La Generalitat moviliza más de 4,3 millones de euros para restaurar los bosques valencianos devastados por los incendios de 2026

El Consell aprueba cuatro actuaciones de emergencia para recuperar 10.670 hectáreas forestales quemadas en la Comunitat Valenciana durante 2026.

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Incendio forestal producido en Torrent
Incendio forestal producido en Torrent
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El verano de 2026 dejará una huella difícil de borrar en los montes valencianos. 274 incendios forestales, más de 10.670 hectáreas calcinadas y cuatro espacios naturales heridos de gravedad. Ahora, el Consell ha dado luz verde a un plan de actuaciones de emergencia dotado con 4.353.674 euros para iniciar la recuperación de las zonas más afectadas, con intervenciones que van desde la retirada de árboles quemados junto a carreteras hasta la reconstrucción de pistas forestales borradas por el fuego.

El plan se articula en torno a cuatro ejes: seguridad y prevención de riesgos, protección del suelo frente a la erosión, recuperación de infraestructuras forestales y restauración ambiental. Son las llamadas actuaciones de "año cero", un concepto técnico que designa las intervenciones urgentes que deben ejecutarse inmediatamente después de un gran incendio, antes de que lleguen las lluvias otoñales y conviertan el suelo desnudo en un escenario de desprendimientos y arrastres. Su base legal está recogida en el artículo 152 del Reglamento forestal de la Comunitat Valenciana, aprobado por el Decreto 91/2023.

La Vall d'Uixó, el frente más devastador

El incendio que se inició el 25 de julio en el paraje de Carbonaire, en la Vall d'Uixó, fue con diferencia el más destructivo del año. Las llamas arrasaron 9.568 hectáreas —de las cuales 8.509 eran forestales— y se extendieron por doce términos municipales, afectando también al Parque Natural de la Serra d'Espadà, a su Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), al Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) del mismo nombre y a tres microrreservas. Para hacerse una idea de la escala: el incendio quemó el equivalente al 12% del Parque Natural de la Sierra de Espadán.

La actuación de emergencia en esta zona acapara la mayor parte del presupuesto: 2.699.421 euros. Los trabajos incluyen la retirada de árboles quemados en una banda de diez metros a ambos lados de carreteras y caminos —con una estimación de unas 90 hectáreas intervenidas—, el acondicionamiento de aproximadamente 97 kilómetros de pistas forestales y la apertura de cuatro nuevas pistas que suman 3,7 kilómetros, además del ensanche de otras cinco, con 12,9 kilómetros. Las ramas y copas se astillarán o se emplearán para construir fajinas y albarradas, estructuras tradicionales que ayudan a frenar la erosión del terreno. Las obras han sido adjudicadas a Tragsa como medio propio y están actualmente en ejecución, con un plazo previsto de ocho meses.

En paralelo, la Generalitat trabaja en la recuperación de las carreteras autonómicas CV-219 y CV-223, afectadas por el fuego en Alfondeguilla y La Vilavella, con una inversión de 1,2 millones de euros en actuaciones de emergencia viaria. Otros 330.000 euros se destinan a la estabilización del talud y la mejora de la seguridad en el entorno del colegio público Don José Alba de La Vilavella, un detalle que ilustra hasta qué punto el fuego no solo destruye monte: también amenaza la vida cotidiana de los vecinos.

Tírig y la fragilidad del monte privado

El segundo gran incendio del año estalló el 7 de agosto en el término municipal de Tírig, extendiéndose a Catí y de forma puntual a Albocàsser. La superficie afectada alcanzó, según mediciones provisionales, 689 hectáreas, de las que 561 son forestales. Hay un dato que complica especialmente la recuperación: aproximadamente el 80% de esa superficie corresponde a terrenos de titularidad privada, lo que añade una capa de complejidad jurídica y logística a las intervenciones.

Las actuaciones, presupuestadas en 825.695 euros, se centran en la red viaria forestal: mantenimiento de 11 pistas existentes con unos 22 kilómetros de longitud, apertura de tres nuevas pistas con cerca de dos kilómetros, instalación de cinco badenes de hormigón y mejora del acceso a la ermita de San Vicente mediante losas de hormigón en dos tramos que suman aproximadamente 880 metros. El expediente se encuentra en fase de resolución, con las ofertas económicas ya presentadas.

Segorbe y Gátova: el Parque Natural de la Serra Calderona en el punto de mira

El tercer incendio relevante se declaró el 20 de agosto y afectó a los términos de Segorbe y Gátova, alcanzando unas 597 hectáreas del Parque Natural de la Serra Calderona, espacio que también cuenta con las figuras de protección LIC y ZEPA. En este caso, la intervención prevista contempla el apeo de unos 2.600 árboles sobre una superficie estimada de 15 hectáreas, así como el acondicionamiento y apertura de pistas forestales en una longitud de 17,5 kilómetros. Se realizarán además trabajos de pavimentación en unos 500 metros, adecuación de drenajes en siete kilómetros y reparación de muros en unos 250 metros.

El presupuesto de 675.833 euros se ejecutará en un plazo de seis meses, el más corto de todos los frentes, quizás por la menor extensión del área afectada. El expediente también se halla en fase de resolución.

La Devesa de El Saler: un ecosistema singular bajo amenaza

La cuarta actuación se dirige a la Devesa de El Saler, el espacio forestal litoral que separa la Albufera de Valencia del mar Mediterráneo y que representa uno de los ecosistemas más singulares y frágiles de la Comunitat. Con una partida de 152.725 euros —la más modesta del conjunto, reflejo de una superficie afectada menor—, la intervención busca igualmente contener los daños post-incendio y preparar el terreno para una restauración ambiental posterior.

Una carrera contra el reloj antes de las lluvias

La urgencia de estas actuaciones no es burocrática, sino ecológica. Tras un incendio forestal, el suelo pierde buena parte de su capacidad de absorción y se vuelve extremadamente vulnerable a la erosión. La persistencia de temperaturas extremas, la falta de lluvia y una vegetación cada vez más seca convirtieron la Comunitat Valenciana en uno de los territorios con mayor riesgo de incendio forestal de todo el Mediterráneo durante el verano de 2026, y ahora toca reparar el daño antes de que el otoño haga lo suyo. Cada kilómetro de pista recuperado, cada árbol retirado de un arcén, cada cuneta limpiada es un paso más hacia devolver la vida a unos montes que, en el peor de los veranos que se recuerda, tuvieron que ceder ante el fuego.