Un proyeccionista que vive entre películas: la ópera prima argentina que denuncia el desmantelamiento cultural llega a la Filmoteca Valenciana

La Filmoteca Valenciana proyecta los días 15 y 17 de septiembre 'La noche está marchándose ya', premiada en la Seminci de Valladolid.

Guardar

Película 'La noche está marchándose ya'
Película 'La noche está marchándose ya'
Añadir ValènciaExtra.com como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora

Hay películas que nacen de la urgencia. 'La noche está marchándose ya' es, a la vez, un amor declarado al cine y un grito de alarma ante el desmantelamiento cultural que vive Argentina. La Filmoteca Valenciana la proyectará el martes 15 de septiembre, a las 18.30 horas, y el jueves 17, a las 20.00 horas, en lo que supone una oportunidad para que el público valenciano descubra una de las propuestas más celebradas del cine independiente latinoamericano de los últimos meses.

La sesión del martes contará con la presencia de Ramiro Sonzini, codirector de la película, que participará en una presentación y posterior coloquio con el público. Una ocasión, por tanto, no solo para ver el filme sino para dialogar directamente con quien lo ha hecho posible.

Un proyeccionista que termina viviendo dentro del cine

Rodada en blanco y negro en el Cineclub Municipal de Córdoba, la película sigue a Pelu, un treintañero cuya vida entera orbita alrededor de una sala de cine. Proyeccionista del Cine Club, Pelu pierde su trabajo y comienza a pasar las noches en el lugar como guardia de seguridad. Lo que empieza como una salida de emergencia se convierte en algo mucho más extraño y bello: termina viviendo en secreto dentro del cine, acompañado únicamente por las películas que revisa cada noche. Desde los melodramas de Frank Borzage y Leo McCarey hasta la austeridad de Yasujiro Ozu o la espiritualidad de Robert Bresson. Un habitante invisible entre butacas y latas de celuloide.

Un extravagante grupo de personas que vive en una situación económica precaria se enfrenta al posible desahucio del viejo palacio del cine en el que viven. En este lugar, entre viejas butacas y latas de celuloide, han fundado casi un hogar, algo parecido a una familia. La historia, aparentemente íntima y costumbrista, esconde en realidad una radiografía política de precisión quirúrgica.

Nacida como reacción a la crisis del cine argentino

El origen del proyecto surgió como una reacción a la crisis política y económica que se vive en Argentina, que ha afectado, sobre todo, a la industria cinematográfica. Los recortes del gobierno de Javier Milei han golpeado con especial dureza al sector audiovisual, y los propios directores lo han vivido en carne propia.

"La gestión pública argentina está dispuesta a recortar cualquier cosa que tenga que ver con la cultura" - Ezequiel Salinas, codirector de 'La noche está marchándose ya'

Esta oda al cine de los años 30, contagiada de innumerables referencias al noir y al melodrama, tiene como protagonista al Cine Club Municipal Hugo del Carril de la ciudad de Córdoba, un lugar que los directores han transitado durante toda su vida. No es un escenario elegido al azar: es su mundo, su memoria, casi su casa.

Un recorrido triunfal por los festivales internacionales

La noche está marchándose ya se alzó con el Premio 'Ribera del Duero' a la mejor dirección en la Seminci de Valladolid tras un mes de triunfos que comenzó en el Festival DocLisboa, donde se llevó el Premio a la mejor película, sumado al anterior Premio Especial del Jurado en el FIC Valdivia. Tras ese amplio recorrido por festivales, llegó a la Sala Leopoldo Lugones de Buenos Aires y poco después al MALBA. El recorrido internacional de la película dibuja el mapa de un cine que, pese a nacer en condiciones de extrema precariedad, ha sabido conquistar los escenarios más exigentes.

Los directores ya habían pasado por Valladolid en 2021, donde ganaron la Espiga de Plata al mejor cortometraje con 'Mi última aventura'. Volver cuatro años después con su primer largometraje —y marcharse con el premio a la mejor dirección— es el tipo de trayectoria que no se improvisa.

Dos cineastas curtidos en la cultura de Córdoba

Ezequiel Salinas y Ramiro Sonzini son dos cineastas argentinos nacidos en Córdoba en 1985 y 1989, respectivamente. Salinas se formó en el Cineclub La Quimera y en la Universidad Nacional de Córdoba, y antes de dirigir construyó una carrera sólida como director de fotografía. En 2019 fue seleccionado para el programa Berlin Talents como director de fotografía. Ese mismo año estrenó su primer cortometraje como director, 'Suquía'. En 2012 había recibido el Premio Argentores al mejor guion documental por 'Yatasto', de Hermes Paralluelo.

Sonzini, por su parte, es realizador, montador y crítico de cine. Fundó la revista 'La vida útil' y la Semana Mundial de la Cinefilia, dos proyectos que revelan hasta qué punto la cinefilia no es para él un hobby sino una forma de entender el mundo. Juntos, Salinas y Sonzini han construido una voz cinematográfica propia que combina la erudición con la urgencia política.

Su debut en el largometraje con 'La noche está marchándose ya' es una hilarante oda cinéfila que es al mismo tiempo un film político sobre la desintegración argentina. Que esa película llegue ahora a Valencia —proyectada en blanco y negro, ambientada en un cineclub que lucha por sobrevivir— dice tanto sobre el estado del cine argentino como sobre la vigencia de espacios como la Filmoteca Valenciana: lugares donde las películas que importan todavía encuentran su público.