La paella como embajadora: la Comunitat Valenciana lleva su cocina a México para convertir el paladar en pasaporte turístico

La Cena Sorolla, celebrada en Ciudad de México, usó la gastronomía valenciana como herramienta de promoción turística ante 100 representantes.

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'La Cena Sorolla' en Hotel Sofitel Mexico City Reforma
'La Cena Sorolla' en Hotel Sofitel Mexico City Reforma
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Una cena con nombre de pintor y sabor a Mediterráneo. Así eligió la Comunitat Valenciana presentarse ante México: no con un folleto ni con una pantalla de diapositivas, sino con un menú. La Cena Sorolla, celebrada en el Hotel Sofitel Mexico City Reforma, reunió a un centenar de representantes institucionales, empresariales y del sector turístico y gastronómico para mostrar que la cocina valenciana no es un añadido al viaje, sino su razón de ser.

La consellera de Industria, Turismo, Innovación y Comercio, Marián Cano, encabezó la velada como parte de una misión promocional más amplia desarrollada entre el 5 y el 8 de octubre en Ciudad de México y Monterrey. La iniciativa, organizada por Turisme Comunitat Valenciana en colaboración con la Oficina Española de Turismo en México, el Consejo de Cámaras de Comercio de la Comunitat Valenciana y la Cámara Española de Comercio en México, buscó abrir nuevas vías de comercialización en uno de los mercados latinoamericanos con mayor proyección para el turismo español.

"Para nosotros, la gastronomía no es un complemento del viaje, es una puerta de entrada al destino y un poderoso atractivo turístico" - Marián Cano, consellera de Industria, Turismo, Innovación y Comercio de la Generalitat Valenciana

Sorolla en el plato

La elección del nombre no fue arbitraria. El pintor valenciano Joaquín Sorolla, cuya obra sigue siendo uno de los grandes embajadores culturales de la región en el mundo, prestó su nombre a una propuesta que busca conectar identidad artística y experiencia gastronómica. La misma luz que Sorolla capturó en sus lienzos mediterráneos fue la que, según Cano, se trasladó aquella noche a la mesa.

"Joaquín Sorolla llevó al mundo la luz del Mediterráneo y esta noche esa misma luz se ha trasladado a la mesa para mostrar que el arte también puede degustarse", afirmó la consellera. El chef valenciano Jorge de Andrés presentó un menú creado a partir de la obra del pintor ante los representantes institucionales, empresariales y profesionales del sector turístico. La velada incluyó también la proyección de un vídeo turístico de la Comunitat Valenciana y una bienvenida institucional en la que participaron el embajador de España en México, Juan Duarte Cuadrado, y el director de la Oficina Española de Turismo, José Miguel Machimbarrena.

Junto a la cena, la jornada incorporó una cata de vinos valencianos con maridaje dirigida por el sumiller Pedro Olivares, además de un cóctel de networking con degustación de arroces elaborados por cocineros valencianos. Un despliegue pensado, precisamente, para un mercado exigente. México tiene fama de ser un mercado con viajeros acostumbrados a una oferta cultural y gastronómica propia de enorme riqueza.

Mucho más que paella

Cano fue explícita en su mensaje: la Comunitat Valenciana es la tierra del arroz y de la paella, sí, pero su cocina va bastante más lejos. Una cocina que nace, según sus palabras, del mar, la huerta, los arrozales, las montañas, los viñedos, los cítricos y los productos de temporada, y que está profundamente ligada al territorio. "Somos la tierra del arroz y de la paella, pero nuestra cocina es mucho más: producto, tradición, vinos con identidad y una nueva generación de profesionales que innova sin perder la memoria", subrayó.

El argumento tiene respaldo en cifras. La Comunitat Valenciana cuenta en 2026 con 29 restaurantes distinguidos por la Guía Michelin, que suman 36 estrellas, y con 68 establecimientos reconocidos con Soles de la Guía Repsol. Detrás de esos números hay una cadena humana que la consellera no quiso dejar en el anonimato: sumilleres, productores, agricultores, pescadores, ganaderos, artesanos y docentes que sostienen tanto el recetario como la experiencia del visitante.

A ello se suma un reconocimiento de peso internacional: la dieta mediterránea está reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, un aval que sitúa a la cocina valenciana en un contexto de prestigio global difícil de ignorar cuando se habla de turismo de calidad.

L'Exquisit Mediterrani, la marca que lo vertebra todo

Para canalizar toda esta riqueza en un relato turístico coherente, la Comunitat Valenciana dispone de L'Exquisit Mediterrani, su marca de excelencia gastroturística. Cano la describió como el eje que articula una oferta capaz de llevar al visitante por mercados, bodegas, almazaras, puertos y municipios, poniéndole en contacto directo con productores, pescadores, agricultores y chefs. No es solo comer bien: es entender un territorio a través de lo que produce.

Marián Cano subrayó que el viajero mexicano valora especialmente "la cultura, la gastronomía, la calidad, las compras y las experiencias singulares" y señaló que la Comunitat Valenciana responde a estas preferencias con alojamientos de primer nivel y propuestas de bienestar, ópera y cultura, turismo de reuniones, deporte y naturaleza. El perfil del viajero mexicano que visita España muestra interés por la cultura y la gastronomía, y también crece su demanda de naturaleza, bienestar y experiencias menos masificadas.

La misión prosiguió con nuevas reuniones institucionales y empresariales, y concluyó el jueves 8 de octubre en Monterrey con un segundo workshop profesional y una experiencia gastronómica dirigida a agencias de viajes, turoperadores y prescriptores de este importante polo emisor. La apuesta, en definitiva, es clara: si la gastronomía puede ser una puerta de entrada a un destino, la Comunitat Valenciana ha decidido que esa puerta se abra desde la mesa.