Hay cuerpos policiales que trabajan sin red. La Unidad Adscrita de la Policía Nacional a la Comunitat Valenciana —conocida popularmente como Policía de la Generalitat— lleva años prestando servicio con más de 130 plazas sin cubrir respecto a la dotación que marca el convenio suscrito con el Ministerio del Interior. El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, lo denunció públicamente este martes durante el acto institucional del Día de la Policía de la Generalitat, en el que también se entregaron distinciones al mérito policial a 102 agentes, profesionales y entidades.
El mensaje de Pérez Llorca fue claro: la Unidad necesita los 500 efectivos que contempla el acuerdo con el Gobierno central, y la situación actual "ya dura demasiado tiempo". En un momento en que el debate sobre la seguridad pública centra buena parte de la agenda política, la denuncia del jefe del Consell pone sobre la mesa una realidad que afecta directamente a la capacidad operativa de una institución que trabaja cada día en las tres provincias valencianas.
Tres décadas de servicio, con plantilla incompleta
La Policía de la Generalitat fue creada en 1992 y comenzó su funcionamiento el 1 de febrero de 1993, asumiendo las competencias fijadas en la Ley Orgánica de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. A diferencia de los Mozos de Escuadra o la Ertzaintza, no se trata de un cuerpo de policía autonómico propio , sino de una unidad del Cuerpo Nacional de Policía que depende orgánicamente del Ministerio del Interior y funcionalmente de la Generalitat Valenciana. Es, en la práctica, una fórmula híbrida: policía estatal al servicio de la autonomía.
Pérez Llorca recordó que en más de tres décadas de historia la Unidad ha estado presente en ámbitos tan diversos como la protección de edificios públicos, la atención ante emergencias, la seguridad en espectáculos y eventos, la investigación de delitos medioambientales, y la protección de menores y víctimas de violencia contra la mujer. Un catálogo de funciones amplio que, sin embargo, se despliega hoy con una plantilla que no llega a lo estipulado.
"Hay que cuidar a quienes nos cuidan. Y cuidar significa también respetar" - Juanfran Pérez Llorca, president de la Generalitat Valenciana
Una reclamación con nombre y número
La cifra es concreta: más de 130 vacantes respecto a la dotación prevista en el convenio. Una brecha que, según Pérez Llorca, merma la capacidad de respuesta del cuerpo ante situaciones de emergencia y dificulta el cumplimiento de funciones tan sensibles como la protección del patrimonio histórico y natural, la seguridad agroalimentaria o el apoyo a víctimas de violencia machista.
El president instó al Ministerio del Interior a solucionar esta falta de personal "cuanto antes" y mostró la disposición del Consell a avanzar en esta línea "desde el diálogo sincero y constructivo". Una mano tendida que, no obstante, venía acompañada de una advertencia inequívoca: quien hace cumplir la ley tiene derecho a tener a las instituciones detrás, no enfrente.
"Quien hace cumplir la ley tiene derecho a tener a las instituciones detrás, no enfrente" - Juanfran Pérez Llorca, president de la Generalitat Valenciana
Reconocimiento y compromiso institucional
El acto sirvió también para poner en valor el trabajo cotidiano de los agentes. En total, 102 policías, profesionales y entidades recibieron distinciones al mérito policial por su trayectoria y colaboración con la Unidad. Pérez Llorca les trasladó el agradecimiento del Consell por su "entrega y sacrificio" y subrayó que esos reconocimientos "constituyen el reconocimiento de toda la sociedad valenciana".
El jefe del Consell definió a la Policía de la Generalitat como una institución marcada por "la profesionalidad, la eficacia y la cercanía", y ratificó el compromiso de la Generalitat con su fortalecimiento a través de medios, formación, instalaciones y respaldo institucional. Palabras que suenan bien en un acto de homenaje, pero que adquieren un peso diferente cuando van acompañadas de una denuncia formal ante el Gobierno: completar la plantilla no es solo una cuestión de convenio, es una condición para que la Unidad pueda seguir respondiendo a lo que se le pide. Y lo que se le pide, en una comunidad de cinco millones de habitantes, no es poco.


