El Nou Mestalla, más que un estadio: la Generalitat lo convierte en laboratorio de seguridad laboral para la construcción valenciana

Camarero visita las obras del Nou Mestalla y exige que el futuro estadio sea también un modelo de prevención de riesgos laborales.

Guardar

Visita Nou Mestalla
Visita Nou Mestalla

Detrás de cada viga que se levanta en el Nou Mestalla hay cientos de personas trabajando. Eso, que suena a obviedad, es precisamente el argumento que ha llevado a la vicepresidenta primera del Consell, Susana Camarero, a visitar esta semana las obras del futuro estadio del Valencia CF para convertirlo en algo más que un proyecto deportivo: un referente en seguridad y salud laboral para todo el sector de la construcción en la Comunitat Valenciana.

Una obra con historia y con responsabilidad

El Nou Mestalla arrastra décadas de historia accidentada. Las obras arrancaron el 1 de agosto de 2007, se paralizaron en febrero de 2009 y no se reanudaron hasta enero de 2025, tras más de quince años de esqueleto de hormigón a la intemperie. En junio de 2025, el club completó un paquete de financiación de 322 millones de euros para retomar y finalizar el proyecto, respaldado por instituciones como Goldman Sachs y LaLiga. El estadio, con una capacidad prevista para más de 70.000 espectadores, tiene ahora una fecha en el horizonte: la temporada 2027-2028.

Es precisamente esa magnitud —la dimensión del proyecto, el número de empresas implicadas, la variedad de especialidades— lo que ha puesto en primer plano una pregunta que con demasiada frecuencia queda en segundo plano en las grandes obras: ¿qué pasa con las personas que las construyen?

"Cuando hablamos de una gran obra hablamos también de una gran responsabilidad. Detrás de cada avance constructivo hay cientos de personas trabajadoras cuya seguridad y salud deben ser siempre la máxima prioridad" - Susana Camarero, vicepresidenta primera y consellera de Vivienda, Empleo, Juventud e Igualdad de la Generalitat Valenciana

El programa AIPOS, la herramienta clave

La visita de Camarero, realizada junto al director general del Valencia CF, Javier Solís, y a responsables de la constructora FCC y del Instituto Valenciano de Seguridad y Salud en el Trabajo (INVASSAT), no fue un acto protocolario. Se enmarcó en el programa de Asistencia Integral para la Prevención en Obras Singulares (AIPOS), una iniciativa del INVASSAT diseñada específicamente para proyectos de especial complejidad. Su objetivo es integrar la prevención de riesgos laborales en la gestión diaria de la obra, no tratarla como un trámite a cumplir.

La distinción es importante. Muchas empresas entienden la prevención como un requisito administrativo: formularios, carteles y cascos. El programa AIPOS apuesta por otra cosa: que la seguridad forme parte de cada decisión que se toma en el interior de la obra, desde la planificación hasta la ejecución. Y en una construcción como el Nou Mestalla, donde conviven numerosas empresas subcontratadas de distintas especialidades, esa coordinación preventiva se vuelve especialmente exigente.

"La prevención no puede entenderse como una obligación administrativa. Debe formar parte de la cultura de trabajo de las empresas y estar presente en cada decisión que se adopta dentro de una obra" - Susana Camarero, vicepresidenta primera y consellera de Vivienda, Empleo, Juventud e Igualdad de la Generalitat Valenciana

Un sector con un desafío pendiente

La construcción es, históricamente, uno de los sectores con mayor siniestralidad laboral en España. Los accidentes graves y mortales en obras siguen siendo una asignatura pendiente que ningún convenio colectivo ni ningún reglamento ha logrado resolver del todo. Por eso, iniciativas como AIPOS cobran sentido más allá del simbolismo: se trata de bajar la siniestralidad por debajo de la media del sector mediante acompañamiento técnico real, no solo papel.

Camarero subrayó durante el recorrido por las instalaciones que el valor diferencial del programa reside en su capacidad para extender las buenas prácticas a toda la cadena de empresas que participan en la construcción. En un proyecto de esta escala, eso significa llegar tanto a la empresa principal como a la última subcontrata que instala una tubería en el sótano.

"Uno de los grandes valores de este programa es su capacidad para extender las buenas prácticas preventivas a toda la cadena de empresas que intervienen en la construcción. La seguridad es una responsabilidad compartida y debe implicar a todos los agentes que participan en el proyecto" - Susana Camarero, vicepresidenta primera y consellera de Vivienda, Empleo, Juventud e Igualdad de la Generalitat Valenciana

El estadio como símbolo doble

El Nou Mestalla lleva demasiados años siendo símbolo de promesas incumplidas. Ahora que las grúas vuelven a moverse y los trabajos en los tabiques de las plantas superiores siguen desarrollándose mientras las labores en el interior y en los sótanos avanzan a buen ritmo, con cada vez más maquinaria y operarios presentes en el recinto , la Generalitat quiere que el estadio acabe representando también otra cosa: que una gran obra puede construirse sin accidentes, o al menos haciendo todo lo posible para evitarlos.

No es un objetivo menor. Si el Nou Mestalla logra convertirse en un caso de referencia en materia de prevención, el efecto demostrativo podría irradiar hacia otras grandes obras de la comunidad. La conclusión de Camarero lo resume con claridad: la mejor obra no es solo la que se inaugura a tiempo y dentro del presupuesto, sino la que llega a ese día sin haber dejado atrás a ninguno de los trabajadores que la hicieron posible.