La Generalitat reparte más de 2 millones entre 50 entidades para modernizar los centros de servicios sociales

La Conselleria de Servicios Sociales distribuye fondos para equipar centros que atienden a mayores, personas con discapacidad y salud mental

Guardar

Susana Camarero y Juanfran Pérez Llorca en Les Corts
Susana Camarero y Juanfran Pérez Llorca en Les Corts
Añadir ValènciaExtra.com como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora

Más de dos millones de euros para que una silla de ruedas llegue a tiempo, para que un ordenador no se quede obsoleto, para que un profesional de lo social pueda trabajar en condiciones dignas.

La Conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia de la Generalitat Valenciana ha concedido 2,17 millones de euros a 50 entidades locales, mancomunidades y organizaciones sin ánimo de lucro con el objetivo de financiar proyectos de equipamiento en centros de servicios sociales. 

Una convocatoria dentro de un plan de inversión más amplio

Estas ayudas no son una iniciativa aislada. Se enmarcan en la convocatoria de subvenciones para proyectos de inversión en materia de equipamiento correspondiente al ejercicio 2026, una convocatoria que fue dotada con un importe total de 8,5 millones de euros y que tiene como objetivo mejorar y equipar la red de centros de servicios sociales de la Comunitat Valenciana.

Los 2,17 millones ahora concedidos corresponden a la línea destinada específicamente al equipamiento de centros en funcionamiento, mientras que otras líneas de la misma convocatoria financian obras e infraestructuras nuevas.

El contexto presupuestario en el que se inscriben estas ayudas tampoco es menor. La Conselleria de Servicios Sociales maneja en 2026 un presupuesto de 2.731 millones de euros, un incremento del 5,5% respecto al ejercicio anterior y la mayor inversión social registrada en la historia de la Comunitat Valenciana.

En ese escenario, dotar de equipamiento actualizado a los centros que atienden a los colectivos más vulnerables se convierte en una pieza clave del sistema.

¿Quién recibe las ayudas y para qué?

La distribución de los fondos revela prioridades concretas. Entre las entidades beneficiarias más destacadas figura la Fundación Hospitalarias, que recibe cerca de 267.000 euros para equipamiento de sus centros de servicios sociales. Le sigue el Ayuntamiento de Orihuela, con casi 230.000 euros, y el Ayuntamiento de Real, con más de 191.000 euros.

El Ayuntamiento de Xàtiva obtendrá cerca de 185.000 euros, y la Fundació Dany Cerebral Ateneu Castelló recibirá más de 159.000 euros. En total, 50 entidades de distinta naturaleza —ayuntamientos, mancomunidades y organizaciones del tercer sector— se repartirán esta inyección económica.

Los fondos no tienen un destino genérico. La iniciativa busca fortalecer el sistema público valenciano de servicios sociales mediante la modernización de sus instalaciones y la mejora de los recursos disponibles para la atención a personas mayores, personas con discapacidad, infancia, familias y otros colectivos en situación de vulnerabilidad. Dicho de otro modo: detrás de cada partida hay un centro real, con usuarios reales que esperan una atención mejor equipada.

La mirada de quienes gestionan el sistema

"Disponer de equipamientos actualizados permite ofrecer una atención de mayor calidad, mejorar las condiciones de trabajo de los profesionales y adaptar los centros a las necesidades actuales de las personas usuarias" - Borja Ottobrino, director general de Infraestructuras Sociosanitarias de la Conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia

"Estas ayudas facilitan que entidades locales y organizaciones sociales continúen fortaleciendo sus recursos y prestando una atención más cercana, eficaz y adaptada a cada realidad social" - Borja Ottobrino, director general de Infraestructuras Sociosanitarias de la Conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia

Las palabras de Ottobrino apuntan a algo que a menudo queda fuera del foco: el equipamiento no solo mejora la vida de quien recibe la atención, sino también la de quien la presta. Un trabajador social que dispone de herramientas adecuadas puede concentrarse en las personas, no en solventar carencias materiales.

Un sistema que se construye desde los territorios

Que entre los beneficiarios figure desde un gran ayuntamiento como Orihuela hasta una fundación especializada en daño cerebral como Ateneu Castelló refleja la heterogeneidad del sistema valenciano de servicios sociales.

El proceso de selección valoró, entre otros criterios, la necesidad de la inversión, el número de habitantes del municipio donde se ubica el centro, el impacto en la creación de nuevas plazas y la cofinanciación por parte de la entidad solicitante. No es, por tanto, un reparto uniforme: cada euro sigue una lógica de impacto.

La apuesta por el equipamiento continuo de estos centros responde a una realidad que cualquier familiar de una persona mayor o con discapacidad conoce bien: la calidad de la atención no depende solo de las personas que cuidan, sino también de los medios con los que lo hacen.