Sagunto vive uno de los momentos de mayor transformación industrial de su historia reciente. La gigafactoría de baterías de PowerCo —la división de baterías del Grupo Volkswagen— está a punto de arrancar su actividad en Parc Sagunt II, con previsión de iniciar preseries en septiembre de 2026 y producción en serie en 2027. Pero ese salto industrial de primera magnitud necesita algo tan básico como imprescindible: agua. Y ahí entra en juego la nueva estación depuradora de aguas residuales (EDAR) que la Generalitat Valenciana está construyendo en el municipio, con una inversión de 50,77 millones de euros.
Una infraestructura pensada para el Sagunto del futuro
Las obras de la nueva depuradora ya han comenzado y se espera que el grueso de los trabajos esté finalizado en 2027, coincidiendo precisamente con el momento en que la gigafactoría prevé alcanzar su plena capacidad de producción. No es casualidad: la infraestructura está diseñada para responder al crecimiento urbano, industrial y poblacional que se avecina en la comarca. Dará servicio no solo a Sagunto, sino también a Estivella, Albalat dels Tarongers, Gilet y Petrés, además de atender las necesidades de Parc Sagunt II y de los nuevos proyectos industriales del entorno.
El vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, visitó las instalaciones acompañado por el gerente de la Entidad Pública de Saneamiento de Aguas Residuales de la Comunitat Valenciana (EPSAR), José Aparicio, y por representantes del Ayuntamiento de Sagunto. La actuación está cofinanciada por la EPSAR y la Unión Europea a través del programa FEDER Comunitat Valenciana 2021-2027.
"La inversión en saneamiento y reutilización del agua constituye una herramienta esencial para reforzar la competitividad del territorio, atraer inversión y garantizar un crecimiento compatible con la protección del medio ambiente" - Vicente Martínez Mus, vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación de la Generalitat Valenciana
Agua regenerada para la industria y el campo
El elemento más innovador de la nueva EDAR es la incorporación de un tratamiento terciario que permitirá regenerar el agua depurada para su reutilización. En una comarca donde la agricultura del naranjo convive con una industria en plena expansión, contar con agua regenerada de calidad no es un lujo: es una necesidad estratégica. Las industrias como PowerCo que operen en la zona podrán beneficiarse de este recurso hídrico adicional, mientras la depuradora actual —que seguirá funcionando durante el periodo de transición— se transformará en una estación de bombeo con depósito de tormentas, una solución que mejorará la respuesta del sistema ante episodios de lluvias intensas como los que han azotado repetidamente el litoral valenciano.
Más allá de lo industrial, la nueva infraestructura también tendrá un impacto medioambiental directo. La mejora en el tratamiento de las aguas contribuirá a elevar la calidad del río Palancia y a proteger la Marjal dels Moros, un humedal de alto valor ecológico situado en el entorno costero de Sagunto, hábitat de aves migratorias y especie protegida en la red Natura 2000.
Una hoja de ruta para el agua en los próximos 20 años
La nueva depuradora no es una actuación aislada. Forma parte de un esfuerzo planificador más amplio que la Generalitat quiere consolidar con la licitación del III Plan Director de Saneamiento, Depuración y Reutilización de Aguas Residuales de la Comunitat Valenciana, con una inversión de 2,75 millones de euros. Este documento marcará la hoja de ruta de la gestión del ciclo integral del agua hasta 2045, identificando necesidades, priorizando inversiones y coordinando actuaciones en todo el territorio.
El nuevo plan pondrá el foco en la reutilización del agua regenerada, la eficiencia energética de las instalaciones y la mejora ambiental de ríos, humedales y litoral, teniendo en cuenta la evolución demográfica, turística e industrial de cada zona. Una planificación que llega en un momento en que el cambio climático y la presión sobre los recursos hídricos obligan a pensar a largo plazo.
Paralelamente, la EPSAR ha licitado también la redacción de los Planes Integrales de Gestión de los Sistemas de Saneamiento de las grandes aglomeraciones urbanas, con una inversión superior a los 10 millones de euros. Estos documentos buscan anticiparse a los efectos del cambio climático, identificar puntos críticos en la red e impedir vertidos al medio natural, tanto en condiciones ordinarias como durante los cada vez más frecuentes episodios de lluvias torrenciales.
En definitiva, lo que se está construyendo en Sagunto no es solo una depuradora. Es, en cierta medida, parte de la infraestructura invisible que hará posible la industria del futuro en la Comunitat Valenciana: aquella que produce baterías para coches eléctricos, pero que también necesita gestionar el agua con la misma inteligencia con la que diseña sus celdas de litio.


