación, Nuria Martínez, fue la encargada de clausurar la jornada y de articular ese mensaje con claridad.
"Cuando ponemos el foco en aquello que nos acerca y nos permite reconocernos unos en otros, descubrimos que son muchas más las cosas que compartimos que aquellas que nos separan" - Nuria Martínez, consellera de Justicia, Transparencia y Participación de la Generalitat Valenciana
La consellera explicó que esta segunda edición de las Fiestas de la Hispanidad se ha celebrado con el objetivo de reivindicar los lazos culturales, históricos y lingüísticos que unen a los pueblos hispanohablantes, al tiempo que se promueven los valores de libertad, convivencia y respeto a la diversidad. Una declaración de intenciones que, en el contexto valenciano, adquiere una dimensión concreta: la Comunitat es hogar de decenas de comunidades latinoamericanas organizadas en asociaciones y casas nacionales que mantienen vivos sus vínculos de origen mientras construyen su vida aquí.
Testimonios reales, historias compartidas
Más allá de los discursos, el acto reservó uno de sus momentos más emotivos para dar voz a quienes protagonizan esa realidad a diario. Durante la jornada se proyectó un vídeo divulgativo en el que seis personas procedentes de distintos países hispanoamericanos compartieron sus experiencias de integración y vida cotidiana en la Comunitat Valenciana. No fueron cifras ni estadísticas, sino historias con nombre y cara: el tipo de relato que conecta directamente con la experiencia humana y que resulta difícil de ignorar.
El acto contó también con la presencia de la secretaria autonómica de Transparencia y Participación, Carmen Uriol, y del director general de Participación, José Tárrega, junto a una amplia representación de las casas nacionales y asociaciones hispanoamericanas asentadas en la Comunitat. Una mesa institucional que refleja la voluntad de la administración de tratar esta realidad no como un asunto marginal, sino como parte constitutiva de la identidad valenciana contemporánea.
El Centre del Carme, escenario de cultura viva
Las celebraciones del Día de la Hispanidad en València se han consolidado como un acontecimiento de gran alcance: este año, el desfile cívico-conmemorativo previsto para el 12 de octubre reunirá a 37 grupos folclóricos de diferentes nacionalidades y se espera la participación de más de 7.000 personas. Un contexto que subraya el peso real de la comunidad hispanohablante en la vida de la ciudad.
En ese mismo espíritu festivo e integrador concluyó también la jornada en el Centre del Carme. El programa cultural que cerró el encuentro institucional incluyó las actuaciones musicales de los artistas Polly Fermann y Cali Vandrés, un colofón que transformó la solemnidad del acto en celebración compartida. Porque quizás en eso reside la clave de lo que propone este tipo de iniciativas: que la diversidad no sea solo un concepto que se defiende en un discurso, sino algo que se escucha, se baila y se vive.

