La cuenta atrás ya ha comenzado. España dará el salto a la televisión en Ultra Alta Definición el próximo 5 de noviembre de 2026, y la Comunitat Valenciana llegará a esa cita con los deberes más que hechos: será el único territorio del país con la totalidad de su infraestructura pública de difusión audiovisual completamente renovada y lista para el nuevo estándar. Un logro que no es casualidad, sino el resultado de un proceso de modernización que lleva en marcha desde 2024.
El fin de una era analógica dentro de lo digital
La Generalitat Valenciana, a través de la empresa pública de Infraestructuras y Servicios de Telecomunicaciones (ISTEC), finalizará durante 2026 la renovación integral de los equipos transmisores de su red pública de Televisión Digital Terrestre (TDT). El resultado: el 100% de los centros emisores gestionados por la entidad estarán preparados para las emisiones en Ultra Alta Definición (UHD). Y todo ello completado antes de que el cambio tecnológico sea oficialmente obligatorio a escala nacional.
Puede sonar a tecnicismo menor, pero el impacto es muy concreto. La TDT que la mayoría de españoles lleva viendo desde el llamado "apagón analógico" de 2010 funciona todavía bajo el estándar DVB-T, una tecnología con más de dos décadas de recorrido. El nuevo estándar que se va a implantar es el DVB-T2 (Digital Video Broadcasting – Terrestrial 2), el mismo que ya utiliza actualmente la mayoría de los países de la Unión Europea. El salto supone, en la práctica, pasar de ver la televisión en alta definición a verla con una nitidez equivalente a la de las grandes plataformas de streaming, pero por la señal abierta de toda la vida.
Una modernización que va más allá de la imagen
Los nuevos transmisores que ISTEC ha ido instalando en sus centros emisores no son solo una mejora estética de la señal. Incorporan mayor eficiencia energética, mejor capacidad de supervisión y gestión remota, y están preparados para adaptarse a futuros estándares de emisión sin necesidad de nuevas sustituciones a corto plazo. En un contexto en el que el consumo energético de las infraestructuras públicas es un debate creciente, este punto tiene más peso del que parece.
Además, la tecnología DVB-T2 permite un uso más eficiente del espectro radioeléctrico, liberando parte de la capacidad de los múltiples digitales —los bloques de frecuencias en los que se emiten simultáneamente varios canales— y dejando así espacio disponible para nuevas emisiones. En el caso estatal, ese espacio liberado permitirá, precisamente a partir del 5 de noviembre, la llegada de un nuevo canal nacional de TDT.
El calendario que marca el Ministerio, y la Comunitat que ya está lista
El Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública ha fijado el 5 de noviembre de 2026 como la fecha de inicio de la primera fase del despliegue de la TDT en Ultra Alta Definición mediante el estándar DVB-T2. La medida forma parte del Plan Técnico Nacional de la TDT, aprobado en 2025, y supone un nuevo paso en la modernización de la televisión en abierto en España, con el objetivo de ofrecer mayor calidad de imagen y sonido y optimizar el uso del espectro radioeléctrico.
La resolución ministerial establece que las empresas afectadas están obligadas a informar de los cambios a partir del próximo 5 de octubre, para que la ciudadanía conozca con antelación la necesidad de resintonizar sus televisores y pueda disfrutar de las nuevas prestaciones de la TDT. Dicho de otro modo: los valencianos que quieran aprovechar la nueva calidad de emisión tendrán que hacer lo mismo que en 2010 con el apagón analógico: buscar el mando, entrar en el menú del televisor y resintonizar los canales.
Desde marzo de 2025, todos los televisores comercializados en España están obligados a incorporar compatibilidad con la TDT en UHD. Quien tenga un aparato más antiguo, en cambio, podría necesitar un receptor externo compatible con DVB-T2 para acceder a la nueva señal. El salto tecnológico, como todos los anteriores, no llega gratis para todos los hogares.
Valencia, primera en la parrilla de salida
La Comunitat Valenciana se convierte así en el primer territorio español con una infraestructura pública de difusión completamente preparada para la nueva era de la TDT, adelantándose al calendario nacional y reforzando el papel de ISTEC como palanca de modernización tecnológica en el sector audiovisual público. Un posicionamiento que, más allá del orgullo institucional, tiene implicaciones reales: cuando el 5 de noviembre llegue y el resto del país esté ajustando y actualizando equipos, la red valenciana ya llevará meses operativa y probada.
Con este calendario, España acelera la modernización de su plataforma de televisión en abierto y refuerza su competitividad frente a otras tecnologías de distribución audiovisual, como el satélite y los servicios de televisión por Internet, alineándose con un estándar tecnológico ya implantado en la mayoría de los países de la Unión Europea. En ese escenario, llegar preparado —y llegar el primero— es precisamente lo que diferencia a quien lidera una transición de quien simplemente la padece.

