Casi un año después de que la dana del 29 de octubre de 2024 arrasara buena parte de la Comunitat Valenciana, el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha escogido el acto de finalización del Plan Il·lumina de Iberdrola para lanzar un mensaje de recuperación económica y apertura al capital privado. La Comunitat Valenciana vuelve a ser, según sus palabras, un polo de oportunidades. Y no lo dice en abstracto: lo ilustra con datos, decretos y una alianza con una de las mayores energéticas del mundo.
100 millones de euros para encender de nuevo las luces
El Plan Il·lumina no fue una reparación ordinaria. Iberdrola destinó una inversión de 100 millones de euros para rediseñar la red eléctrica afectada por la dana e incorporar nuevas medidas de resiliencia y digitalización que benefician a más de 650.000 usuarios. No se trataba simplemente de reponer cables y transformadores, sino de levantar, en palabras del propio CEO de Iberdrola España, Mario Ruiz-Tagle, "una red que soporte estas nuevas inclemencias" provocadas por el cambio climático, pensada no solo para Valencia "sino también para otras zonas que pueden sufrir estos eventos".
Entre otras actuaciones, el proyecto reconstruyó las infraestructuras dañadas, incrementó el nivel de automatización de las instalaciones, incorporó nuevos transformadores inteligentes, realizó el soterramiento de líneas eléctricas aéreas y elevó y compactó subestaciones transformadoras. Una transformación que convierte la tragedia en una oportunidad para modernizar infraestructuras que, en muchos casos, llevaban décadas sin renovarse en profundidad.
Gracias al trabajo conjunto con Iberdrola, se consiguió restablecer el servicio general al 95% de la red en apenas tres días. Un dato que cobra aún más valor si se recuerda la magnitud del desastre: el paso de la dana tuvo efectos devastadores sobre la red de distribución eléctrica, con el corte del suministro para 180.000 clientes y cerca de 650.000 personas.
La burocracia, al mínimo: el decreto que marcó la diferencia
Detrás de esa velocidad de respuesta hay una decisión política que Pérez Llorca reivindica con orgullo. El Consell aprobó el Decreto-Ley 19/2024 específicamente para acelerar la reposición de las infraestructuras eléctricas dañadas. La norma declaró de interés general las actuaciones de reconstrucción, estableció un procedimiento especial y simplificado de autorización y redujo al mínimo los trámites para la reposición urgente de instalaciones. En la práctica, eso significó eliminar semanas —o meses— de papeleo en el momento en que cada hora contaba.
"Esta decisión vital que tomó la Generalitat de declarar todos los procedimientos por vía de emergencia marcó que la reconstrucción tuviera dos velocidades", afirmó el president, quien no dudó en comparar el ritmo de ejecución autonómico con el del Gobierno central, señalando que el porcentaje de ejecución valenciano "es mucho más elevado que el del Gobierno de España".
Simplificación administrativa como estrategia de atracción inversora
Pérez Llorca no limita este enfoque a la emergencia. Lo presenta como un modelo de gobierno. La Generalitat ha puesto en marcha dos decretos de simplificación administrativa que incluyen, entre otras medidas, la figura de las entidades de colaboración para agilizar los expedientes energéticos. El objetivo es claro: convertir a la Comunitat en un territorio donde invertir sea más fácil que en otros lugares de España.
"Somos atractivos porque estamos siendo capaces de transformar la administración para asumir los grandes retos que se nos presentan, como la vivienda o la reindustrialización", señaló el president durante el acto celebrado en Torrent. Una apuesta que, según subrayó, también pasa por la logística, sector en el que la Generalitat está realizando "una gran inversión" y para el que reclama las infraestructuras necesarias para atraer y retener empresas en el territorio.
"Somos una tierra que vuelve a ser polo de oportunidades" - Juanfran Pérez Llorca, president de la Generalitat Valenciana
Iberdrola cumple 125 años con un pie puesto en el futuro de Valencia
El acto sirvió también para celebrar el 125 aniversario de Iberdrola, una efeméride que el president aprovechó para estrechar el vínculo institucional con la compañía. Pérez Llorca agradeció a la empresa su implicación en la reconstrucción "haciendo un esfuerzo más allá de lo ordinario, porque entendisteis que había que comportarse de manera extraordinaria". Y les trasladó un mensaje de lealtad institucional: "Siempre podréis tener la seguridad de que la Comunitat Valenciana estará a vuestro lado".
Iberdrola alcanzó el 70% de ejecución del Plan Il·lumina en la recta final del proyecto, habiendo llevado a cabo la limpieza y renovación de 450 centros de transformación y la construcción de más de 300 apoyos de media tensión que se vieron afectados por la acumulación de barro y la fuerza del agua. Una imagen que resume bien lo que ha sido este año para miles de familias valencianas: el lento pero firme proceso de volver a la normalidad, con la luz encendida como primer y más simbólico paso.
Queda camino por recorrer
Pese al tono optimista del acto, Pérez Llorca fue claro en que la reconstrucción no ha terminado. El president reclamó al Gobierno central que ejecute planes integrales frente a inundaciones en los barrancos de La Saleta y El Poyo, así como en los cauces de los ríos Júcar, Magro y Túria. También exigió la implementación de sistemas de alerta temprana de última generación y la aceleración de las obras de defensa pendientes de los Planes Hidrológicos. Una agenda de infraestructuras que, en más de un sentido, lleva años esperando respuesta y que la dana convirtió en urgencia impostergable.
