Un escalón demasiado alto en el baño, un pasillo que no permite girar una silla de ruedas, una puerta que nunca debió ser tan pesada. Para muchas personas mayores, el hogar que habitaron durante décadas puede convertirse, con el tiempo, en un laberinto de obstáculos cotidianos. La Conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia de la Generalitat Valenciana ha convocado subvenciones por un total de 1.092.987,50 euros destinadas a financiar obras de supresión de barreras arquitectónicas en las viviendas y edificios donde residen personas de más de 60 años.
Un problema extendido que tiene solución
La magnitud del reto no es menor. El 84% de los edificios españoles mantiene barreras arquitectónicas graves que obstaculizan la movilidad de 9,5 millones de personas mayores de 65 años. Y la problemática no se detiene en las escaleras de la entrada: solo una de cada cuatro viviendas —el 27%— en las que residen personas mayores con movilidad reducida está totalmente adaptada a sus necesidades. Frente a ese panorama, un 77% de los mayores de 65 años con movilidad reducida tropieza a diario con barreras que dificultan su movilidad física y afectan directamente a su vida social, el ocio y las actividades domésticas.
La convocatoria valenciana, publicada en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV), llega precisamente para dar una respuesta concreta y económica a ese problema. Se dirige a personas de más de 60 años con domicilio habitual y permanente en la Comunitat Valenciana que hayan realizado obras de reforma o transformación durante el año 2025 orientadas a eliminar obstáculos y facilitar la movilidad en sus hogares.
¿Qué obras están cubiertas?
La ayuda no se limita únicamente a reformar el interior de la vivienda. Son subvencionables los trabajos de adecuación en el espacio interior —especialmente en cuartos de baño, cocinas y otras estancias—, pero también las modificaciones en las zonas comunes y accesos al edificio. Rampas, ascensores o sistemas de plataforma elevadora son algunos de los elementos contemplados. El importe máximo por actuación asciende a 10.000 euros, una cifra que puede marcar la diferencia entre permanecer en casa o tener que abandonarla.
Y esa permanencia en el entorno propio es, precisamente, el objetivo central de la medida. Los expertos señalan que la eliminación de estas barreras no solo mejoraría la calidad de vida de las personas mayores, sino que también contribuiría a su integración social y autonomía personal. La Generalitat apunta en la misma dirección: promover la autonomía de las personas mayores y fomentar entornos amigables, inclusivos, accesibles y seguros.
Cómo y dónde solicitar la ayuda
Los interesados disponen de un plazo de un mes para presentar su solicitud y la documentación correspondiente. Los trámites pueden realizarse tanto de forma telemática, a través de la sede electrónica de la Generalitat, como de manera presencial en las oficinas de asistencia en materia de registro de la Conselleria de Servicios Sociales, las oficinas PROP, las direcciones territoriales, las oficinas de correos e incluso a través de representaciones diplomáticas en el extranjero para quienes se encuentren fuera del país.
En un contexto de envejecimiento progresivo de la población, la necesidad de abordar las barreras arquitectónicas como una prioridad social se hace cada vez más evidente, especialmente considerando el progresivo envejecimiento de la población española. La convocatoria valenciana no es solo una partida presupuestaria: es un reconocimiento de que el derecho a vivir con dignidad en el propio hogar no debería depender de si hay o no un escalón en la entrada.


