Un restaurante en Catarroja donde aprender a cocinar puede ser la puerta de salida de la exclusión social tras la dana

La consellera Albalat visita Foc i Cor, restaurante-escuela financiado con 563.000€ que forma a vecinos de l'Horta Sud afectados por la dana.

Guardar

Restaurante Foc i Cor
Restaurante Foc i Cor
Añadir ValènciaExtra.com como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora

Casi un año después de que la dana arrasara los municipios de l'Horta Sud, la reconstrucción sigue dos velocidades: la de los ladrillos y la de las personas. La primera se mide en obras y subvenciones para infraestructuras. La segunda, mucho más silenciosa, se mide en contratos de trabajo, en confianza recuperada y en proyectos de vida que vuelven a tener horizonte. Es precisamente en esa segunda velocidad donde encaja Foc i Cor, el restaurante-escuela que la ONG CESAL ha puesto en marcha en Catarroja y que esta semana ha recibido la visita de la consellera de Servicios Sociales, Familia e Infancia, Elena Albalat.

Cocinar como herramienta de inclusión

El nombre lo dice casi todo: fuego y corazón. Foc i Cor combina una propuesta gastronómica basada en la cocina mediterránea y el producto de proximidad con un modelo de formación práctica en hostelería dirigido a personas que atraviesan situaciones complejas. No es un comedor social ni una academia convencional. Es un restaurante abierto al público donde los alumnos aprenden el oficio sirviendo mesas y preparando menús reales, con clientes reales, bajo presión real. CESAL desarrolla este modelo desde hace años a través de tres restaurantes-escuela en España y El Salvador, con la convicción de que esa combinación entre aprendizaje, experiencia real y contacto directo con las empresas facilita una incorporación al mercado laboral mucho más sólida.

La consellera Albalat recorrió las instalaciones junto a los responsables de la entidad y mantuvo un encuentro con el alumnado de cocina y sala para conocer de primera mano cómo funciona el proyecto. La conclusión que extrajo no dejó lugar a interpretaciones: la recuperación tras un desastre natural no termina cuando se reconstruyen las infraestructuras.

"La recuperación no termina cuando se reconstruyen las infraestructuras, sino que también debemos ayudar a las personas a recuperar oportunidades, confianza y herramientas para desarrollar su proyecto de vida con autonomía." - Elena Albalat, consellera de Servicios Sociales, Familia e Infancia de la Generalitat Valenciana

563.000 euros y una primera promoción ya en empresas

El proyecto se pone en marcha gracias a la convocatoria extraordinaria de la Conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia de la Generalitat Valenciana para iniciativas dirigidas a mejorar las condiciones de vida de las personas y colectivos afectados por la dana. En concreto, la Generalitat lo financia con 563.088 euros, una cifra que refleja la apuesta institucional por una recuperación que va más allá del hormigón y los escombros.

La primera promoción del programa, integrada por 16 alumnos —ocho en cocina y ocho en sala—, comenzó su formación a finales de junio y la completó a principios de septiembre. El itinerario formativo incluye 220 horas en total: 200 de práctica directa en el restaurante-escuela y 20 dedicadas a talleres de habilidades personales y sociales. Lejos de quedarse en el papel, el programa ha dado ya resultados concretos: algunos alumnos han accedido directamente a contratos de trabajo antes incluso de iniciar las prácticas previstas en empresas del sector. En los próximos días, el resto se incorporará a una experiencia vocacional de 80 horas en empresas colaboradoras, donde aplicarán lo aprendido y establecerán un primer contacto con potenciales empleadores.

Una segunda promoción en marcha y horizonte de 100 personas al año

La segunda promoción ya ha comenzado esta semana con 16 alumnos, una cifra que podría crecer hasta los 20 participantes en los próximos días. Las previsiones del proyecto apuntan a que Foc i Cor formará a un centenar de personas hasta abril de 2027 y aspira a convertirse en un referente de la hostelería en l'Horta Sud. La hostelería, precisamente, es uno de los sectores con mayor demanda de empleo en la Comunitat Valenciana, lo que convierte al proyecto en una apuesta especialmente estratégica para quienes buscan reinsertarse en el mercado laboral.

La consellera Albalat fue clara al valorar el impacto de este tipo de iniciativas:

"Cuando una persona consigue formación, experiencia profesional y una oportunidad de empleo, estamos avanzando en la mejor recuperación posible, que es la que mejora la vida de las personas." - Elena Albalat, consellera de Servicios Sociales, Familia e Infancia de la Generalitat Valenciana

Más allá de la emergencia: CESAL también acompaña con Caminos de Oportunidad

CESAL es una organización dedicada a promover el desarrollo humano de las personas más vulnerables desde 1988, con presencia en España, África y Latinoamérica. El crecimiento y la consolidación de las intervenciones en la zona de la dana llevó a la entidad a abrir un centro de trabajo propio en la comarca, en Catarroja, desde el que se coordinan actualmente todos los proyectos en l'Horta Sud. Foc i Cor no es su única actuación en la zona. La visita de la consellera también permitió conocer el proyecto Caminos de Oportunidad, otra iniciativa financiada por la Generalitat que ofrece acompañamiento psicosocial, asesoramiento jurídico e itinerarios personalizados de inserción laboral para personas afectadas por la dana en municipios de l'Horta Sud. Entre ambos programas, la Generalitat destina cerca de un millón de euros a la recuperación social y laboral de las personas afectadas por la riada.

El reto ahora es que todo esto no desaparezca cuando se agoten los fondos extraordinarios vinculados a la dana. Albalat lo tiene presente: ha recordado que existen otras vías de financiación —como las convocatorias de programas sociales con cargo al IRPF y a fondos europeos— que pueden dar continuidad a proyectos con impacto social demostrado. La elección de Catarroja como sede de Foc i Cor refuerza el compromiso con uno de los municipios más afectados por la dana y pone de manifiesto la importancia de desarrollar proyectos estables que acompañen a la población más allá de la respuesta inmediata a la emergencia. Porque reconstruir una cocina es relativamente sencillo. Reconstruir la confianza de quien lo perdió todo es, quizás, el trabajo más difícil y, al mismo tiempo, el más necesario.