Más de 5.000 universitarios valencianos se libran de pagar las tasas gracias a 4,46 millones en becas: un 17% más que el año pasado

La Generalitat Valenciana concede 5.173 becas de exención de tasas universitarias para 2025-2026, con 4,46 millones de euros, un 17% más que el curso anterior.

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Estudiar en la universidad cuesta dinero. Mucho, para ciertas familias. Solo las tasas de matrícula de un grado oficial en la Comunitat Valenciana pueden suponer un desembolso de cientos de euros por curso, una barrera que para miles de jóvenes no es menor. Para aliviarla, la Conselleria de Educación, Cultura y Universidades acaba de conceder 5.173 becas de exención del pago de tasas universitarias para el curso 2025-2026, por un importe total de 4.462.246,43 euros.

Un salto significativo respecto al curso anterior

Los números hablan solos: en el curso previo, estas ayudas llegaron a 4.410 estudiantes y sumaron 3,78 millones de euros. Ahora, la cifra de beneficiarios crece hasta los 5.173, lo que representa un incremento del 17,3% en el número de personas que recibirán la ayuda, mientras que el importe total sube cerca de un 18%. Es decir, en apenas un año, casi 800 universitarios más podrán cursar sus estudios sin que el recibo de matrícula sea un obstáculo.

¿Quiénes pueden acceder? Las becas están dirigidas al alumnado matriculado en estudios oficiales de grado y máster en cualquiera de las universidades que integran el Sistema Universitario Valenciano (SUV). Cubren el pago de los créditos matriculados en primera o segunda matrícula para estudios de grado o máster oficial, pero no incluyen créditos de convalidación, reconocimiento o adaptaciones, ni estudios de doctorado. Para obtenerlas, los solicitantes deben acreditar tanto una situación económica familiar que lo justifique como un rendimiento académico mínimo establecido en la convocatoria.

"La igualdad de oportunidades debe ir de la mano del esfuerzo. Con estas becas queremos reconocer el compromiso y el rendimiento académico del alumnado, al mismo tiempo que favorecemos que el talento de nuestros jóvenes encuentre oportunidades para desarrollarse con independencia de su situación económica" - Carmen Ortí, consellera de Educación, Cultura y Universidades de la Generalitat Valenciana

Cómo se reparten las ayudas entre las universidades

La distribución de las becas no es homogénea: refleja, en gran medida, el peso de cada institución dentro del sistema universitario autonómico. La Universitat de València lidera el reparto con 1.725 ayudas valoradas en más de 1,44 millones de euros, seguida de la Universitat Politècnica de València, con 1.235 becas y algo más de 1,11 millones. La Universidad de Alicante recibe 1.029 ayudas por valor de 824.611,65 euros, y la Universitat Jaume I de Castelló, 504 becas que suman 430.751,56 euros.

En el tramo medio, la Universidad Miguel Hernández de Elche obtiene 340 ayudas por 292.551,62 euros, mientras que la Universidad Católica de Valencia recibe 221 becas valoradas en 231.370,36 euros. Las instituciones con menor volumen de ayudas son la Universidad Cardenal Herrera-CEU, con 64 becas por 63.361,56 euros; la Universitat Internacional Valenciana, con 29 ayudas por 34.690,49 euros; y la Universidad Europea de Valencia, que recibe 26 becas por un importe de 28.377,42 euros.

Una apuesta sostenida por la equidad educativa

Detrás de cada cifra hay un estudiante que, de no contar con esta ayuda, podría haber tenido que replantearse seguir en la universidad o asumir una deuda que condicionara su futuro. La convocatoria para el curso 2025-2026 fue publicada mediante resolución de la Dirección General de Universidades en febrero de 2026 , lo que sitúa esta resolución de concesión como el cierre de un proceso que comenzó semanas antes del inicio formal del nuevo año académico. La tendencia al alza en el número de beneficiarios sugiere que la demanda crece, pero también que la administración autonómica ha optado por ampliar la respuesta en lugar de endurecer los criterios de acceso. En un contexto en el que el coste de vida sigue presionando la economía familiar, mantener abiertas las puertas de la universidad pública y privada con independencia de la cartera es, más que una política de becas, una declaración de intenciones sobre qué tipo de sociedad se quiere construir.