Tras más de tres meses sin comparecer ante la oposición en Les Corts Valencianes, el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, afrontó este jueves su primera Sesión de Control del curso político, la primera también tras el Debate de Política General celebrado el pasado 28 de septiembre. Vivienda, infraestructuras, energía y la identidad valenciana marcaron el tono de un pleno que llegaba con mucho en juego y pocas concesiones.
Les Corts Valencianes retomaban así los plenos ordinarios de control casi cuatro meses después de la última sesión, celebrada el 17 de junio. Un paréntesis largo, el del verano, que no había hecho sino acumular tensión política antes de una cita clave en el calendario institucional: el 9 d'Octubre, el Día de la Comunitat Valenciana.
Vivienda, la batalla del día
Si había un tema que concentrara el grueso de los intercambios, ese fue la vivienda. Pérez Llorca tuvo que explicar qué medidas está impulsando el Consell para facilitar el acceso a la vivienda, en un momento en que los precios de los alquileres y las dificultades de muchas familias están provocando una creciente contestación social. El president respondió con contundencia, defendiendo el Plan Vive como instrumento central de la política habitacional del Gobierno valenciano, y resumió su postura con una frase sin rodeos:
"El problema de la vivienda, entre otras cosas, se resuelve construyendo viviendas" - Juanfran Pérez Llorca, president de la Generalitat Valenciana
Ante el grupo parlamentario del PSPV, el jefe del Consell no solo profundizó en las medidas propias, sino que trazó una línea clara entre la política del Consell y la del Ejecutivo central. Una contraposición que, lejos de ser retórica, refleja la tensión constante entre el gobierno autonómico del PP y el Gobierno de España sobre quién tiene la llave —y la responsabilidad— del acceso a la vivienda.
Energía e infraestructuras: dos frentes con el Estado
Ante VOX, Pérez Llorca amplió el foco hacia la estabilidad presupuestaria, política e institucional de la Comunitat Valenciana, pero también deslizó dos posicionamientos que no pasan desapercibidos. Por un lado, defendió la prolongación de la vida útil de la central nuclear de Cofrentes, una planta que lleva décadas en el centro del debate energético en la región y cuyo futuro es objeto de controversia a nivel nacional. Por otro, reclamó al Gobierno de España mejores infraestructuras para la Comunitat, una reivindicación histórica que los presidentes valencianos de distinto signo político han enarbolado con distintas banderas pero idéntica insistencia.
El 9 d'Octubre, más que una fecha
El pleno se celebraba además dos días antes del 9 d'Octubre, en el primer Día de la Comunitat Valenciana con Pérez Llorca al frente de la Generalitat. No es un detalle menor. La réplica al síndic de Compromís se convirtió en un intercambio cargado de simbolismo, con el president reivindicando la efeméride como un día de encuentro colectivo:
"El día de la Comunitat Valenciana es una efeméride para todos los valencianos y para sentir el orgullo de lo que somos: hospitalarios y que nos unimos para celebrar todas las festividades que tenemos en cada uno de los municipios" - Juanfran Pérez Llorca, president de la Generalitat Valenciana
Pérez Llorca fue más allá y cuestionó directamente a Compromís, considerando que ese grupo parlamentario no defiende las señas de identidad propias de la Comunitat Valenciana. Una acusación que, en vísperas del día grande del calendario autonómico, tiene tanto de política como de disputa identitaria sobre quién representa mejor el ser valenciano.
Lo que dejó esta primera sesión de control del curso es un Pérez Llorca que llega al tramo otoñal de la legislatura con intención de marcar agenda: vivienda propia frente a pasividad estatal, energía nuclear como solución, infraestructuras como deuda pendiente e identidad valenciana como terreno en disputa. El escenario parlamentario, tras meses de pausa veraniega, vuelve a calentarse.

