El profesorado no universitario de la Comunitat Valenciana tendrá, por primera vez en su historia, un derecho laboral que muchos trabajadores de otros sectores dan por descontado: días de libre disposición retribuidos. La Conselleria de Educación, Cultura y Universidades ha presentado ante las organizaciones sindicales la Instrucción 1/2026, un texto que regula de forma específica los llamados asuntos particulares retribuidos del personal docente dependiente de la Generalitat. No es un detalle menor: hasta ahora, esta cuestión carecía de regulación propia.
Seis días, pero con condiciones
La instrucción desarrolla el acuerdo alcanzado el 25 de mayo de 2026 entre la Conselleria y los sindicatos ANPE y CSIF, un pacto que desbloqueó la negociación colectiva y asentó las bases para poner fin al conflicto laboral que venía afectando a la comunidad escolar en las últimas semanas. Aquel acuerdo incluía, entre otras medidas, una subida salarial de 200 euros mensuales para el profesorado y el reconocimiento del derecho a la desconexión digital, el trabajo fuera de la sede y seis días de libre disposición.
Ahora, la Instrucción 1/2026 concreta cómo se disfrutarán esos días a partir del curso 2026-2027. Cada docente podrá disponer de hasta seis jornadas por curso escolar, repartidas en dos bloques: tres en periodo lectivo y tres en periodo no lectivo. El cómputo comenzará el 1 de septiembre y se extenderá hasta el 31 de agosto del año siguiente, siguiendo el calendario del curso.
Pero que nadie piense que será tan sencillo como marcar un día en el calendario y desaparecer. El procedimiento es reglado y exige planificación: las solicitudes deben presentarse con un mínimo de quince días naturales de antelación y un máximo de dos meses, estarán supeditadas a las necesidades organizativas del centro y requerirán autorización expresa de la dirección. Además, el docente que se acoja al permiso deberá dejar planificadas las actividades que realizará el alumnado durante su ausencia.
Fechas bloqueadas y límites por tamaño de centro
La regulación también establece periodos vetados en los que no podrá concederse ninguno de estos permisos: los quince primeros y los quince últimos días lectivos del curso, los días previos y posteriores a los principales periodos vacacionales, o las fechas que coincidan con evaluaciones. Una precaución lógica si se piensa en el impacto que tendría un aula sin docente en los momentos más críticos del año escolar.
A ello se suma un sistema de límites simultáneos según el tamaño de cada centro. No todos los centros son iguales, y la norma lo tiene en cuenta: el número de docentes que pueden disfrutar del permiso en un mismo día lectivo oscila entre uno —en centros de hasta 20 profesores— y cinco —en centros de más de 81—. Una escala que busca evitar que la conciliación de unos comprometa la educación de todos.
"Los seis días de libre disposición constituirán un nuevo derecho para el profesorado valenciano a partir del próximo curso. Lo hacemos además con una regulación clara que garantiza tanto la conciliación y la autonomía profesional de los docentes como el adecuado funcionamiento de los centros educativos" - Pablo Ortega, director general de Personal Docente de la Conselleria de Educación, Cultura y Universidades
Menos burocracia para los docentes con hijos enfermos
La mesa sectorial también abordó otro frente sensible: los permisos para el cuidado de hijos e hijas con enfermedades de larga duración. La Conselleria comunicó su intención de simplificar los procedimientos administrativos asociados a estas situaciones, reduciendo la carga burocrática que soportan las familias y agilizando la gestión interna.
"Queremos facilitar al máximo los trámites a los docentes que atraviesan situaciones familiares especialmente complejas. Nuestro objetivo es eliminar gestiones innecesarias y ofrecer una respuesta más ágil, cercana y eficaz" - Pablo Ortega, director general de Personal Docente de la Conselleria de Educación, Cultura y Universidades
La Instrucción 1/2026 se someterá ahora a negociación con las organizaciones sindicales antes de su entrada en vigor. El sindicato ANPE ya ha solicitado que las instrucciones necesarias se publiquen de forma inmediata para que estos días puedan disfrutarse desde el inicio del próximo curso. El debate está servido: lo que parecía un simple beneficio laboral se convierte, en realidad, en un ejercicio de equilibrio entre los derechos del profesorado y las responsabilidades de un sistema educativo que no puede permitirse parar.

