El teléfono móvil ya no es solo un dispositivo de comunicación. Es una cartera, un álbum familiar, un historial médico y las llaves del banco, todo en el bolsillo. Y precisamente por eso se ha convertido en el objetivo favorito de los ciberdelincuentes. Consciente de esta realidad, la Generalitat Valenciana ha puesto en marcha una campaña de concienciación dirigida a la ciudadanía para enseñar a proteger los smartphones frente a los ataques digitales más frecuentes.
Una amenaza que no para de crecer
Los datos son difíciles de ignorar. Solo en 2024, el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) gestionó un total de 97.348 casos y consultas, lo que representa un aumento del 16,6% respecto a 2023. Y aunque las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad registraron 464.801 ciberdelitos en 2024, con un descenso del 1,6% respecto al año anterior —el primero en la serie histórica—, el panorama sigue siendo preocupante: casi nueve de cada diez de esos ciberdelitos fueron fraudes informáticos, es decir, estafas. El descenso estadístico no debe confundirse con seguridad.
En este contexto, el Centro Valenciano de Ciberseguridad Talaia —dependiente de la Conselleria de Economía, Hacienda y Administración Pública— ha lanzado la campaña 'Tu dispositivo, tu responsabilidad: protege tu vida digital', con el objetivo de ofrecer consejos prácticos sobre el uso seguro del móvil, las aplicaciones y la mensajería instantánea. La iniciativa se prolongará durante 15 días a través de las redes sociales de Talaia y su portal web.
"Los ataques dirigidos a los móviles se han intensificado porque la información que almacenamos en nuestros móviles es igual o incluso más valiosa que la que guardamos en nuestros ordenadores" - Cristóbal Mollá, director general de TIC de la Conselleria de Economía, Hacienda y Administración Pública
El móvil como puerta de entrada al fraude
La clave del problema está en la densidad de información que concentra un smartphone moderno. Un solo dispositivo da acceso a la banca digital, las redes sociales, los datos de contactos, fotografías personales y comunicaciones privadas. Todo ello convierte al teléfono en un objetivo de alto valor. Según los expertos del centro, en 2024 se registraron más de 33 millones de ataques a teléfonos inteligentes en todo el mundo, y los fraudes bancarios en móviles se dispararon casi un 200%.
Mollá lo explicó con claridad: desde el móvil no solo se accede a la banca digital, sino también a datos sensibles del día a día y de los contactos. "Esta información, en malas manos, permite llevar a cabo todo tipo de fraudes", advirtió. El fraude informático ya representa el 87% de las denuncias por ciberdelitos en España , una cifra que convierte a este tipo de delincuencia en la más frecuente del país, por encima de muchos delitos tradicionales.
Una de las vías de entrada más habituales para los delincuentes son los mensajes fraudulentos. Según el Ministerio del Interior, más del 90% de las estafas denunciadas en España se cometen a través de internet, y gran parte de ellas comienzan con un SMS engañoso —el llamado smishing— o a través de aplicaciones de mensajería como WhatsApp. El phishing y el smishing suplantan identidades confiables, como bancos o servicios públicos, para obtener credenciales o datos bancarios.
El 'Hola mamá' que arruina a familias
Entre las estafas más extendidas destaca la suplantación de identidad de entidades bancarias, empresas de paquetería o servicios públicos. Pero hay una que merece especial atención por su componente emocional: el fraude del 'familiar en apuros', conocido popularmente como 'Hola mamá/Hola papá'. En este timo, el delincuente se hace pasar por un hijo o familiar cercano que necesita dinero con urgencia, generalmente alegando haber perdido o cambiado el teléfono. La presión emocional hace que muchas víctimas transfieran el dinero antes de verificar la identidad del interlocutor.
No es un caso aislado. Las suplantaciones de identidad son la incidencia más reportada en la línea de ayuda del INCIBE. Se trata de un ataque muy poco costoso para los delincuentes —en muchas ocasiones basta con enviar un mensaje— que, sin embargo, causa un gran daño tanto económico como reputacional.
Consejos prácticos, de la configuración inicial al uso diario
La campaña de Talaia abordará la seguridad del smartphone desde el primer momento en que llega a manos del usuario: la configuración inicial del dispositivo. A partir de ahí, y a lo largo de los 15 días de campaña, se ofrecerán recursos y buenas prácticas para instaurar hábitos seguros en el día a día. Los contenidos incluirán cómo realizar copias de seguridad, cómo controlar los permisos que se conceden a las aplicaciones y cómo reducir riesgos en el uso de plataformas de mensajería como WhatsApp, Signal o Telegram.
Talaia: de CSIRT-CV a centro de referencia ciudadana
Esta campaña se enmarca en la actividad de un organismo que ha renovado su enfoque recientemente. Conocido hasta mayo de 2025 como CSIRT-CV —el equipo autonómico de respuesta ante incidentes de ciberseguridad—, el centro ha ampliado sus capacidades y ha adoptado el nombre de Talaia para acercarse de forma más proactiva a la ciudadanía. El cambio no es solo de nombre: implica una mayor presencia pública y una apuesta decidida por la divulgación.
Desde su fundación en 2007, el centro ha gestionado 26.222 ciberincidentes. Solo en 2025, ha recibido 15.000 millones de eventos de seguridad, que se han traducido en 61.525 alertas y han requerido la gestión de 4.841 incidentes. Son cifras que ilustran la magnitud del trabajo que se desarrolla en silencio, lejos del foco mediático, para proteger los sistemas de la administración valenciana.
A lo largo de 2025, Talaia ya ha impulsado cuatro campañas dirigidas a la ciudadanía sobre distintos aspectos de la ciberseguridad: el ciberacoso, el sharenting responsable —la sobreexposición de menores en redes sociales—, la protección digital de las personas mayores con la campaña 'Abuelos conectados' y un calendario de adviento de ciberseguridad con buenas prácticas. La actual campaña sobre móviles se suma a esa hoja de ruta. La iniciativa ha sido financiada por el instrumento NextGenerationEU de la Unión Europea, a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, dentro del programa RETECH.
Las instalaciones de Talaia están actualmente abiertas al público e incluyen una nueva sala de formación y concienciación. En un momento en que los ciberdelincuentes perfeccionan sus métodos con herramientas cada vez más sofisticadas, la respuesta más efectiva sigue siendo, paradójicamente, la más sencilla: que cada ciudadano entienda que su teléfono es tan valioso como su documentación y lo proteja en consecuencia.


