Hay fiestas que van más allá del calendario. Les Fogueres de Sant Joan son, para Alicante, mucho más que una fecha en el almanaque: son el alma colectiva de una ciudad que cada año se reconoce a sí misma en el fuego, la música y la pólvora. Y este año, la Generalitat Valenciana también quiso estar presente desde el primer momento. El president Juanfran Pérez Llorca asistió a la tradicional cena que organiza la Federació de les Fogueres de Sant Joan, uno de los actos institucionales más arraigados del calendario festero alicantino.
Una fiesta que une, no que divide
Pérez Llorca no acudió solo. Le acompañó el alcalde de Alicante, Luis Barcala, con quien también realizó una visita a la Hoguera Explanada, uno de los monumentos más emblemáticos y concurridos de la ciudad durante estos días. La imagen de ambos representantes institucionales recorriendo juntos el espacio festero no es casual: subraya el carácter compartido de una celebración que trasciende siglas y partidos.
En su intervención, el jefe del Consell destacó el valor integrador de la fiesta, definiéndola como un espacio en el que conviven memoria, tradición, sentimiento e identidad. Una celebración, en sus propias palabras, "de todos y para todos". Una fórmula sencilla, pero que encierra una declaración de intenciones: las Fogueres no son de unos pocos entusiastas del fuego, sino el patrimonio vivo de toda una comunidad.
"El carácter abierto e integrador de una fiesta de todos y para todos en la que se combinan memoria, tradición, sentimiento e identidad" - Juanfran Pérez Llorca, president de la Generalitat Valenciana
Casi un siglo de fuego y tradición
Las primeras Fogueres se plantaron el 23 de junio de 1928, impulsadas por el periodista José María Py, quien se inspiró en las Fallas de Valencia para crear una fiesta que atrajera el turismo. Lo que nació como una apuesta estratégica para dinamizar la ciudad se convirtió, con el paso de las décadas, en algo mucho más profundo. La fiesta fue declarada de Interés Turístico Internacional en 1983 y Bien de Interés Cultural Inmaterial en 2014.
Les Fogueres de Sant Joan son expresión viva y popular de un pueblo: conjunción de fuego, música, arte, historia, cultura, sátira, convivencia, pólvora e indumentaria, que se identifican como patrimonio común y propio del conjunto de la ciudad de Alicante. Más de 90 monumentos escultóricos de madera y cartón piedra llenan los barrios de la ciudad antes de arder en la noche de San Juan.
La Explanada, epicentro simbólico
La visita a la Hoguera Explanada no es un detalle menor. Alicante vive su fiesta grande con monumentos, mascletàs, desfiles y un ambiente único en cada barrio. La Explanada de España, el paseo marítimo más reconocible de la ciudad, se convierte durante estos días en uno de los escenarios principales de la celebración, y su hoguera es, por definición, una de las más visitadas y fotografiadas. Que el president de la Generalitat la recorra junto al alcalde es, también, una manera de visibilizar el compromiso institucional con una fiesta que cada año acoge a más de un millón de visitantes durante los días de fiesta.
Les Fogueres de Sant Joan 2025 concentran sus jornadas principales entre el 19 y el 24 de junio, con una programación que combina actos oficiales, mascletàs, desfiles y la inevitable cremà final. La presencia del máximo representante de la Generalitat en la cena de la Federació refuerza el mensaje de que esta fiesta, con casi un siglo de historia a sus espaldas, sigue siendo capaz de reunir en torno a una misma mesa —y a una misma hoguera— a toda una ciudad y a sus instituciones.

