La Generalitat Valenciana ha puesto en marcha el proceso para la elaboración de una nueva orden que tiene como objetivo principal actualizar el marco regulatorio referente al aprovechamiento, la caza y el control del conejo de monte en la región. Esta iniciativa surge de la necesidad de mejorar la gestión de esta especie en un contexto de sobreabundancia en diversas zonas del territorio valenciano, lo que ha generado importantes desafíos.
El vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, ha confirmado esta medida durante su visita a la 19ª Feria de la caza del conejo en Vilanova d'Alcolea. En su intervención, el conseller ha destacado que esta futura normativa “permitirá mejorar la capacidad de respuesta ante los daños ocasionados por la sobreabundancia de conejo de monte en determinadas zonas, al tiempo que garantiza una gestión sostenible de una especie clave para el equilibrio de los ecosistemas mediterráneos”.
La propuesta legislativa ha sido diseñada con el propósito de adaptar la gestión de la especie a la realidad actual del territorio, ofreciendo herramientas más eficaces para mitigar los daños agrícolas y fortaleciendo la coordinación entre los agricultores, los cazadores y las administraciones públicas. “Se busca simplificar los procedimientos y facilitar una interlocución más ágil y eficaz entre todos los sectores implicados para acelerar la respuesta ante las situaciones de daños agrícolas”, ha matizado el vicepresidente.
Novedades clave en la regulación del conejo de monte
Entre las principales innovaciones que se han previsto en esta orden, ha destacado la definición específica de las modalidades deportivas de caza y de las técnicas de control por razones de gestión. Asimismo, se ha contemplado la regulación de sus correspondientes periodos hábiles, lo que ha aportado mayor claridad y estructura a las actividades.
Además, se han incorporado métodos adicionales de control que no estaban permitidos hasta ahora, como el uso de jaulas trampa o la posibilidad de utilizar armas y calibres específicos. Estas medidas han sido introducidas con el fin de adaptar las actuaciones a los diferentes contextos territoriales y a las particularidades de cada zona afectada por la sobrepoblación de conejos.
La normativa también ha considerado la posibilidad de implementar una gestión diferenciada dentro de un mismo coto de caza. Esto ha permitido distinguir entre las zonas agrícolas que presentan una mayor presencia de la especie y daños recurrentes, y aquellas áreas forestales donde las poblaciones son menores y pueden desempeñar una función ecológica positiva. Otra de las medidas significativas que se han previsto es la posibilidad de trasladar ejemplares a otras zonas, lo que ha ofrecido una herramienta adicional para el control poblacional.
Impacto y equilibrio ecológico
El conseller ha recordado que el conejo de monte ha generado importantes problemas en determinados territorios, especialmente en el ámbito agrícola y en algunas infraestructuras de transporte, como carreteras y vías férreas. Sin embargo, también ha subrayado que se trata de “una especie fundamental en la cadena trófica mediterránea y clave para numerosos depredadores naturales, por lo que resulta necesario compatibilizar el control de daños con la conservación del equilibrio ecológico”. Esta dualidad ha sido un pilar fundamental en la elaboración de la nueva normativa.
La regulación vigente sobre el control del conejo de monte ha tenido su base en una orden que fue aprobada en el año 2009. Inicialmente, esta orden afectaba a 70 municipios y ha sido actualizada en cinco ocasiones, llegando a incluir 177 municipios en el año 2024. La experiencia acumulada durante estos años ha permitido detectar limitaciones en las herramientas de gestión existentes y en el protocolo de comunicación de daños que fue aprobado en 2017, el cual buscaba coordinar la actuación entre agricultores, titulares cinegéticos y administraciones.
La nueva normativa ya ha superado la fase de consulta pública previa y fue presentada el pasado 4 de mayo ante el Consejo Valenciano de la Caza de la Comunitat Valenciana, incorporando las aportaciones realizadas por este órgano consultivo. Durante las próximas semanas, el proceso de tramitación continuará mediante el correspondiente periodo de información pública, lo que permitirá a la ciudadanía y a los sectores implicados presentar sus alegaciones y sugerencias.


