Tecnología al servicio de la inclusión: la Comunitat Valenciana lleva la era digital a personas con discapacidad, enfermedad mental y mayores

El IVASS despliega programas de accesibilidad digital y estimulación cognitiva que han formado ya a más de 200 personas vulnerables en la Comunitat Valenciana.

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Planes de formación del IVASS
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Aprender a usar internet con más de 65 años, recuperar capacidades cognitivas a través de la tecnología o acceder a contenidos digitales cuando se tiene una discapacidad intelectual: retos que hasta hace poco parecían secundarios en la agenda de los servicios sociales. El Instituto Valenciano de Servicios Sociales (IVASS), adscrito a la Conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia de la Generalitat Valenciana, ha decidido afrontarlos de frente con un paquete de programas que combina innovación tecnológica, accesibilidad digital y estimulación cognitiva para transformar la atención a personas con discapacidad, enfermedad mental crónica y personas mayores.

Una apuesta por la persona, no por el expediente

El punto de partida no es técnico, sino filosófico. El IVASS articula su modelo en torno a la atención centrada en la persona, un enfoque que va más allá de cubrir necesidades básicas para promover la autonomía real, la participación social y la autodeterminación de cada usuario. No se trata solo de prestar un servicio, sino de acompañar a cada individuo en la construcción de su propio proyecto de vida.

"Los centros y servicios realizan una función terapéutica y de rehabilitación fundamental, ofreciendo apoyos especializados que favorecen el desarrollo personal, la autonomía y la participación de las personas usuarias." - María José Rico, directora general del IVASS

Rico también puso el foco en un actor que a menudo queda en segundo plano: las familias. El instituto no limita su acción al usuario directo, sino que extiende el acompañamiento y la orientación a los entornos familiares, consciente de que la red de apoyo cercana es determinante para el bienestar de las personas atendidas.

Salas multisensoriales y análisis de necesidades tecnológicas

Una de las líneas más visibles de esta estrategia es el Proyecto de Apoyos a la Estimulación Cognitiva y Sensorial, una iniciativa orientada a detectar qué herramientas tecnológicas necesitan realmente los centros para mejorar sus programas de intervención. No se innova por moda, sino a partir de un diagnóstico previo de las demandas concretas.

En esa misma dirección, el IVASS cuenta ya con salas Snoezelen de estimulación multisensorial en seis residencias de personas con discapacidad intelectual y en un centro ocupacional. Estas salas —concebidas en los años 70 en los Países Bajos y hoy extendidas por toda Europa— crean entornos controlados de luz, sonido y texturas donde los usuarios pueden trabajar sus capacidades cognitivas, emocionales y sensoriales de forma individualizada. Una tecnología aparentemente sencilla con un impacto clínico y humano muy significativo.

Más de 200 personas formadas en competencias digitales

Si las salas Snoezelen actúan sobre el cuerpo y la mente, el Proyecto de Apoyos en la Comunicación y Accesibilidad a los Entornos Tecnológicos actúa sobre la brecha digital, uno de los grandes factores de exclusión del siglo XXI. Desarrollado en colaboración con la Fundación Orange, la Fundación FDI y la Fundación Cibervoluntarios, el proyecto ha puesto en marcha tres programas con resultados concretos y medibles:

  • Reto Rural Digital: ha formado a 29 personas mayores en los centros de día de Agullent y La Font de la Figuera, dos municipios del interior valenciano donde el acceso a recursos digitales es especialmente limitado.
  • Integra Salud Discapacidad Intelectual: ha contado con la participación de 84 personas con discapacidad intelectual.
  • Integra en Red: ha mejorado las competencias digitales de 102 personas con discapacidad intelectual.

En conjunto, más de 200 personas que antes tenían dificultades para acceder al entorno digital han dado pasos concretos hacia la autonomía tecnológica. Un dato que conviene leer con perspectiva: en España, según distintos estudios sobre inclusión digital, las personas con discapacidad intelectual y los mayores de zonas rurales figuran sistemáticamente entre los colectivos con menor conectividad y alfabetización digital.

"La innovación y las nuevas tecnologías amplían las oportunidades de participación y permiten ofrecer apoyos más personalizados para que las personas usuarias desarrollen su proyecto de vida con mayor independencia y autodeterminación." - María José Rico, directora general del IVASS

Investigación aplicada: de la coordinación sanitaria a la educación afectivo-sexual

El IVASS no se limita a implementar programas consolidados; también participa en proyectos de investigación que anticipan los retos del futuro. El Pilotaje Avicena, desarrollado junto a Plena Inclusión España, trabaja en la mejora de la coordinación sociosanitaria, ese espacio de fricción entre el sistema de salud y los servicios sociales que tantas veces genera lagunas en la atención a las personas más vulnerables.

Quizás el proyecto más llamativo por su singularidad es EduDiverSex, impulsado por el grupo SALUSEX de la Universitat de València. Su objetivo es desarrollar herramientas de educación afectivo-sexual adaptadas a personas con discapacidad intelectual, un ámbito históricamente invisibilizado que empieza a ganar espacio en las políticas de atención integral. Porque la autonomía, si es plena, también incluye el derecho a la afectividad y a la sexualidad.

Lo que el IVASS está construyendo, programa a programa, sala a sala y formación a formación, es un modelo de servicios sociales que no se conforma con asistir, sino que aspira a transformar. En un contexto en el que la digitalización redefine cada vez más las posibilidades de participación ciudadana, garantizar que nadie quede atrás por razón de discapacidad, enfermedad mental o edad no es solo una cuestión de justicia social: es una condición indispensable para hablar de inclusión real.