La Comunitat Valenciana convierte la universidad en laboratorio de política social: cinco cátedras, una sola red y 250.000 euros de inversión en 2025

La consellera Albalat presentó en la UJI la red que une a las cinco universidades públicas valencianas para diseñar servicios sociales basados en datos.

Guardar

Visita de la Consellera
Visita de la Consellera

¿Cómo se diseñan unas políticas sociales que realmente lleguen a quienes más las necesitan? La Comunitat Valenciana lleva años construyendo una respuesta que va más allá de los despachos: conectar directamente la investigación universitaria con la toma de decisiones públicas. La consellera de Servicios Sociales, Familia e Infancia, Elena Albalat, presentó en la Universitat Jaume I de Castellón el proyecto Xarxes Cátedra, la herramienta que articula la Red de Cátedras del Sistema Público Valenciano de Servicios Sociales.

"La colaboración entre la Generalitat y las universidades nos permite diseñar políticas sociales más eficaces, coordinadas y basadas en datos" - Elena Albalat, consellera de Servicios Sociales, Familia e Infancia de la Generalitat Valenciana

Cinco universidades, un mismo objetivo

La red agrupa a la Universitat de València, la Universitat Politècnica de València, la Universidad de Alicante, la Universitat Jaume I y la Universidad Miguel Hernández, con el objetivo de fomentar la investigación, la innovación, la formación y la transferencia del conocimiento relacionados con el modelo de servicios sociales de la Comunitat Valenciana. Cada una de ellas alberga una cátedra propia, pero todas trabajan de forma coordinada a través de sus laboratorios, generando conocimiento aplicado que puede extenderse a todo el territorio.

No es un proyecto reciente. Esta iniciativa viene a completar las actuaciones que se iniciaron en el año 2018 con la creación y puesta en marcha de los Laboratorios de Investigación en Servicios Sociales, también con las cinco universidades públicas, que ya cuentan con destacadas líneas de investigación e innovación en materia de servicios sociales. El modelo llegó a recibir el reconocimiento internacional a través del Premio Europeo a la mejor práctica investigadora en Servicios Sociales, concedido por la Red Social Europea en diciembre de 2020.

La apuesta tiene, además, una dimensión muy concreta: las líneas de investigación abordan cuestiones que cualquier ciudadano puede reconocer en su entorno cotidiano. Inclusión social, vulnerabilidad territorial, sinhogarismo, salud mental, atención temprana o envejecimiento activo son algunos de los focos de trabajo. La multidimensionalidad y la complejidad de las problemáticas sociales exige colaboración interdisciplinar, por lo que las cátedras contemplan la participación de disciplinas diversas para conseguir la máxima calidad, impacto y efectividad de sus resultados.

Del conocimiento a la acción: qué hace concretamente esta red

El esquema de trabajo huye de la teoría por la teoría. El marco de actuación se estructura en cuatro grandes líneas: investigación en servicios sociales, transferencia y divulgación del conocimiento, docencia y formación, y visibilización y coordinación de actuaciones interuniversitarias. En la práctica, eso se traduce en algo tangible: las universidades llevan a cabo estudios, diagnósticos, seminarios, jornadas y acciones formativas diseñadas para mejorar la calidad y la eficacia de la atención social en el territorio.

El convenio busca convertir el conocimiento generado en propuestas útiles para la gestión pública: evaluación de políticas, buenas prácticas, innovación en modelos de atención y aplicaciones tecnológicas orientadas al sistema público valenciano de servicios sociales. Dicho de otro modo: la investigación no se queda en las estanterías de las facultades, sino que aspira a cambiar decisiones reales sobre personas reales.

"Esta red demuestra que cuando el conocimiento se comparte y se coordina, el sistema público gana en inteligencia, en capacidad de innovación y en eficacia", subrayó Albalat durante el acto de presentación. La consellera también destacó el creciente interés de ayuntamientos y mancomunidades por sumarse a este modelo, así como el hecho de que otras comunidades autónomas ya estén replicando la iniciativa valenciana. Una señal de que algo está funcionando.

El respaldo económico crece año a año

La consolidación de la red tiene su reflejo en los presupuestos. La Generalitat destinó 200.000 euros tanto en 2023 como en 2024 para sostener esta iniciativa, y ha ampliado esa cifra hasta los 250.000 euros en 2025. Cada una de las cinco universidades recibirá 50.000 euros en el marco del convenio aprobado por el pleno del Consell. El incremento no es solo contable: refleja el peso estratégico creciente que la red ha adquirido dentro del sistema público valenciano.

El objeto del convenio entre la Conselleria y las cinco universidades públicas es la creación de una red de cátedras que abordará los servicios sociales en su conjunto como objeto de estudio y formación, superando la mirada parcial o fragmentada de los sectores a los que atiende, y garantizando el enfoque del modelo de atención centrado en la persona. En un contexto en que los servicios sociales suelen operar compartimentados —una ventanilla para dependencia, otra para infancia, otra para exclusión—, esa visión integradora es, en sí misma, una apuesta política.

La consellera lo resumió con una frase que condensa toda la filosofía del proyecto: "Solo conociendo la realidad en profundidad podemos tener un impacto verdadero sobre las personas que más nos necesitan." En un país donde el debate sobre el Estado del bienestar no baja de temperatura, que las políticas sociales se apoyen en evidencia científica y no solo en intuición política puede marcar la diferencia entre una ayuda que llega y una que se pierde por el camino.