Fabricar una válvula cardíaca no es como montar una pieza de automóvil. Requiere precisión quirúrgica, entornos ultracontrolados y técnicos altamente especializados. Por eso, cuando la Generalitat Valenciana publica en el DOGV un decreto que concede 4 millones de euros en subvenciones directas a Edwards Lifesciences Technology Spain para su nueva planta de Moncada, la noticia va mucho más allá de una transferencia presupuestaria: es la confirmación de que el proyecto más ambicioso de la industria sanitaria valenciana en años está tomando forma real.
Una apuesta que se mide en personas y en vatios
Las ayudas aprobadas por el Consell se articulan en torno a dos actuaciones muy concretas. La primera, y la más cuantiosa, es un programa de formación especializada dotado con hasta 3 millones de euros, con una intensidad de ayuda del 50% de los costes subvencionables. Entre los gastos elegibles figuran el personal formador, los materiales, los equipos, los servicios de asesoramiento externos y, de manera destacada, los propios salarios de los trabajadores mientras reciben la capacitación. Eso es relevante: la empresa no pierde dinero por invertir en sus técnicos.
El programa contempla la formación de más de 600 trabajadores entre 2026 y 2028, con acciones de capacitación vinculadas específicamente a los procesos productivos de la planta de Moncada. No se trata de cursos genéricos, sino de formación diseñada para quien va a ensamblar dispositivos que acabarán implantados en corazones humanos.
La segunda actuación financia la instalación de dos plantas fotovoltaicas para autoconsumo, con una subvención equivalente al 45% de los costes de inversión. Las instalaciones tendrán una potencia conjunta superior a 2 MWp y estarán conectadas a red. En términos prácticos, eso equivale a la capacidad de generación de una pequeña central solar capaz de abastecer a varios centenares de hogares, aunque en este caso toda la energía irá destinada a alimentar la propia fábrica.
El contexto: una inversión de 150 millones y hasta 1.200 empleos
Para entender el alcance de estas subvenciones, conviene recordar la magnitud del proyecto al que sirven de apoyo. Edwards Lifesciences acomete en Moncada una inversión de 150 millones de euros que contempla la creación de más de 1.200 puestos de trabajo. La planta estará plenamente operativa en 2027 y alcanzará una plantilla de 1.200 empleados en 2030. Es, en definitiva, uno de los proyectos industriales de mayor envergadura que ha aterrizado en la Comunitat Valenciana en la última década.
La futura instalación de Moncada será la sexta planta del grupo Edwards a nivel mundial. La compañía prevé contratar hasta 1.200 personas, y el 80% de estos puestos se destinarán a técnicos que producen válvulas cardíacas en un entorno de fabricación. Un perfil muy específico que exige, precisamente, el tipo de formación que ahora financia el Consell.
La nueva planta europea en Moncada contará con la certificación medioambiental LEED Gold para la fabricación de tecnología quirúrgica y transcatéter de sustitución de válvulas cardiacas. Las instalaciones fotovoltaicas subvencionadas encajan, por tanto, en una estrategia de sostenibilidad que la propia empresa ya tenía comprometida desde el diseño del edificio.
El dinero llega por fases, entre 2026 y 2028
La subvención tiene carácter plurianual y se distribuirá en tres ejercicios presupuestarios. El desembolso será progresivo: 846.000 euros en 2026, 1.209.033 euros en 2027 y 1.944.967 euros en 2028, hasta completar los 4 millones totales. La distribución creciente no es casual: responde al ritmo de incorporación de trabajadores y al despliegue paulatino de las instalaciones fotovoltaicas conforme la planta eleva su actividad.
El proceso de selección ya está en marcha. El Servicio Valenciano de Empleo y Formación, Labora, anunció una amplia oferta de empleo en colaboración con Edwards Lifesciences para cubrir puestos en la nueva planta de fabricación de válvulas cardíacas en Moncada. En una primera fase se publicaron 24 ofertas de empleo a través del portal Punt Labora, con incorporación prevista en enero de 2026.
Tecnología que salva vidas, fabricada en Valencia
Edwards Lifesciences es una de las compañías líderes mundiales en dispositivos para el corazón. Entre sus productos más avanzados se encuentra la válvula SAPIEN 3 Ultra RESILIA, la única válvula aórtica transcatéter que incorpora la innovadora tecnología de tejido RESILIA, diseñada para prolongar la durabilidad de la válvula. Son dispositivos que permiten tratar enfermedades cardíacas graves sin necesidad de cirugía abierta, con recuperaciones mucho más rápidas para los pacientes.
Que una planta dedicada a fabricar este tipo de tecnología se instale en la Comunitat Valenciana no es solo un logro económico. Es también una señal de que el territorio tiene capacidad para atraer industria de alta complejidad técnica, el tipo de manufactura que genera empleo cualificado, estable y bien remunerado. Los 4 millones de euros aprobados por el Consell no son un gasto: son la inversión pública que acompaña y acelera una transformación industrial que, en unos años, se medirá en miles de familias con un trabajo vinculado a mejorar la vida de pacientes de todo el mundo.


