La Generalitat destina más de 2.000 millones en 2026 para cerrar la reconstrucción tras la dana y blindar la Comunitat frente a futuros desastres

El presupuesto combina 445 M€ para la reconstrucción post-dana con inversiones en infraestructuras, movilidad sostenible y prevención de inundaciones.

Guardar

Martínez Mus a les Corts
Martínez Mus a les Corts

Casi año y medio después de que la dana del 29 de octubre de 2024 arrasara amplias zonas de la Comunitat Valenciana, dejando 229 fallecidos, más de 800.000 personas afectadas y 50.000 empresas perjudicadas , el Govern valencià presenta sus cuentas para 2026 con un mensaje claro: la reconstrucción entra en su recta final, pero el trabajo no ha terminado. El vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, ha defendido ante Les Corts un presupuesto conjunto que supera los 2.000 millones de euros, orientado a culminar la recuperación del territorio e iniciar una nueva etapa centrada en la resiliencia.

Un presupuesto construido sobre las cicatrices de la dana

La Vicepresidència Tercera gestionará directamente 1.100 millones de euros en 2026, la mayor asignación sectorial vinculada al desastre dentro de los presupuestos autonómicos. A esa cifra se suman los 945,4 millones del sector público instrumental adscrito al departamento: entidades como Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV), la Entitat Pública de Sanejament d'Aigües Residuals, Aerocas o Vaersa, que refuerzan la capacidad inversora autonómica en ámbitos estratégicos. El resultado es un montante global que rebasa los dos mil millones.

La cifra no es solo una suma contable. Una vez concluya el grueso de las obras de reconstrucción, la inversión se orientará a hacer el territorio más resiliente frente a futuros fenómenos meteorológicos extremos. Esa voluntad de no limitarse a "reparar lo roto" es el hilo conductor de unas cuentas en las que casi la mitad del presupuesto departamental —445 millones de euros— se destina a actuaciones de reconstrucción y recuperación. La cifra se añade a los 511 millones ya presupuestados en 2025, en lo que la administración autonómica describe como el mayor esfuerzo presupuestario realizado por una comunidad en España para afrontar las consecuencias de una catástrofe natural.

"El objetivo es construir una Comunitat Valenciana mejor preparada frente a fenómenos meteorológicos extremos y adaptada a los efectos del cambio climático" - Vicente Martínez Mus, vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación de la Generalitat Valenciana

Entre las partidas más sensibles figura la ayuda de 80.000 euros destinada a los familiares de las víctimas mortales de la dana, una compensación que el presupuesto recoge de forma explícita y que traduce en euros lo que para muchas familias sigue siendo una herida abierta.

Metrovalencia sí, Cercanías todavía no: la disputa con el Estado

Martínez Mus no dejó pasar la oportunidad de marcar distancias con el Gobierno central. La Generalitat sostiene que el proceso de recuperación se ha financiado «a pulmón» con recursos propios, sin aportaciones directas del Gobierno central. Como prueba del contraste, el conseller señaló que Metrovalencia logró su recuperación total, con la reparación de su red en tiempo récord, restableciendo las comunicaciones en las zonas damnificadas en menos de diez meses, gracias a una inversión de 140 millones de euros. Frente a ese resultado, la línea C3 de Cercanías —competencia del Estado— sigue sin prestar servicio, convirtiéndose en el símbolo más visible de lo que, a juicio del ejecutivo valenciano, son las deudas pendientes de la administración central con los afectados.

Desde el gobierno valenciano recuerdan además que las grandes infraestructuras hidráulicas y obras de prevención de inundaciones dependen del Gobierno de España, e instan al Ejecutivo central a ejecutar proyectos pendientes como el encauzamiento de los barrancos del Poyo y La Saleta y la construcción de presas en Cheste y Vilamarxant.

Parques inundables, colectores y protección forestal: blindar el territorio

Más allá de la reconstrucción urgente, los presupuestos de 2026 apuestan por infraestructuras preventivas que modifiquen la lógica con la que el territorio se relaciona con el agua. Una de las apuestas más novedosas es la inversión de 9 millones de euros para los futuros parques inundables, con los estudios del corredor verde metropolitano y las primeras expropiaciones como punto de partida. Son espacios diseñados para absorber el agua en episodios de tormenta extrema, reduciendo el riesgo para los municipios del entorno.

En la provincia de Alicante, el presupuesto reserva 10 millones de euros para la construcción de colectores de aguas pluviales en Mutxamel, actuación que llevará aparejado el primer parque fluvial de la provincia, con la recuperación de 60.000 metros cuadrados de zona verde y una mayor protección para los municipios de Mutxamel y Sant Joan d'Alacant. Son proyectos que, en el fondo, responden a una pregunta incómoda: ¿cuánto de lo que destruyó la dana podría haberse evitado con infraestructuras de este tipo ya en funcionamiento?

La prevención de incendios forestales suma 107 millones de euros, destinados a reforzar la vigilancia, el mantenimiento y la mejora de infraestructuras forestales. Se trata de una línea de actuación que incluye, entre otras medidas, la rehabilitación de depósitos de agua para prevención de incendios y el mantenimiento de pistas forestales.

Infraestructuras, movilidad y medio ambiente: los otros ejes del presupuesto

El resto de los recursos del departamento se distribuye entre áreas que conforman el esqueleto funcional del territorio. Los números apuntan a una apuesta en toda regla por la movilidad y las infraestructuras: 187 millones para transportes y 257 millones para infraestructuras terrestres. A ello se añaden 132 millones para calidad y educación ambiental y 108,7 millones para medio natural y bienestar animal. En conjunto, si se suman las dotaciones de la conselleria y las de su sector público instrumental, la inversión en movilidad e infraestructuras supera los 1.000 millones de euros.

En materia viaria, avanzan proyectos ya en marcha como las rondas de circunvalación de Carlet y Villena, y se prepara la licitación de la ronda de Vilamarxant. También se trabaja en nuevas actuaciones estratégicas como la prolongación de la avenida de Dénia en su enlace con el Hospital de Sant Joan d'Alacant o el vial rápido de conexión con la playa de Almassora, proyectos que mejorarán la accesibilidad de zonas con alta demanda de tráfico.

El presupuesto tampoco olvida el patrimonio natural. Se incluye la adquisición del inmueble para el futuro Centro de Interpretación del Parque Natural de la Sierra Escalona y Dehesa de Campoamor, cinco millones de euros para la regeneración de playas y dunas en el entorno de l'Albufera, y 490.000 euros para las brigadas de la Reserva Natural de las Islas Columbretes. En el entorno de l'Albufera, las actuaciones de recuperación ya han supuesto la retirada de 40.000 toneladas de residuos y la restauración de 8.200 metros de talanqueras como consecuencia directa de los daños de la dana.

Las cuentas de 2026 llegan todavía muy condicionadas por las consecuencias de la barrancada de octubre de 2024, una de las mayores catástrofes sufridas por la Comunitat Valenciana en las últimas décadas. Pero la lectura que hace el ejecutivo valenciano no es solo la de una comunidad que trata de recuperarse, sino la de un territorio que intenta rediseñarse para que, la próxima vez que el cielo descargue con toda su fuerza, las consecuencias sean muy distintas.