Imagina que un avión de extinción de incendios cae al embalse de Benagéber mientras carga agua para sofocar un incendio forestal. Los equipos de rescate necesitan coordinarse al instante, pero están en pleno monte, lejos de cualquier infraestructura de red. ¿Cómo se mantienen las comunicaciones? Esa es exactamente la clase de pregunta que la Generalitat Valenciana acaba de intentar responder con datos reales sobre la mesa. El proyecto 5G Emergencias ha concluido su fase de pruebas piloto y los resultados apuntan a que esta tecnología puede transformar la forma en que los servicios de emergencia se coordinan en situaciones límite.
Cuatro millones de euros para poner a prueba el futuro de las emergencias
La Conselleria de Emergencias e Interior ha presentado en el Palau de les Arts de València los resultados del proyecto 5G Emergencias, una iniciativa con una financiación de 4.069.270 euros procedentes de los fondos europeos Next Generation EU, canalizados a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. El proyecto ha sido coordinado por la propia Conselleria junto a la empresa pública Infraestructures i Serveis de Telecomunicacions i Certificació (ISTEC), adscrita a la Conselleria de Economía, Hacienda y Administración Pública.
No es una apuesta aislada. Se estima que los sistemas de emergencia conectados a redes 5G pueden acelerar los tiempos de respuesta en un 50%, reduciendo el número de muertes y lesiones. Con ese horizonte en mente, la Agencia Valenciana de Seguridad y Respuesta a las Emergencias (AVSRE) impulsó seis casos de uso específicamente diseñados para las necesidades operativas del sector: comunicaciones críticas de voz, vídeo y datos, conducción remota de vehículos y embarcaciones, y despliegue de redes privadas tácticas independientes de las redes comerciales.
"La tecnología 5G ofrece importantes posibilidades para complementar y reforzar los sistemas actuales" - Juan Carlos Valderrama, conseller de Emergencias e Interior de la Generalitat Valenciana
Las Fallas, Mestalla y un accidente químico: así se pusieron a prueba las redes
Las pruebas no se realizaron en laboratorio. Se desarrollaron en cuatro escenarios distintos que reproducen los contextos más exigentes para cualquier equipo de emergencia. El primer entorno fue el más urbano posible: la ciudad de València durante la Crida de las Fallas y un partido de fútbol en el estadio de Mestalla. Dos eventos masivos que saturan las redes comerciales y representan uno de los mayores retos para las comunicaciones de emergencia: mantener el canal operativo cuando miles de personas están conectadas al mismo tiempo.
El segundo escenario llevó los equipos hasta Almussafes, a la sede de una empresa industrial donde se simuló un accidente con riesgo químico. La premisa era directa: el área afectada no podía ser accedida por personas. Ahí entraron en juego el vídeo en tiempo real y el control remoto de equipos, verificando que las comunicaciones se mantienen incluso en zonas con cobertura irregular dentro de grandes instalaciones industriales.
La tercera prueba fue quizás la más cinematográfica: el pantano de Benagéber, un incendio forestal ficticio y un avión de extinción que se hunde parcialmente tras un accidente al cargar agua. Un entorno rural, baja densidad de red y máxima urgencia. Por último, el Centro de Coordinación de Emergencias de l'Eliana acogió la prueba más técnica: el despliegue de una burbuja táctica transportable para crear una red privada de emergencias completamente independiente de operadores comerciales, capaz de funcionar de forma autónoma en cualquier punto del territorio.
Un vehículo 4×4 como laboratorio sobre ruedas
Además de las pruebas en campo, el proyecto incluyó la adquisición y adaptación de un vehículo 4×4 de altas prestaciones diseñado para condiciones extremas. El vehículo integra sistemas avanzados de comunicación, sensorización y soporte técnico, y combina múltiples tecnologías de conectividad: desde satélites de órbita baja (LEO) hasta conexiones bonding multi-wan, una arquitectura que permite agrupar varios enlaces de red simultáneamente para garantizar la continuidad de las comunicaciones incluso cuando alguno falla. En la práctica, es una central de mando móvil capaz de operar donde no llega ninguna infraestructura fija.
No sustituir, sino reforzar: el debate de fondo
Hay una pregunta que sobrevuela cualquier proyecto de este tipo: ¿significa esto el fin de las redes actuales? La respuesta, al menos por ahora, es no. El proyecto parte de la red de Comunicaciones Móviles de Emergencia y Seguridad (COMDES), la infraestructura que ya da servicio a miles de profesionales de emergencias en la Comunitat Valenciana. El 5G no llega para desplazarla, sino para reforzarla allí donde ella sola no llega.
"No se trata de sustituir lo que ya funciona, sino de seguir evolucionando sobre una base segura y contrastada, incorporando nuevas capacidades que aporten valor añadido a los equipos de intervención" - Juan Carlos Valderrama, conseller de Emergencias e Interior de la Generalitat Valenciana
Juan Alegre, director-gerente de ISTEC, compartió esa misma visión durante la jornada de presentación: el proyecto experimental no pretende reemplazar la red existente, sino complementarla en aquellas situaciones en que el 5G pueda ofrecer ventajas concretas y mejorar la capacidad de respuesta. Las pruebas, en ese sentido, han servido para definir con precisión cuáles son esos momentos y bajo qué condiciones la nueva tecnología aporta valor real.
Valencia, referente en un debate que ya es nacional
Extremadura se convirtió a finales de 2024 en la primera comunidad autónoma de España en implementar un proyecto piloto para el uso del 5G en emergencias basado en Network Slicing sobre red 5G pública. El panorama español en este campo se mueve rápido: el Ayuntamiento de Madrid y Orange han lanzado un proyecto para implementar la primera red privada 5G SA dedicada a los servicios públicos de emergencia en España, y también una de las primeras en Europa. En ese contexto, la Comunitat Valenciana no quiere quedarse al margen. El conseller Valderrama subrayó que este proyecto sitúa a la región "en una posición de referencia en el ámbito de las comunicaciones de emergencia".
El marco regulatorio también acompaña: la Unión Europea y España, a través del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, impulsan el rápido despliegue de redes 5G y la realización de proyectos demostrativos de su utilidad. Lo que hace unos años era ciencia ficción —un operador de emergencias guiando un vehículo a distancia en una zona contaminada o coordinando un rescate acuático desde una pantalla— empieza a tener protocolos, financiación y resultados medibles. El proyecto 5G Emergencias de la Generalitat no cierra una etapa: abre, según sus propios responsables, el punto de partida de una transformación que tardará años en completarse, pero cuyos primeros pasos ya están documentados.

