El centro de salud de Rafelbunyol abre su nuevo edificio: de 543 a 2.036 metros cuadrados con más de 6 millones de inversión

El nuevo edificio del centro de salud de Rafelbunyol abre este martes, casi cuadruplicando su superficie con una inversión de 6,2 millones de euros.

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Centro salud Rafelbunyol
Centro salud Rafelbunyol
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El centro de salud de Rafelbunyol estrena este martes su nuevo edificio, el fruto de la primera fase de una ambiciosa ampliación que transformará por completo uno de los principales recursos sanitarios de l'Horta Nord. La inversión total supera los 6,2 millones de euros y el resultado final casi cuadruplicará la superficie disponible: de los 543 metros cuadrados con los que contaba el antiguo centro a los 2.036 metros cuadrados que tendrá cuando concluya la actuación completa. Para hacerse una idea de lo que eso significa en la práctica, es como pasar de un piso familiar a ocupar casi media manzana de edificio.

Las obras comenzaron en enero de 2025 y esta primera fase ha consistido en la construcción de un edificio completamente nuevo, anexo al actual. Está previsto comenzar a utilizar parte de las nuevas instalaciones en septiembre , un calendario que se ha cumplido con precisión. La finalización del conjunto de la actuación se prevé para enero de 2027.

El conseller de Sanidad, Marciano Gómez, ha señalado que la ampliación del centro "irá acompañada de nuevos recursos profesionales y de una mejor organización de los espacios asistenciales, lo que permitirá reforzar la capacidad de respuesta de la Atención Primaria en Rafelbunyol".

Un centro que se reinventa por dentro

Más espacio no significa solo más metros. Significa más consultas, más especialidades y, sobre todo, más tiempo para cada paciente. Las nuevas instalaciones reconfiguran de arriba abajo la oferta asistencial del municipio. El nuevo edificio dispone ya de cinco consultas de medicina familiar y comunitaria, tres de enfermería, dos consultas polivalentes, dos de pediatría y una de enfermería pediátrica. A eso se suman un área para trabajo social, consulta de matrona y sala de educación maternal.

Uno de los elementos más destacados es la incorporación de un área de rehabilitación completa, con gimnasio, dos boxes polivalentes y despacho de fisioterapia, un servicio que hasta ahora muchos vecinos tenían que buscar fuera del municipio. El nuevo edificio incluye también espacios para extracciones, tratamientos y atención de urgencias, así como una zona de recepción con tres puestos de atención al público, una consulta de aislamiento y dependencias administrativas.

Está prevista la incorporación de un trabajador social, un segundo fisioterapeuta, un técnico en cuidados auxiliares de enfermería y un auxiliar administrativo. Cuatro nuevos profesionales que dan cuerpo a una promesa recurrente en la sanidad pública: que ampliar las paredes tiene que ir acompañado de ampliar también los equipos.

Eficiencia energética y memoria de la DANA

Tras las obras, el centro de salud de Rafelbunyol será un edificio singular de consumo energético casi nulo, referente desde el sector público en el cumplimiento de los objetivos de las directivas de eficiencia energética de la Unión Europea. El proyecto incorpora soluciones arquitectónicas orientadas a reducir el consumo y optimizar la climatización y la iluminación, en línea con los estándares de edificio pasivo que cada vez más administraciones adoptan como criterio de contratación.

Pero hay otro elemento en este proyecto que habla directamente de la memoria reciente de la Comunitat Valenciana. Entre las medidas incorporadas durante la ejecución de las obras figuran actuaciones concretas para aumentar la protección frente a posibles inundaciones: la eliminación de espacios bajo rasante y la reubicación en planta baja y cubierta de distintos equipos técnicos que inicialmente estaban previstos en zonas con mayor riesgo. Una decisión de diseño que, a la vista de lo vivido en la provincia de Valencia en los últimos años, no parece casual.

Asimismo, las nuevas dependencias cumplen criterios de accesibilidad universal, una exigencia que debería ser punto de partida en cualquier infraestructura pública y que aquí se incorpora de manera integral tanto para pacientes como para profesionales.

La segunda fase, en marcha

La apertura del nuevo edificio no cierra el proyecto, sino que lo relanza. Con el traslado de la actividad asistencial al nuevo inmueble, arranca ahora la segunda fase: la reforma y modernización de las instalaciones antiguas, aquellas que durante décadas fueron la única opción para los vecinos de Rafelbunyol. Cuando todo esté terminado, en enero de 2027, el municipio contará con un centro de salud que multiplica casi por cuatro su superficie original, con servicios que hasta hace poco parecían reservados a núcleos urbanos mucho más grandes.

En un momento en que el debate sobre la Atención Primaria centra buena parte de la conversación sanitaria en España —con listas de espera, falta de médicos y centros saturados como telón de fondo—, proyectos como el de Rafelbunyol apuntan en una dirección concreta: que invertir en el primer eslabón del sistema de salud no es un gasto, sino la forma más eficaz de aliviar la presión sobre el resto de la cadena asistencial.