La Comunitat Valenciana reparte 17,3 millones en 28 proyectos de I+D para impulsar la tecnología digital, la biotecnología y la transición ecológica

Ivace+i concede 17,3 M€ a 28 proyectos estratégicos de I+D en los que participan empresas, universidades y centros tecnológicos valencianos.

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La Comunitat Valenciana da un paso firme hacia la soberanía tecnológica. El Instituto Valenciano de Competitividad e Innovación (Ivace+i) acaba de resolver su programa de proyectos estratégicos en cooperación, concediendo 17,3 millones de euros a 28 iniciativas de investigación y desarrollo en las que se dan la mano empresas, universidades y centros tecnológicos de la región. Una cifra considerable, pero sobre todo una apuesta por un modelo de innovación que no entiende de compartimentos estancos: aquí el laboratorio y la fábrica trabajan juntos.

Por qué estos proyectos son distintos

No se trata de subvenciones al uso. Los 28 proyectos seleccionados en régimen de concurrencia competitiva comparten una característica común: su complejidad técnica y su volumen presupuestario hacen inviable afrontarlos en solitario. Son, por definición, retos colectivos. De ahí que el programa exija la participación conjunta de diferentes agentes del ecosistema valenciano de innovación, desde pymes hasta institutos del CSIC, pasando por hospitales públicos y fundaciones sin ánimo de lucro.

El tejido empresarial acapara el protagonismo: las empresas son beneficiarias del 57% de las iniciativas apoyadas, y dentro de ese grupo, las pequeñas y medianas empresas representan el 78%. Es decir, la gran mayoría del dinero no va a grandes corporaciones, sino a empresas que, de otro modo, difícilmente podrían asumir proyectos de esta envergadura. Los institutos tecnológicos y las universidades valencianas suman alrededor del 35% de las iniciativas apoyadas, completando un mapa de colaboración público-privada que es, precisamente, el espíritu del programa.

La tecnología digital, la gran beneficiada

Si hubiera que elegir un ganador temático entre los 28 proyectos, ese sería la tecnología digital. El 53% del total de fondos concedidos se destina a iniciativas vinculadas a este ámbito, lo que refleja una apuesta deliberada por la digitalización como motor de transformación económica. Le siguen las tecnologías limpias y eficientes en el uso de los recursos, que se llevan el 26% de las subvenciones, y la biotecnología, que completa el reparto con el 21% restante. Tres frentes que no son caprichosos: responden exactamente a los sectores que la Unión Europea considera estratégicos para su autonomía industrial.

Y aquí aparece la novedad más relevante de la convocatoria de 2026. Por primera vez, esta línea de ayudas se ha adherido a la Plataforma de Tecnologías Estratégicas para Europa (STEP), una iniciativa impulsada por la Comisión Europea que, lejos de ser un nuevo fondo con presupuesto propio, actúa como una plataforma de coordinación que reorienta inversiones existentes hacia tecnologías críticas. La idea es financiar la adopción y la expansión de tecnologías estratégicas en la UE para que las empresas aprovechen las oportunidades, creen resiliencia y cumplan los objetivos de la doble transición ecológica y digital, reforzando la soberanía europea. Que la Comunitat Valenciana se sume en 2026 a este paraguas europeo no es un detalle menor: supone que los proyectos valencianos quedan alineados con las prioridades industriales del continente.

Fondos europeos como palanca

El programa Proyectos Estratégicos en Cooperación - STEP está financiado íntegramente por la Unión Europea a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) Comunitat Valenciana 2021-2027. Esto significa que el dinero no sale de las arcas autonómicas, sino que la Generalitat actúa como correa de transmisión entre Bruselas y el tejido productivo local. STEP dirige la financiación hacia la deep tech y la tecnología digital, las tecnologías limpias y la biotecnología, unos sectores cruciales para el liderazgo europeo.

Los sectores en los que se espera un impacto más tangible son el industrial, el agroalimentario y el de salud y bienestar. No es difícil imaginar lo que eso significa en la práctica: desde nuevas soluciones para conservar alimentos o mejorar cultivos hasta herramientas digitales para hospitales o sistemas más eficientes de gestión energética en fábricas. La innovación, en este caso, no aspira a quedarse en el papel.

Una convocatoria que aún no ha terminado

La resolución de estos 28 proyectos es solo una parte de un llamamiento público más amplio, compuesto por siete programas diferentes. En breve se completará con la concesión de las subvenciones correspondientes al programa de Consolidación de la Cadena de Valor Empresarial —dirigido en exclusiva a empresas— y a la línea de apoyo al desarrollo de prototipos y pruebas piloto. Juntos, estos siete programas buscan incentivar la innovación en las empresas y facilitar que el conocimiento generado en laboratorios y universidades encuentre el camino hacia la economía real.

En un momento en que Europa debate con urgencia cómo reducir su dependencia tecnológica del exterior, STEP es una iniciativa de la Comisión Europea que coordina y potencia las inversiones en tecnologías estratégicas, sin ser un nuevo fondo con presupuesto propio, sino una plataforma que reorienta y multiplica los recursos existentes. Que la Comunitat Valenciana haya decidido sumarse a este marco en 2026 y que lo haga con 28 proyectos concretos y 17,3 millones de euros comprometidos dice mucho sobre la dirección que quiere tomar su política de innovación: menos retórica, más resultados.