Pantallas, tabletas y altavoces inteligentes llegan a la residencia pública de Paterna: así avanza la Generalitat Valenciana en la digitalización del cuidado de mayores

La residencia La Cañada de Paterna estrena tecnología financiada con fondos europeos para mejorar la atención personalizada a sus 96 residentes.

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Residencia pública para personas mayores La Cañada, en Paterna
Residencia pública para personas mayores La Cañada, en Paterna
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Una pantalla táctil de 65 pulgadas en la sala común, una tableta en manos de un cuidador consultando el historial del residente en tiempo real, altavoces que reproducen actividades de estimulación cognitiva. Esa es la imagen que ofrece hoy la residencia pública para personas mayores La Cañada, en Paterna, tras incorporar una batería de nuevas herramientas tecnológicas impulsadas por la Conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia de la Generalitat Valenciana. El objetivo no es solo modernizar los centros, sino transformar la manera en que se cuida a las personas.

Una visita que marca el paso de la modernización

La consellera Elena Albalat visitó el centro para conocer de primera mano las mejoras incorporadas recientemente. La Cañada, con 96 plazas, forma parte de la red de centros residenciales de la Generalitat y se ha convertido en uno de los primeros en beneficiarse de este proceso de digitalización. No es una renovación cosmética: los equipos instalados están diseñados específicamente para mejorar la calidad asistencial y la autonomía de quienes viven allí.

"La incorporación de nuevas tecnologías permite adaptar la atención a las necesidades de cada persona y reforzar su participación en la vida de las residencias." - Elena Albalat, consellera de Servicios Sociales, Familia e Infancia de la Generalitat Valenciana

La afirmación de Albalat apunta a algo que el sector sociosanitario lleva años debatiendo: la tecnología en las residencias no debería ser un fin en sí misma, sino una herramienta al servicio de las personas. Una distinción que parece sencilla, pero que en la práctica marca la diferencia entre instalar aparatos y cambiar modelos de atención.

Qué se ha instalado y para qué sirve

La dotación tecnológica incorporada en La Cañada incluye varios elementos pensados tanto para el bienestar de los residentes como para la eficiencia del trabajo de los profesionales:

  • Televisores para habitaciones y salas comunes.
  • Pantallas interactivas de 65 pulgadas adaptadas a las necesidades de las personas residentes.
  • Altavoces para actividades de estimulación y comunicación.
  • Tabletas con el sistema CALAS integrado con RESIPLUS, una herramienta especializada en la gestión de cuidados en residencias de personas mayores.

La combinación de CALAS y RESIPLUS es quizás el elemento más relevante desde el punto de vista asistencial. Estos sistemas permiten digitalizar y centralizar los registros de los planes de cuidado individuales, de modo que cualquier profesional del centro puede consultar en tiempo real el estado y las necesidades de cada residente. Se acabó la gestión en papel, los datos dispersos y las duplicidades que tantas veces complican la atención en los centros.

"Estas herramientas facilitan la interacción, la estimulación cognitiva y la conectividad social de las personas usuarias, al tiempo que mejoran el seguimiento y la personalización de los cuidados." - Elena Albalat, consellera de Servicios Sociales, Familia e Infancia de la Generalitat Valenciana

Fondos europeos al servicio del envejecimiento activo

La modernización tecnológica de La Cañada no ha salido de los presupuestos ordinarios. Las mejoras están financiadas a través del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR), el instrumento europeo diseñado para responder a las consecuencias económicas y sociales de la pandemia y acelerar la transformación digital. El proyecto se ha desarrollado en colaboración con la Dirección General de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, lo que refleja una apuesta institucional que va más allá de la Conselleria de Servicios Sociales.

El contexto demográfico hace que esta inversión resulte especialmente oportuna. Según el Instituto Nacional de Estadística, en el año 2050 la población de más de 80 años supondrá más del 10% del total en España, en el proceso de envejecimiento demográfico más acelerado de la Unión Europea. Gestionar ese futuro sin apoyarse en la tecnología parece, a estas alturas, una opción cada vez menos viable.

Un modelo que se extenderá a otros centros

La Generalitat no plantea La Cañada como un caso aislado. Albalat anunció que el equipamiento tecnológico se irá ampliando progresivamente al resto de centros residenciales para personas mayores de la red pública, con nuevas dotaciones previstas en próximas actuaciones. Es decir, Paterna no es el destino, sino el punto de partida.

La digitalización en las residencias de mayores no es un fenómeno reciente, sino el resultado de un proceso evolutivo que inicialmente estuvo enfocado en la automatización de tareas administrativas, pero que con el tiempo ha expandido su alcance para abarcar la gestión de la salud, la comunicación y el seguimiento en tiempo real de las necesidades de los residentes. Lo que sí es relativamente nuevo es que la administración pública asuma el liderazgo de esa transformación en sus propios centros, con financiación europea y un calendario de implantación definido. Para los mayores que viven en estas residencias, eso puede significar algo tan concreto como que quien les cuida sepa, antes de entrar en su habitación, exactamente qué necesitan.