El Consell sube el sueldo a 83.900 docentes valencianos y se escuda en el Botànic ante el desplome histórico de la Comunitat en el informe PISA 2025

El Consell aprueba 200 € más al mes para el profesorado valenciano mientras los datos PISA sitúan a la Comunitat entre los peores resultados de España.

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Doscientos euros más al mes en el complemento salarial, seis días adicionales de libre disposición y el reconocimiento expreso del derecho a desconectarse del teléfono fuera del horario laboral. El Consell de la Generalitat Valenciana ha aprobado en sesión extraordinaria el que califica como el mayor acuerdo salarial de la historia de la educación pública valenciana, firmado con los sindicatos ANPE-CV y CSIF, y lo ha hecho el mismo día en que los datos del informe PISA 2025 han situado a la Comunitat entre los peores sistemas educativos de España. Una coincidencia que no ha pasado desapercibida en la rueda de prensa posterior al pleno.

Una subida en tres tramos que llega ya en septiembre

El portavoz del Consell, Miguel Barrachina, ha anunciado que los docentes empezarán a notar el incremento en su nómina de septiembre, con efecto retroactivo desde el día 1 del mes. La subida no llega de golpe: se aplicará en tres fases. Los primeros 75 euros se abonan este mes; otros 75 euros se sumarán en enero de 2027; y los 50 euros restantes llegarán en enero de 2028. Con un matiz relevante: ese último tramo podría ser superior, ya que se negociará en función del presupuesto vigente y se actualizará también con el IPC.

La medida alcanza a más de 83.900 docentes de centros públicos, pero también al profesorado de los centros concertados, que verán aplicados los mismos incrementos salariales. Un detalle que amplía considerablemente el alcance real del acuerdo.

"Son más de 83.900 los docentes que este curso cuentan con el mayor respaldo salarial e institucional que ha tenido nunca la educación pública valenciana" - Miguel Barrachina, portavoz del Consell de la Generalitat Valenciana

Más allá del dinero, el pacto incorpora seis días de libre disposición desde este curso 2026/2027 —tres en días lectivos y tres en días no lectivos— y, por primera vez en la normativa autonómica, el reconocimiento formal del derecho del profesorado a la desconexión digital. Una reivindicación histórica del colectivo que hasta ahora no contaba con respaldo legal explícito en la Comunitat.

El Plan +Mestre y una apuesta masiva en infraestructuras

El acuerdo salarial no es la única pieza del tablero. El curso 2026/2027 arranca con 83.921 docentes en activo, 385 más que el año pasado, y 808.688 alumnos matriculados. Pero la cifra que el Consell quiere que cale es otra: 5.000 nuevos docentes previstos en los próximos cuatro años a través del Plan +Mestre, de los cuales 2.742 se destinarán específicamente a reducir las ratios de alumnos por aula. El plan contempla además la estabilización de 10.000 plazas estructurales, con una inversión de 469 millones de euros.

Las ratios, uno de los puntos más sensibles para las familias, tienen calendario y cifras concretas: 22 alumnos por aula en el segundo ciclo de Infantil y Primaria, 25 en la ESO y 28 en Bachillerato, con implantación completa prevista para el curso 2030/2031. En paralelo, 28 nuevos centros educativos abren sus puertas este curso, el Plan Edificant acumula 422 obras en marcha —40 más que hace un año— y el plan EduClima se propone climatizar el 100% de las aulas valencianas en cuatro años.

En el ámbito universitario, el Consell pone en marcha las ayudas Impulso Universitario de Primera Matrícula Gratuita, dotadas con 20 millones de euros: el alumnado que supere íntegramente su primer curso no pagará la matrícula del siguiente. Una medida que busca aliviar el coste de acceso a la universidad para las familias con menos recursos.

Apoyo a familias: de los 0 años hasta la universidad

El paquete de medidas que acompaña al acuerdo docente dibuja un sistema de apoyos que el Consell extiende a lo largo de toda la escolarización. La gratuidad universal de la educación infantil de 0 a 3 años ya beneficia a 48.000 alumnos con una inversión de 163 millones de euros. El transporte escolar cubre a 45.100 estudiantes, el Banco de Libros llega a más de medio millón y las ayudas de comedor benefician a 150.000 niños y niñas.

A estas medidas estructurales se suma una de carácter extraordinario: 40.000 alumnos afectados por la dana del 29 de octubre de 2024 recibirán este año ayudas directas de 500 euros para material escolar. Este curso, además, el beneficio se amplía a nuevos colectivos: alumnado de segundo de Bachillerato y ciclos superiores, quienes tuvieron que cambiar de centro o de residencia, y quienes no pudieron matricularse a tiempo por causas justificadas.

En Formación Profesional, Barrachina ha destacado que por primera vez se superan los 100.000 alumnos matriculados en centros públicos —105.114 en total— con 19 nuevos ciclos formativos. Todo ello, ha subrayado el portavoz, respaldado por una inversión educativa de 3.338 millones de euros con "presupuesto real" aprobado y en ejecución.

El PISA como campo de batalla política

La otra cara de la jornada llegó con los datos del informe PISA 2025, publicados el mismo lunes. El informe sitúa a la Comunitat Valenciana en la parte baja de España en ciencias, matemáticas y lectura, muy por debajo de la media de la OCDE y la UE, y solo por delante de Ceuta y Melilla en varias competencias. Los números son contundentes: los alumnos valencianos de 15 años han obtenido 450 puntos en Ciencias, 424 en Lectura y 435 en Matemáticas. Con respecto al último informe, la autonomía ha perdido 33 puntos en el área de Ciencias, 38 en Matemáticas y 58 en Lectura.

España registra en PISA 2025 sus peores resultados desde que comenzó a participar en esta evaluación internacional, con un retroceso simultáneo en las tres competencias: 451 puntos en Lectura, 457 en Matemáticas y 477 en Ciencias. Pero la caída valenciana es especialmente acusada. La caída en lectura es la más simbólica: 58 puntos menos de una edición a otra. Aquel año 2015, la Comunitat Valenciana se situaba tres puntos por encima de la media española en lectura y prácticamente en la media en matemáticas.

Barrachina no ha eludido los datos, pero ha optado por cargar la responsabilidad sobre los gobiernos anteriores del Botànic y sobre la legislación educativa del Gobierno central. En su argumento, los alumnos evaluados en PISA 2025 entraron en el colegio cuando el Botànic accedió al poder y cursaron toda la Primaria bajo ese modelo. "Lo que se publica hoy es el resultado de un modelo educativo fallido que duró ocho años y que este Consell está corrigiendo", ha afirmado. También ha señalado que la modificación de las normas educativas nacionales —que permiten pasar de curso con varias asignaturas suspendidas— ha contribuido a rebajar el nivel de exigencia.

Es un argumento que tiene su lógica cronológica, pero que simplifica un fenómeno que los propios datos de la OCDE revelan como mucho más complejo: España, en su conjunto, registra en PISA 2025 sus peores resultados desde que comenzó a participar en esta evaluación internacional. La comunidad educativa valenciana, en cualquier caso, arranca un nuevo curso con más dinero en el bolsillo de sus docentes, más aulas en construcción y, sobre la mesa, unos resultados que obligan a ir más allá de los reproches para encontrar soluciones reales.