Hay bebidas que refrescan y bebidas que identifican. La horchata de Alboraya pertenece claramente a la segunda categoría. Este miércoles, el municipio valenciano ha celebrado la 57ª edición del Dia de l'Orxata, una cita que desde 1969 reúne a horchateros, vecinos e instituciones alrededor de un producto que, lejos de ser una simple bebida de verano, funciona como símbolo cultural, motor económico y carta de presentación de la Comunitat Valenciana ante el mundo.
Una bebida con siglos de historia y un municipio que la custodia
La historia de la horchata en tierras valencianas se remonta a varios siglos atrás. La chufa, ingrediente principal de la bebida, llegó a la península ibérica en el siglo VIII durante la dominación musulmana y se convirtió en un ingrediente básico en la zona de Valencia. Ya en el siglo XIII existían registros escritos de una bebida refrescante llamada llet de xufes, predecesora de la actual horchata. Desde entonces, el cultivo y la elaboración del producto fueron perfeccionándose hasta encontrar en Alboraya su lugar natural. Los agricultores del municipio aprovecharon las condiciones únicas de su tierra y el agua de la acequia de Moncada para obtener un producto de calidad excepcional.
Alboraya es hoy el centro de producción más importante de chufa, y en total son dieciséis municipios valencianos los que cultivan este tubérculo bajo sello de calidad, la única garantía de su origen valenciano. Un legado que se transmite de generación en generación: familias que, generación tras generación, han perfeccionado la receta tradicional.
El turismo entra en escena: gastronomía como palanca económica
La participación del secretario autonómico de Turismo, José Manuel Camarero, junto al alcalde de Alboraya, Miguel Chavarría, no fue un mero acto protocolario. Fue una declaración de intenciones. Camarero subrayó que el turismo representa el 19% del PIB de la Comunitat Valenciana, aunque matizó de inmediato que el dato numérico no es lo más relevante. Lo verdaderamente importante, insistió, es que el turismo contribuya a conservar lo que hace únicos a los pueblos, a generar oportunidades y a reforzar el orgullo de pertenencia.
"Hoy celebramos 57 ediciones poniendo en valor la tierra y los sabores que nos hacen ser lo que somos" - José Manuel Camarero, secretario autonómico de Turismo de la Comunitat Valenciana
En esa línea, el secretario autonómico defendió que la horchata "siempre está presente en la promoción turística de la Comunitat Valenciana", como expresión de la dieta mediterránea y de la calidad de la oferta turística valenciana. Como ejemplo concreto, mencionó su presencia en una reciente feria en Rímini vinculada a la conectividad aérea, donde el producto actuó como embajador de identidad valenciana ante profesionales y mercados internacionales. Porque si algo tiene claro Turisme Comunitat Valenciana es que una taza de horchata bien colocada vale más que muchos folletos.
"Tan nostra com sempre. Desde 1969": una campaña para no olvidar de dónde viene todo
El acto de este año incluyó la presentación de la campaña "Tan nostra com sempre. Desde 1969", a cargo del gastónomo y divulgador Lluís Penyafort, quien ya en ediciones anteriores había protagonizado catas de horchata destacando sus armonías paisajísticas y culturales. La jornada incluyó también una conversación sobre la horchata como patrimonio gastronómico, identitario y cultural, con representantes del Ayuntamiento, del sector horchatero y de la comunicación. El ayuntamiento ofrece, a través de la Orxata Experience, una propuesta gratuita para vivir la tradición de la horchata en su origen, con experiencias abiertas al público que acercan la costumbre tal como se ha vivido siempre: en la tierra, en comunidad y en el contexto real de Alboraya.
La jornada finalizó como mandan los cánones: con un recorrido teatralizado, el corte de cinta y el reparto del dúo más icónico de la gastronomía valenciana: horchata y fartons. El inseparable compañero de la horchata es el fartón, ese dulce esponjoso creado en los años 60 por la familia Polo. Pocos maridajes tan sencillos han resistido tan bien el paso del tiempo.
"Alboraya y la horchata tienen historia y un gran futuro; hagamos que cada vaso de horchata cuente" - José Manuel Camarero, secretario autonómico de Turismo de la Comunitat Valenciana
Detrás de ese vaso de horchata hay personas, paisaje y huerta, como recordó Camarero. Pero también hay una apuesta institucional cada vez más firme por convertir la gastronomía local en un activo turístico de primer orden. En un contexto en el que los viajeros buscan experiencias auténticas más que destinos de postal, la horchata de Alboraya —con sus raíces medievales, su denominación de origen y su fiesta anual de 57 años— tiene todos los ingredientes para seguir siendo mucho más que una bebida refrescante.


