Poco más de un año después de que la dana del 29 de octubre de 2024 arrasara 57 polígonos industriales, dejara casi 12.000 empresas damnificadas y causara más de 13.000 millones de euros en daños en la provincia de Valencia, la Generalitat Valenciana presenta sus presupuestos para 2026 con una apuesta clara: que eso no vuelva a ocurrir. O al menos, que el impacto sea mucho menor. La consellera de Industria, Turismo, Innovación y Comercio, Marián Cano, ha comparecido en Les Corts para detallar las líneas presupuestarias de su departamento, con una dotación total de 215,2 millones de euros para política industrial, el 33,2% del presupuesto total de la Conselleria.
Un escudo financiero para los parques empresariales
La medida más llamativa —y más directamente ligada al trauma colectivo de la dana— es la creación de una nueva línea de 26,12 millones de euros destinada a infraestructuras antirriadas en áreas industriales. La ejecutará Ivace+i, el organismo autonómico de innovación y competitividad empresarial. El objetivo es reforzar la seguridad, la resiliencia y la capacidad de respuesta de los parques empresariales ante futuros episodios climáticos extremos. Y la urgencia del asunto queda clara con los datos: la dana afectó de manera severa a 65 municipios valencianos donde se ubican 123 parques empresariales y polígonos industriales , con empresas de la zona cero que generan más de 7.000 millones de euros anuales de facturación y emplean a cerca de 32.000 personas .
No es solo cuestión de reparar daños pasados. En la zona cero se encuentran polígonos tan importantes como el de Ribarroja o Quart de Poblet, donde se ubican algunas de las principales empresas industriales y el mayor centro logístico de la provincia de Valencia . Protegerlos no es un capricho presupuestario: es una necesidad estratégica.
"Diseñadas para atraer inversión, generar empleo de calidad, impulsar la innovación, acompañar a las empresas y fortalecer los sectores productivos" - Marián Cano, consellera de Industria, Turismo, Innovación y Comercio de la Generalitat Valenciana
Más dinero para atraer grandes inversiones
Junto a la apuesta por la resiliencia, el presupuesto refuerza la capacidad de la Comunitat Valenciana para competir en el tablero global de atracción de inversión. La partida destinada a proyectos estratégicos de reindustrialización se amplía hasta los 16 millones de euros, con el objetivo de posicionar el territorio como destino atractivo para empresas que buscan implantarse en Europa. En paralelo, la Estrategia de Reindustrialización incrementa su presupuesto un 1,43% hasta alcanzar los 53,7 millones de euros.
Entre las apuestas más concretas destacan dos inversiones directas en el municipio de Utiel: 5,4 millones de euros para la nueva planta de Campofrío y 7,8 millones para garantizar el suministro de agua al parque empresarial Nuevo Tollo. Son cifras que ilustran cómo la política industrial no opera solo en términos abstractos, sino que aterriza en municipios concretos con necesidades muy específicas.
La recuperación post-dana, una prioridad que no se agota
La reconstrucción sigue siendo una línea prioritaria. La Conselleria destinará 8,2 millones de euros a grandes empresas industriales afectadas por la riada. En el ámbito turístico, el programa Endavant Turisme dispondrá de 26,9 millones de euros, un incremento del 183% respecto al año anterior, y se pondrán en marcha los bonos Recuperem Viaje y Recuperem Hostelería. No es una sorpresa: las inundaciones anegaron polígonos industriales y centros logísticos, muchos de ellos ligados a la actividad exportadora por vía marítima , y el turismo fue uno de los sectores más duramente golpeados en la imagen exterior de la región.
En comercio, se invertirán 11,5 millones en la reconstrucción de infraestructuras comerciales y apoyo a la artesanía, 6 millones para la recuperación internacional de empresas afectadas y se lanzarán nuevas ayudas EMDANA para impulsar la apertura de negocios en los municipios damnificados.
Hasta 27 millones para la innovación del futuro
Más allá de la recuperación, los presupuestos miran también hacia adelante. Se anuncia una nueva línea estratégica de 7 millones de euros en 2026 —con una previsión global de 27 millones hasta 2028— para grandes proyectos innovadores en cooperación vinculados a tecnologías digitales avanzadas, inteligencia artificial, biotecnología y tecnologías limpias. Los institutos tecnológicos recibirán 40 millones de euros en ayudas, mientras que los programas de investigación industrial y desarrollo experimental contarán con 10 millones.
La digitalización de las pymes, uno de los grandes retos pendientes del tejido productivo valenciano, dispondrá de 8,4 millones de euros. Y el programa Territoris Innovadors, que financia proyectos de innovación en entidades locales, crece un 50% hasta los 6 millones de euros.
Turismo, comercio e internacionalización, en alza
El presupuesto de turismo alcanza los 98 millones de euros, un 21% más que en 2025. Las ayudas a empresas turísticas suben de 6 a 7 millones y se reorganizan en líneas especializadas: marketing de eventos, festivales, turismo de interior e innovación turística a través del Invattur, que ve aumentada su partida un 16,3%.
En comercio, el presupuesto total es de 46,1 millones de euros. El programa Crea Comerç, dotado con 8,8 millones, concentra el fomento del emprendimiento, la digitalización y la mejora del comercio de proximidad. Las ayudas a la artesanía crecen un 3%, hasta los 670.000 euros. Y para la internacionalización se reservan 15,5 millones de euros, complementados con el nuevo Plan USA y la mayor ampliación histórica de la Red Exterior de Ivace+i, que pasa a operar en 62 mercados. Los programas EMENTI y EMPYME completan el apoyo al emprendimiento.
En conjunto, los presupuestos de la Conselleria de Industria para 2026 trazan un doble recorrido: el de la cicatriz que aún está cerrándose —con medidas concretas para que los polígonos industriales no vuelvan a quedar bajo el agua— y el del horizonte económico que se quiere construir, con innovación, atracción de inversión y apertura a nuevos mercados. Queda por ver si la magnitud de los recursos asignados estará a la altura de la magnitud de los daños que todavía pesan sobre miles de empresas y trabajadores valencianos.


