La cuna que permite despedirse: el Hospital de Elche homenajea a las familias que perdieron un bebé en el Día Mundial del Duelo Perinatal

El Hospital General de Elche conmemora el 15 de octubre con un acto de sensibilización y recursos como la 'cuna de abrazos' para acompañar a las familias.

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Cada año, alrededor de 2.000 familias en España afrontan la pérdida de un bebé durante la gestación, el parto o los primeros días de vida. Una cifra que, traducida a estadística, equivale a una tasa de aproximadamente 4 fallecimientos por cada 1.000 nacidos, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística. Y sin embargo, pocas realidades permanecen tan envueltas en silencio. El 15 de octubre, Día Mundial de la Concienciación sobre la Muerte Gestacional, Perinatal y Neonatal, es una oportunidad para romperlo. Este año, el Hospital General Universitario de Elche se suma a esa voluntad con un acto de sensibilización y apoyo dirigido a quienes han vivido una de las experiencias más devastadoras que puede atravesar una persona.

Un gesto visible en el vestíbulo del hospital

La iniciativa tendrá lugar en el vestíbulo principal del centro hospitalario y estará abierta a familiares, pacientes, profesionales sanitarios y visitantes. No es un acto reservado a especialistas ni a quienes ya conocen el término "duelo perinatal": es, precisamente, una invitación a que quien pase por allí se detenga, mire y comprenda. Durante la jornada se instalará un punto informativo en el que se distribuirán lazos rosados y azules, símbolo internacional de concienciación sobre estas pérdidas, junto con material de asociaciones especializadas en el acompañamiento al duelo perinatal.

La fecha no es arbitraria. El 15 de octubre se celebra este día desde que en 1988 el presidente estadounidense Ronald Reagan proclamara el mes de octubre como el mes de la conciencia sobre el embarazo y la pérdida infantil. Casi cuatro décadas después, lo que nació como un gesto político se ha convertido en un movimiento global de visibilización que hospitales, asociaciones y familias sostienen con esfuerzo propio.

Un comité que trabaja todo el año

Detrás de la conmemoración hay una estructura permanente. El Hospital General Universitario de Elche cuenta con un Comité de Duelo Perinatal integrado por profesionales de Ginecología y Obstetricia, Neonatología, Enfermería, Atención Primaria, Salud Mental y la Unidad de Hospitalización a Domicilio en su línea pediátrica. No es un grupo creado para el día. Trabaja durante todo el año en la coordinación de la atención a las familias ante una pérdida gestacional, perinatal o neonatal, con un protocolo específico que establece criterios comunes de actuación para todos los servicios implicados.

Ese protocolo abarca el proceso completo: desde la comunicación de las malas noticias hasta el acompañamiento durante el parto y el posparto, pasando por la despedida y el seguimiento posterior. También incluye orientaciones para los profesionales sanitarios, porque saber qué decir —y qué no decir— en esos momentos no es algo que se improvise.

"Acompañar a una familia que ha perdido a su bebé implica reconocer su dolor, respetar sus tiempos y ofrecerle una atención cercana y humana. Visibilizar esta realidad también es una forma de acompañar y de recordar que estas pérdidas merecen ser escuchadas y atendidas" - Judith Abad, presidenta del Comité de Duelo Perinatal del Hospital General Universitario de Elche

Abad también ha subrayado la dimensión profesional del reto: "Para los profesionales sanitarios es fundamental contar con herramientas y formación que permitan abordar estas situaciones con sensibilidad y seguridad, evitando que las familias tengan que afrontar además la sensación de soledad o incomprensión".

La 'cuna de abrazos': tiempo para despedirse

Entre los recursos disponibles en el hospital destaca uno que merece detenerse a imaginar: la denominada cuna de abrazos. Se trata de una cuna tipo capazo equipada con un sistema térmico que permite mantener refrigerado el cuerpo del bebé durante un periodo de tiempo. El objetivo es tan sencillo como profundo: que los padres y familiares puedan permanecer junto a su bebé en un entorno tranquilo y respetuoso, sin la presión del tiempo, con la posibilidad real de despedirse.

Este tipo de duelo tiene características especiales, dado que los padres no han podido interactuar con el bebé o donde la interacción ha sido escasa, y tampoco se dispone de tiempo para realizar rituales de despedida, a causa de su corta edad. Frente a esa realidad, la cuna de abrazos no es un lujo: es una respuesta concreta a una necesidad que durante décadas fue ignorada.

La urgencia de sensibilizar a la sociedad sobre la necesidad de mayor comprensión y apoyo ante todos los tipos de pérdida —con independencia del momento en que ocurren o de su naturaleza— es cada vez más reconocida. En España, estas pérdidas afectan cada año a entre 80.000 y 90.000 mujeres, a sus familias y a su entorno más cercano. Una cifra que convierte el duelo perinatal no en un asunto marginal, sino en una realidad social que merece infraestructuras, protocolos y, sobre todo, la misma legitimidad que cualquier otro duelo. El acto del Hospital de Elche este 15 de octubre es, en ese sentido, mucho más que un gesto simbólico.