Mientras España en su conjunto exporta más que nunca —con un crecimiento del 2,2% hasta los 236.587 millones de euros entre enero y julio de 2026—, la Comunitat Valenciana saca pecho y dobla ese ritmo. Las ventas al exterior de la región alcanzaron los 23.611,6 millones de euros en los primeros siete meses del año, un 5,1% más que en el mismo periodo de 2025. No es un dato menor: supone mantener el 10% de todas las exportaciones de España, un peso que la región defiende año tras año con una economía diversificada y con vocación internacional.
"Se mantiene la tendencia dinámica mostrada por las exportaciones de la Comunitat Valenciana durante 2026, con incrementos superiores a la media nacional que se sitúa en este periodo en un 2,2%." - Marián Cano, consellera de Industria, Turismo, Innovación y Comercio de la Generalitat Valenciana
Valencia tira del carro, pero Castellón y Alicante también suman
Dentro de la Comunitat, el comportamiento no es uniforme, pero sí globalmente positivo. Valencia lidera con 13.413,9 millones de euros exportados y un crecimiento del 7,2%, la cifra más llamativa de las tres provincias. Castellón alcanza los 5.717 millones con un alza del 4,2%, impulsada en gran medida por su potente industria cerámica y química. Alicante, por su parte, registra un incremento más contenido, del 0,3%, con exportaciones valoradas en 4.480 millones de euros. Aun así, crece. Y en un entorno global marcado por la incertidumbre arancelaria y la volatilidad de los mercados, crecer —aunque sea poco— es también una buena noticia.
El gran sorprendente: los bienes de equipo se disparan un 21%
Si hay un titular dentro del titular, ese es el comportamiento de los bienes de equipo. Este sector —que engloba maquinaria, equipos industriales y tecnología aplicada a la producción— ha crecido un 21% respecto al mismo periodo de 2025, hasta representar el 17% de todas las exportaciones valencianas. Es, con diferencia, el dato más llamativo del informe y una señal de que la región no solo exporta productos del campo o de fábrica, sino también músculo tecnológico e industrial.
Los productos agroalimentarios siguen siendo el pilar más sólido, con el 24,6% del total exportado, aunque su crecimiento es casi testimonial: apenas un 0,2%. Naranjas, aceite, hortalizas, vino... la imagen clásica de lo que el mundo compra a la Comunitat sigue ahí, pero el verdadero impulso viene de otros sectores. Los productos químicos también aportan su parte, con el 13,9% de las exportaciones y un crecimiento del 7,3%. El sector de automoción, por su parte, supera los 2.589 millones de euros con un alza del 4,2%. Solo las semimanufacturas no químicas registran un retroceso, con una caída del 4,6%.
Europa como refugio ante un mundo volátil
En tiempos de tensiones comerciales globales, la Comunitat Valenciana ha encontrado en Europa su mayor ancla de estabilidad. Las exportaciones de España alcanzaron un máximo histórico para el periodo enero-julio , y la región valenciana no es ajena a esa inercia. El 72% de sus ventas al exterior tiene destino europeo, con la Unión Europea creciendo un 9,4% respecto al mismo periodo del año anterior. Francia y Alemania encabezan la lista de clientes, con subidas del 8,7% y el 10,2%, respectivamente. Dos economías grandes, dos socios fiables.
El contraste llega al mirar más allá del Atlántico y hacia el este. Las exportaciones con destino a América caen un 6% y las dirigidas a Asia retroceden un 7,3%. En un contexto en el que las políticas arancelarias y las disputas comerciales han generado turbulencias en esas regiones, el repliegue hacia el mercado europeo no es una casualidad, sino una estrategia de supervivencia. La excepción positiva fuera de Europa la pone África, con un incremento del 6,1%, un mercado en expansión que cada vez más empresas valencianas miran con atención.
Los datos de los primeros siete meses de 2026 dibujan una Comunitat Valenciana que exporta más, que diversifica su oferta y que, sobre todo, crece al doble de velocidad que la media española. En un año en el que la economía global navega con el viento en contra, ese diferencial no es un detalle estadístico: es el reflejo de miles de empresas que abren mercados, adaptan productos y buscan compradores más allá de nuestras fronteras cada día.


