La Generalitat Valenciana ha dado un paso significativo en la conservación de su patrimonio natural al completar la eliminación de 9.500 metros cuadrados de caña invasora (Arundo donax) en el paraje de Sierra Escalona. Esta ambiciosa intervención no solo busca restaurar el entorno natural, sino que también pretende impulsar la presencia y el crecimiento de especies protegidas de gran valor, como el búho real, y otras emblemáticas del ecosistema mediterráneo. El proyecto, liderado por la Vicepresidencia Tercera y Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio, refuerza de manera contundente la protección de la rica fauna y flora de este espacio, reconocido por su elevado valor ambiental.
El impacto devastador de la caña invasora en los ecosistemas
Las especies exóticas invasoras (EEI) representan una de las amenazas más graves para la biodiversidad global. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) estima que un alarmante 16,2% de las extinciones de flora y fauna están directamente vinculadas a la introducción de estas especies en ecosistemas ajenos. Dentro de este contexto crítico, la Arundo donax, comúnmente conocida como caña común, se ha ganado un lugar entre las 100 especies invasoras más perjudiciales del planeta debido a su impacto destructivo en los ecosistemas acuáticos y ribereños.
Originaria de Asia, esta planta fue introducida en Europa con propósitos constructivos, empleándose en tejados, empalizadas o como soporte agrícola. Sin embargo, su extraordinaria capacidad de propagación la ha transformado en una seria amenaza. La caña común desplaza agresivamente a la vegetación autóctona, como adelfas, carrizos, sauces o tarajes, que son esenciales para el equilibrio ecológico de la zona. Con la desaparición de estas plantas nativas, la fauna que depende de ellas para alimento y refugio también se ve gravemente afectada. Además, la Arundo donax consume ingentes cantidades de agua, un factor que agrava la escasez hídrica en ríos de bajo caudal, y su alta inflamabilidad incrementa significativamente el riesgo de incendios forestales, poniendo en peligro vastas extensiones de terreno.
Detalle de las actuaciones y beneficios para la fauna local
Los trabajos de erradicación, ejecutados por la empresa pública Vaersa, se llevaron a cabo con la preceptiva autorización de la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS), dado que las áreas de intervención se localizan en su cuenca, específicamente en la del río Nacimiento. Las acciones se han centrado en garantizar la preservación de un enclave vital que alberga una rica y diversa biodiversidad.
La eliminación de la caña invasora es crucial para la restauración de hábitats naturales. Especies como erizos, garduñas, zorros o gavilanes, que habitan en la región, se verán directamente beneficiadas por la recuperación de su entorno. Esta mejora es especialmente relevante de cara a la futura declaración de Parque Natural de Sierra Escalona. La expansión descontrolada de la caña había mermado drásticamente los recursos y espacios disponibles para estas especies, por lo que su retirada es un paso fundamental para su recuperación.
Las intervenciones, que abarcaron los términos municipales de Orihuela, Pilar de la Horadada y San Miguel de Salinas, incluyeron varias fases:
- Desbroce mecánico selectivo en el cauce y sus márgenes.
- Triturado de toda la biomasa generada.
- Acondicionamiento meticuloso del terreno.
Posteriormente, se procederá a la instalación de coberturas opacas. Esta técnica, altamente eficaz, tiene como objetivo principal impedir el rebrote de los rizomas de la caña, asegurando así un control duradero de la especie invasora.
Sierra Escalona: un baluarte de la biodiversidad valenciana
La Generalitat avanza firmemente en su compromiso de recuperar la biodiversidad autóctona no solo en Sierra Escalona, sino en otros espacios naturales de la Comunitat Valenciana. Es importante destacar que el enclave de Sierra Escalona y Dehesa de Campoamor goza de una protección especial, estando declarado Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA). Además, forma parte integral de la prestigiosa Red Natura 2000, lo que subraya su relevancia ecológica a nivel europeo.
Hacia una estrategia de renaturalización y resiliencia climática
Estas acciones no son hechos aislados, sino que se enmarcan en una estrategia mucho más amplia de renaturalización. Esta visión integral busca restaurar la capacidad de autorregulación de los ecosistemas, fomentar la reconexión con la vida silvestre y recuperar hábitats que han sido degradados. Con esta iniciativa, la Generalitat persigue, además, favorecer la recuperación de otras especies emblemáticas y vulnerables como el gato montés, la tortuga mediterránea o el águila perdicera. De este modo, se contribuye activamente a mejorar la resiliencia ambiental del territorio frente a los desafíos que plantea el cambio climático, asegurando un futuro más sostenible para las generaciones venideras.


