Hay premios que otorgan trofeos y hay premios que cambian el destino de un monumento. Los Premios Europeos del Patrimonio / Premios Europa Nostra son, desde hace más de dos décadas, el mayor reconocimiento continental en materia de patrimonio cultural, y el plazo para presentar candidaturas a la edición de 2027 ya está abierto hasta el 7 de septiembre de 2026. La Generalitat Valenciana ha anunciado la convocatoria, y tiene motivos de sobra para prestarle atención: la Comunitat acumula 25 galardones de este certamen a lo largo de su historia.
El «Óscar» del patrimonio cultural europeo
No es una exageración. Creados en 2002 por la Comisión Europea, estos galardones cuentan con el respaldo del programa Europa Creativa y son gestionados por Europa Nostra, la principal organización no gubernamental europea dedicada a la protección del patrimonio cultural y natural. Cada edición, solo 30 iniciativas de entre cientos de candidaturas de todo el continente logran el reconocimiento. En la edición de 2026, por ejemplo, se seleccionaron 30 iniciativas de 18 países entre 261 candidaturas procedentes de 40 países europeos.
Entre los premiados más destacados de cada edición se encuentran hasta cinco Grandes Premios, dotados con 10.000 euros cada uno, que selecciona un jurado independiente. A ellos se suma un Premio del Público, decidido mediante votación abierta que organiza Europa Nostra en línea, lo que convierte la participación ciudadana en parte del propio proceso de reconocimiento.
Valencia, referente europeo que vuelve a intentarlo
La Comunitat Valenciana no llega a esta convocatoria como una participante más. Sus 25 reconocimientos acumulados la sitúan entre los territorios con mayor trayectoria en el certamen. El ejemplo más reciente es elocuente: la recuperación de la cúpula de las Escuelas Pías de València, que permitió estabilizar este elemento arquitectónico del siglo XVIII, cuenta con 24,5 metros de diámetro y es la mayor de toda la Comunitat Valenciana y una de las más relevantes a nivel nacional y europeo. Esta intervención, desarrollada entre 2018 y 2025 con financiación de la Generalitat y el Gobierno de España, fue premiada en la edición de 2026 en la categoría de Conservación y Adaptación a Nuevos Usos.
El jurado de Europa Nostra destacó especialmente la complejidad técnica y organizativa de una intervención que combinó innovación estructural, investigación científica y participación social. No es un caso aislado: en la edición de 2026, dos reconocimientos pusieron el foco sobre el trabajo realizado desde Valencia, uno por aplicar inteligencia artificial para proteger el patrimonio ante catástrofes y otro por recuperar la cúpula más grande de la autonomía.
Cinco categorías para competir
La convocatoria de 2027 mantiene la estructura de cinco categorías que abarca prácticamente todo el espectro del trabajo patrimonial contemporáneo:
- Conservación y reutilización adaptativa: para iniciativas de conservación, regeneración y adaptación a nuevos usos, incluidos los paisajes culturales.
- Investigación: proyectos innovadores con efectos tangibles para la salvaguarda del patrimonio o para mejorar el acceso y comprensión de los bienes por parte de las comunidades.
- Educación, formación y desarrollo de habilidades: proyectos vinculados al patrimonio cultural que fomenten la transferencia de conocimientos y la mejora de oficios tradicionales o nuevos.
- Sensibilización y participación ciudadana: iniciativas basadas en el patrimonio que fomenten la cohesión social, el diálogo intercultural y la participación cívica.
- Campeones del patrimonio: personas u organizaciones cuyas acciones demuestren un nivel excepcional de dedicación y compromiso cívico con el patrimonio cultural.
Seminarios de ayuda y fechas clave
Para quienes quieran dar el paso pero no sepan por dónde empezar, Europa Nostra ha organizado dos ediciones del seminario web 'Cómo preparar una candidatura a los Premios Europeos del Patrimonio / Premios Europa Nostra 2027': el 8 de julio y el 27 de agosto, ambas con inscripción previa. Una hoja de ruta útil para instituciones, investigadores, comunidades locales y profesionales que trabajan a diario con el patrimonio y que, quizá, no son conscientes de que su trabajo tiene dimensión europea.
El plazo de presentación de candidaturas cierra el 7 de septiembre de 2026. Poco tiempo, en realidad, para documentar años de esfuerzo. Pero ahí reside precisamente el valor de estos premios: en visibilizar que detrás de cada piedra restaurada, cada archivo digitalizado o cada oficio rescatado del olvido hay equipos enteros que merecen que Europa los conozca.


