Pedalear desde el barrio de Nazaret hasta la playa de El Saler es una de esas rutas que muchos valencianos hacen casi sin pensarlo. Un trayecto cotidiano, también turístico, que durante décadas ha servido de vínculo entre la ciudad y los núcleos costeros de Pinedo y El Saler. Ahora, ese camino va a recibir la atención que llevaba tiempo necesitando. La Generalitat Valenciana ha iniciado esta semana las obras de mejora del carril bici del Anillo Verde Metropolitano en el tramo que conecta València con Pinedo y El Saler, con una inversión de 390.681 euros coordinada con el Ayuntamiento de València.
Un tramo de casi dos kilómetros con años de desgaste acumulado
Las obras se desarrollarán en el tramo comprendido entre el Camí de la Punta al Mar, en Nazaret, y el acceso a la Zona de Actividades Logísticas del Puerto de València. Son 1.905 metros de carril bici que, pese a su uso frecuente, acumulaban deterioro en el firme y deficiencias en las estructuras que lo acompañan. La intervención está incluida dentro de las actuaciones de conservación viaria de la red de infraestructuras existente y la dirige la Dirección General de Infraestructuras Terrestres.
Las actuaciones previstas abarcan varios frentes: la reparación de los daños en el firme del carril, la intervención en las vallas de cerramiento que lo separan de la carretera V-15 València-Saler y la mejora del sistema de protección de la catenaria en el paso superior sobre la infraestructura de ADIF. No es solo una cuestión estética. Todas estas medidas apuntan directamente a incrementar la seguridad de quienes usan a diario esta vía ciclista.
Además, los trabajos incluirán mejoras en las cunetas de drenaje para reforzar su capacidad hidráulica ante episodios de lluvias intensas. Un detalle que, después de la DANA de octubre de 2024, ya nadie considera menor en la Comunitat Valenciana.
Tres meses de obras y desvíos habilitados para los ciclistas
El plazo previsto de ejecución es de tres meses. Durante ese tiempo, el tráfico ciclista en el tramo afectado quedará cortado temporalmente, aunque se habilitarán desvíos alternativos debidamente señalizados para que los usuarios puedan seguir realizando el recorrido sin mayores contratiempos. Los trabajos previos ya han arrancado, y la ejecución principal comenzará a finales de esta semana.
Una pieza del puzzle: el Anillo Verde Metropolitano de 56 kilómetros
Esta actuación no es un episodio aislado. Forma parte de un proyecto mucho más ambicioso: el Anillo Verde Metropolitano de València, una infraestructura de 56 kilómetros de longitud que conectará distintos municipios cercanos a la capital mediante itinerarios seguros para peatones y ciclistas. Una especie de cinturón verde y ciclopeatonal que rodea el área metropolitana y aspira a transformar los hábitos de movilidad de miles de personas.
El proyecto completo se ha dividido en nueve tramos. En la actualidad, seis de ellos —el 1, 3, 4, 6, 7 y 9— ya están plenamente operativos, mientras que el tramo 2 encara su fase final. En paralelo se desarrollan actuaciones en el tramo 5, que fue afectado por la DANA al discurrir por el parque natural del Turia, y se avanza en el proyecto del tramo 8, en la zona costera de Alboraya. El reciente impulso al proyecto incluye, entre otras novedades, una nueva pasarela sobre las vías de Metrovalencia, una estructura de aproximadamente 40 metros de longitud y 5 metros de anchura que permite salvar la línea ferroviaria con todas las garantías de seguridad y accesibilidad.
El proyecto también se integrará con parques inundables, combinando la prevención ante episodios climáticos con la creación de nuevos espacios públicos de calidad. El Anillo Verde Metropolitano constituye una infraestructura estratégica que favorece la movilidad sostenible, la integración territorial y el acceso a espacios naturales y agrícolas. En otras palabras, no es solo una carril bici: es una apuesta por repensar cómo se mueven las personas en el entorno de una gran ciudad.
El tramo que ahora se rehabilita entre Nazaret y el puerto es, precisamente, uno de los eslabones que conecta el corazón urbano de València con ese corredor verde costero. Cuando las obras concluyan, dentro de aproximadamente tres meses, quienes pedaleen hacia Pinedo o El Saler lo harán sobre una infraestructura más segura, más resistente ante las lluvias y mejor integrada en el conjunto de una red que, kilómetro a kilómetro, va tomando forma definitiva.


