Propulsores que funcionan con agua para misiones en el espacio profundo, drones inteligentes para emergencias urbanas o tintas conductoras fabricadas con compuestos de carbono. No son conceptos de ciencia ficción: son algunos de los proyectos que empresas y universidades valencianas han presentado este año a las convocatorias de ayudas a la I+D+i del organismo regional Ivace+i Innovación. En total, once iniciativas colaborativas del sector aeroespacial optan a financiación pública por un importe que supera los 5,1 millones de euros, según ha anunciado Juan José Cortés, director general de Innovación de la Generalitat Valenciana.
Un 56% más de proyectos en solo un año
El balance fue presentado por Cortés durante la apertura de INNOespai, el encuentro anual de innovación aeroespacial de la Comunitat Valenciana, organizado por el clúster Espai Aero CV con el apoyo de la Conselleria de Innovación, Industria, Comercio y Turismo, y que reunió a más de 150 profesionales del sector. El dato más llamativo no es solo el volumen económico, sino la velocidad a la que crece el interés: el número de expedientes recibidos ha aumentado un 56% en un solo ejercicio, desde que las convocatorias comenzaron a priorizar proyectos orientados a los principales retos del ámbito aeroespacial.
"Este incremento refleja la capacidad del sector aeroespacial para identificar oportunidades de innovación y transformar los retos tecnológicos en proyectos colaborativos de alto valor añadido" - Juan José Cortés, director general de Innovación de la Generalitat Valenciana
Detrás de ese porcentaje hay una red de colaboración concreta: los once proyectos implican la participación de 15 entidades, de las que más del 60% son empresas privadas. El 28% restante lo conforman universidades públicas y centros de investigación, un reparto que ilustra la apuesta por tender puentes entre el laboratorio y el mercado.
Del dron urbano al cohete de agua: qué se está investigando
¿Qué tecnologías hay sobre la mesa? La variedad es tan amplia como reveladora de hacia dónde mira la industria. Una parte significativa de las propuestas se centra en la mejora de la explotación de drones en entornos complejos, especialmente urbanos y periurbanos, con nuevos casos de uso para el transporte logístico y de emergencias. No es un tema menor: ciudades como Valencia siguen buscando fórmulas para integrar estos dispositivos en operaciones críticas, desde la gestión de incendios hasta la distribución de material sanitario.
Otros proyectos exploran el desarrollo de nuevos materiales funcionales, como tintas conductoras basadas en compuestos orgánicos de base carbono, y soluciones digitales orientadas a mejorar la seguridad de pilotos en aeródromos. La innovación en materiales, aparentemente alejada del gran público, tiene consecuencias muy tangibles: componentes más ligeros y conductores se traducen en aeronaves más eficientes y seguras.
Donde la ambición alcanza otra escala es en el apartado de exploración espacial. Algunas de las iniciativas contemplan el desarrollo de sistemas de propulsión basados en agua para misiones de espacio profundo, así como plataformas autónomas lunares con capacidades avanzadas de gestión energética y térmica, diseñadas para operar de forma continuada en entornos extremos. A esto se suman sistemas de gestión y distribución de energía a bordo de plataformas espaciales de alta fiabilidad, basados en componentes comerciales y orientados a misiones lunares. En un momento en que agencias como la NASA y la ESA impulsan el retorno a la Luna, que empresas valencianas estén desarrollando tecnología para ese escenario tiene una dimensión estratégica difícil de exagerar.
Un sector con 735 millones de facturación y ambición europea
La industria aeroespacial es un sector estratégico que representa casi un 7% del PIB industrial de España. En la Comunitat Valenciana, el sector ha experimentado un crecimiento notable en la última década hasta alcanzar su configuración actual: 90 empresas, una facturación de 735 millones de euros y 1.680 personas empleadas de forma directa. Son cifras que hablan de una industria madura, pero que aspira a más.
Para sostener esa trayectoria, el Consell impulsa el Plan Estratégico del Sector Aeroespacial de la Comunitat Valenciana 2026-2030, con el que se pretende consolidar un hub mediterráneo de referencia capaz de generar empleo cualificado, atraer inversiones y aumentar la competitividad en el contexto europeo. "El Plan estratégico del sector será clave para traccionar la industria" , ha señalado también Pepe Nieto, presidente de Espai Aero CV, quien se ha puesto a disposición de la administración autonómica para colaborar en ese camino.
Cortés lo resume con una fórmula que condensa la estrategia regional: el sector aeroespacial es "un ámbito estratégico para la Comunitat Valenciana, con gran capacidad de arrastre tecnológico, generación de empleo cualificado y atracción de inversión", y la innovación, la "palanca clave" para consolidar su posición en Europa. La colaboración entre empresas, administración e instituciones tecnológicas se perfila, precisamente, como la palanca fundamental para el crecimiento del sector. Once proyectos, 15 entidades y más de cinco millones en juego son, por ahora, la mejor evidencia de que esa apuesta está tomando forma.


