Hay un tipo de empresa que ni es grande ni es pequeña, y que durante décadas ha sido el gran olvidado de las políticas industriales: las llamadas 'mid caps', compañías de mediana capitalización que emplean entre 250 y 749 personas y facturan hasta 150 millones de euros. Demasiado grandes para los programas de apoyo a pymes, demasiado pequeñas para los grandes planes de reindustrialización. La Comunitat Valenciana ha decidido romper esa lógica y, con ello, convertirse en la primera comunidad autónoma de España en lanzar una línea de ayudas diseñada específicamente para este segmento. El resultado inicial es elocuente: 21 solicitudes en la primera convocatoria.
Una convocatoria sin precedentes en España
El Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial, Ivace+i, dependiente de la Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio, ha recibido 21 peticiones de empresas industriales para acceder a esta nueva línea de subvenciones orientada a acelerar su transformación digital. La convocatoria convierte a la Comunitat Valenciana en la primera autonomía en España en activar una línea específica para las denominadas 'mid caps' industriales, con ayudas que pueden alcanzar hasta 100.000 euros por proyecto y cubrir hasta el 45% de la inversión. El presupuesto total disponible asciende a 1,5 millones de euros.
"El Consell vuelve a situar a la Comunitat Valenciana en la vanguardia de la política industrial con una iniciativa pionera que reconoce el valor estratégico de nuestras 'mid caps' y les ofrece herramientas para ganar dimensión, productividad y competitividad" - Marián Cano, consellera de Industria, Turismo, Innovación y Comercio de la Generalitat Valenciana
El carácter inédito de la iniciativa no es un detalle menor. Este segmento intermedio de la industria es el que la Comisión Europea denomina small mid-cap enterprises, y en España representa un tejido productivo de alto valor añadido que hasta ahora había sido escasamente atendido por las políticas de apoyo público. Las empresas de tamaño intermedio representan un eje clave por su capacidad inversora, su proyección internacional y su componente tecnológico, y actúan como motor de empleo estable y de generación de riqueza, aportando dinamismo al conjunto del sistema productivo.
El mapa de las solicitudes: de Alicante a Castellón
Las 21 solicitudes no se concentran en una única provincia, sino que dibujan un mapa que abarca todo el territorio valenciano. De las peticiones recibidas, 10 proceden de empresas de la provincia de Valencia, 8 de la de Alicante y 3 de la de Castellón. Una distribución que, más allá de los números, refleja que el interés por la digitalización no entiende de fronteras internas.
Los sectores representados tampoco sorprenden a quien conozca el tejido productivo de la región. Caucho y plástico, alimentación y bebidas, maquinaria, industria química, productos metálicos, mueble y cerámica son los ámbitos de actividad de las empresas solicitantes, un escaparate de lo que históricamente ha sostenido la economía industrial valenciana. Que precisamente estos sectores sean los primeros en llamar a la puerta dice mucho sobre la urgencia que sienten ante la transformación tecnológica.
"Estas ayudas reconocen el elevado potencial tractor de las 'mid caps' industriales sobre la economía, el empleo y la innovación, y refuerzan su competitividad y crecimiento en un contexto de transformación industrial" - Marián Cano, consellera de Industria, Turismo, Innovación y Comercio de la Generalitat Valenciana
¿En qué se puede invertir el dinero?
La convocatoria no financia cualquier tipo de proyecto digital: está específicamente orientada a actuaciones que supongan un salto cualitativo real en los procesos industriales. Entre las inversiones subvencionables se incluyen la mejora de procesos productivos a través de herramientas avanzadas como automatización, robótica, sensorización, IoT industrial, plataformas de gestión de datos en tiempo real o sistemas de inteligencia artificial; la introducción de funcionalidades digitales en nuevos productos; y la integración de sistemas y plataformas de recogida y tratamiento de datos a lo largo de la cadena de valor.
Para acceder a las ayudas, las empresas deben tener entre 250 y 749 empleados, un volumen de negocios de hasta 150 millones de euros o un total de activos de hasta 129 millones, y desarrollar una actividad vinculada a los sectores industriales contemplados en la convocatoria. Además, solo puede presentarse un proyecto por empresa solicitante.
En un momento en que la industria europea afronta una presión creciente para modernizarse, reducir su dependencia tecnológica y ganar competitividad frente a economías como la china o la estadounidense, iniciativas como esta adquieren una dimensión que va más allá del ámbito autonómico. La consellera Cano ha destacado que la transformación digital "es una de las palancas más eficaces para elevar la productividad y garantizar el crecimiento de nuestras empresas", con el objetivo de que estas compañías tiren del conjunto de la economía valenciana generando un efecto multiplicador en innovación, cooperación y crecimiento. La pregunta que queda en el aire es si otras comunidades autónomas seguirán el ejemplo antes de que acabe el año.


