El TRAM d'Alacant reforma su parada junto a la playa del Postiguet para dar cabida a los nuevos tranvías que llegan este verano

FGV invertirá más de 3 millones en ampliar el andén de Porta del Mar, donde estrenarán los nuevos tranvías Stadler de 45 metros y 284 plazas.

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Hay paradas de tranvía que lo tienen todo: están frente al mar, en pleno paseo, con una de las playas urbanas más concurridas de Alicante al otro lado de la acera. La parada de Porta del Mar, en la Línea 5 del TRAM d'Alacant, es una de ellas. Pero su encanto esconde un problema de centímetros. El andén actual mide 33 metros y los nuevos tranvías que llegarán este verano miden 45. Doce metros de diferencia que obligan a una reforma en toda regla antes de que los nuevos vehículos entren en circulación.

Un andén que se queda corto ante los nuevos tiempos

Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) ha licitado el proyecto constructivo y la dirección de obra para ampliar el andén central de Porta del Mar y modificar el trazado de las dos vías que flanquean esa parada, situada en el Paseo de Gómiz. El importe conjunto supera los tres millones de euros y el plazo de ejecución previsto es de ocho meses. Las obras están programadas para arrancar en el último trimestre de 2026, de manera paralela a la llegada de las primeras unidades.

El proyecto es quirúrgico en su planteamiento: el nuevo andén central pasará de los actuales 33 metros a 75 metros de longitud y 4,5 metros de ancho. Para lograrlo, habrá que modificar el trazado de las dos vías existentes y adaptar todo el entorno urbano afectado. Eso incluye reponer la catenaria, la señalización ferroviaria, el cruce semaforizado y los servicios urbanos soterrados. No es una obra menor, aunque sí acotada: FGV ha precisado que esta actuación en Porta del Mar es la única adaptación de infraestructura necesaria en toda la red para recibir a los nuevos tranvías.

Tranvías más grandes, fabricados a pocos kilómetros de Valencia

Los nuevos convoyes forman parte del contrato firmado por FGV con Stadler Rail para la fabricación de 22 tranvías destinados a Metrovalencia y TRAM d'Alacant. El acuerdo, valorado en cerca de 140 millones de euros, contempla vehículos de la serie 4.500, de la familia TRAMLINK: tranvías ligeros de piso bajo 100%, con bogies silenciosos y baja vibración. Lo que más se nota a simple vista es su longitud: 45 metros, frente a los 32,3 de los actuales modelos de la serie 4200. Pero lo que más importa a los viajeros es otro dato: 284 plazas por convoy frente a las 198 actuales, un salto de capacidad de casi el 43%.

Íñigo Parra, CEO de Stadler Valencia, ha declarado que están "muy orgullosos de que FGV haya elegido nuestros TRAMLINKs para sus proyectos de expansión", y ha destacado que esta familia de tranvías "marca tendencia en cuanto a prestaciones, accesibilidad universal, confort y seguridad".

Los TRAMLINK se han diseñado de acuerdo con las normas más recientes en materia de seguridad pasiva, seguridad en caso de colisión y seguridad de los peatones. También incorporarán modernos sistemas de información al viajero y videovigilancia, un eficiente sistema de climatización y otras innovaciones que optimizan la experiencia de viaje. Una combinación que pretende convencer a quienes todavía dudan entre el coche particular y el transporte público.

Primero Alicante, luego Valencia

Dentro del contrato global de 22 nuevas unidades, seis tranvías estarán destinados al TRAM d'Alacant. La primera unidad llegará este verano para iniciar las pruebas técnicas y dos comenzarán a operar antes de finalizar el año. Las tres restantes se incorporarán al servicio durante 2027. Por lo que respecta a Metrovalencia, 15 unidades se entregarán en 2027 y la última en 2028, lo que permitirá ir sustituyendo progresivamente las unidades de la serie 3.800, que cuenta con tres décadas a sus espaldas.

En conjunto, la incorporación de estos tranvías supondrá cerca de 2.000 plazas adicionales entre Alicante y Valencia. Esta ampliación permitirá reducir la saturación en horas punta y mejorar la comodidad de los usuarios en líneas especialmente demandadas. No es un detalle menor en una ciudad como Alicante, donde el turismo estival dispara la presión sobre el transporte metropolitano precisamente en los meses en los que los nuevos vehículos deberán empezar a rodar.

Una pieza del plan más ambicioso de FGV en décadas

El plan de inversiones de FGV 2026-2030 contempla más de 840 millones de euros, de los que 185 millones se destinan a renovar la flota, y en torno a 140 millones corresponden a estos nuevos tranvías. El programa contempla también actuaciones estratégicas para el futuro del TRAM de Alicante, como la nueva estación intermodal Alicante Central, mejoras en infraestructuras y futuras ampliaciones de la red metropolitana.

El president de la Generalitat ha puesto en valor el papel industrial de Stadler y ha destacado que los nuevos tranvías son una producción "100% valenciana", vinculada al talento y la tecnología desarrollados en la Comunitat Valenciana. Con esta renovación de flota, FGV busca aumentar la capacidad del servicio sin necesidad de incrementar frecuencias en los tramos más congestionados, una de las principales demandas de los usuarios del TRAM en el área metropolitana de Alicante.

La reforma de Porta del Mar es, en apariencia, una obra de ingeniería menor: ampliar un andén, mover unas vías, reponer el cableado. Pero condensa algo más profundo: la decisión de apostar por un transporte público de mayor capacidad en una costa que cada verano recibe millones de visitantes. Cuando el primer tranvía de 45 metros frene en Porta del Mar con vistas a la playa del Postiguet, esos doce metros de diferencia habrán valido cada euro invertido.