Más de siete meses después de la catástrofe que dejó sin vida a más de 200 personas en la Comunitat Valenciana en lo que se considera la peor catástrofe natural en la historia contemporánea de España , la Generalitat Valenciana mantiene abierto un canal de diálogo con las asociaciones de víctimas. Este martes celebró la segunda reunión de la Mesa Permanente de Trabajo con las Asociaciones Afectadas por la dana, un encuentro que esta vez giró en torno a un asunto tan urgente como incómodo: la gestión de las emergencias y, sobre todo, cómo evitar que una tragedia así vuelva a repetirse.
Prevención y alerta temprana, en el centro del debate
La sesión, presidida por el comisionado para la Recuperación, Raúl Mérida, reunió a altos cargos de su departamento junto a varios representantes de la Conselleria de Emergencias e Interior. Sobre la mesa, cuestiones tan concretas como la planificación ante riesgos naturales, los sistemas de alerta temprana y la prevención. Pero también algo más difícil de medir: la diferencia entre informar a la ciudadanía y formarla realmente para actuar ante una catástrofe. Las asociaciones de víctimas pusieron el dedo en esa llaga, reclamando más y mejor formación. No es lo mismo saber que algo puede pasar que saber qué hacer cuando ocurre.
Desde la Generalitat se recogieron esas reivindicaciones y se comprometieron a trasladar a los organismos competentes aquellas que exceden su ámbito de actuación. Una promesa que, en boca de quienes perdieron a sus familiares el 29 de octubre de 2024, tendrá que ir acompañada de hechos concretos.
"Desde el Consell estamos concienciados de la necesidad de mejorar la planificación, la anticipación y la prevención ante riesgos naturales" - Raúl Mérida, comisionado para la Recuperación de la Generalitat Valenciana
Entre las iniciativas que el comisionado mencionó como parte de esta estrategia preventiva figuran los parques inundables metropolitanos y la futura creación del Centro de Inteligencia Climática del Mediterráneo, proyectos que buscan anticiparse a los efectos de un clima cada vez más extremo en la región.
415 ayudas de 80.000 euros para familias de fallecidos
Más allá del debate sobre el futuro, la reunión también trajo datos del presente. Mérida informó a los representantes de las asociaciones de que la Generalitat ha emitido ya 415 resoluciones provisionales de concesión de ayudas a familias de víctimas mortales de la dana. Cada ayuda asciende a 80.000 euros, una cantidad que se distribuye entre familiares y personas con vínculo afectivo acreditado, o que recae íntegramente sobre la persona afectada en los casos de incapacidad absoluta y permanente.
El objetivo marcado por el Consell es ambicioso pero concreto: que antes de que termine el mes de junio estén resueltos de forma provisional todos los expedientes relacionados con víctimas mortales. Más de 303.000 personas resultaron afectadas de forma directa o indirecta por las inundaciones , lo que da una idea del volumen humano que hay detrás de cada trámite administrativo.
"Estas ayudas no pretenden compensar un daño irreparable como es la pérdida de una vida humana; pero sí proporcionar un apoyo económico que permita mitigar las dificultades sobrevenidas a las que han tenido que hacer frente muchas familias" - Raúl Mérida, comisionado para la Recuperación de la Generalitat Valenciana
Una mesa abierta, con 15 asociaciones y la silla libre
La Mesa Permanente de Trabajo con las Asociaciones Afectadas por la dana no es un evento puntual, sino un espacio de diálogo concebido para el medio y largo plazo. Su funcionamiento es temático: cada sesión se centra en un asunto específico —ayudas, atención psicológica, infraestructuras, reconstrucción comunitaria— con el objetivo de abordar cada materia con profundidad y no perderse en la dispersión. Este martes, 15 asociaciones que representan a víctimas, afectados y entidades sociales participaron en la reunión.
Mérida insistió en que la puerta sigue abierta para cualquier asociación que quiera sumarse. No es un detalle menor: en una tragedia que generó tanto dolor como desconfianza institucional, mantener ese canal accesible es también una forma de reconstruir algo más que infraestructuras.


