El banco público valenciano casi duplica sus operaciones en un año: 138,8 millones movilizados y 1.371 avales para jóvenes que quieren comprar su primera casa

El IVF cierra el primer semestre de 2026 con 1.535 operaciones, un 89,7% más que en 2025, impulsado por los avales a jóvenes para acceso a vivienda.

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Un banco público que casi duplica sus operaciones en apenas doce meses no es una noticia menor. El Institut Valencià de Finances (IVF) ha cerrado el primer semestre de 2026 con 1.535 operaciones de financiación y 138,8 millones de euros movilizados, lo que supone un crecimiento del 89,7% respecto al mismo periodo del año anterior, cuando se aprobaron 809 operaciones. Detrás de ese salto hay algo más que cifras: empresas que consiguieron crédito, entidades sociales que mantuvieron sus servicios en pie y, sobre todo, jóvenes que por fin pudieron dar el paso de comprar su primera vivienda.

Un crecimiento que no es casualidad

El IVF no llegó a estos resultados de forma improvisada. La entidad cerró 2025 con un beneficio de 18,4 millones de euros, cuatro veces por encima del resultado registrado en 2023 , lo que le permitió afrontar 2026 desde una posición sólida. El activo total alcanzó los 732,6 millones de euros y el patrimonio neto llegó a 453 millones, reforzando la solvencia del organismo y su capacidad para desplegar nuevas líneas de financiación. En ese contexto, en 2025 el IVF ya había alcanzado 1.612 operaciones y superado los 200 millones de euros anuales, partiendo de las 547 operaciones y los 177,7 millones de 2022. El salto entre ejercicios no es un accidente: es la consecuencia de una estrategia deliberada de ampliar el perfil de beneficiarios.

"La amplia variedad de instrumentos financieros gestionados por el IVF nos permite adaptarnos a las necesidades de cada proyecto y ampliar el alcance de nuestra actividad para llegar a un mayor número de beneficiarios" - Enrique Montes, director general del IVF

Las líneas sociales, el gran motor

Si hay un apartado que explica el volumen de actividad del semestre, ese es el de las líneas sociales. A través de ellas, el IVF anticipa a entidades el dinero que la Generalitat les debe por sus servicios —ya sean centros de atención social o centros de formación vinculados a Labora— sin tener que esperar a que llegue la subvención. En los seis primeros meses de 2026, estas líneas acumularon 116 operaciones por un importe de 90,9 millones de euros, convirtiéndose en el componente más voluminoso de toda la actividad del banco público. La lógica es sencilla pero poderosa: si una residencia de mayores o un centro de día tiene que esperar meses para cobrar lo que le corresponde, la calidad del servicio —y a veces su propia supervivencia— se resiente. El IVF actúa como cortafuegos financiero.

"Las líneas sociales representan una herramienta esencial para garantizar la liquidez necesaria para dar continuidad a servicios sociales que resultan esenciales para la ciudadanía" - Enrique Montes, director general del IVF

1.371 jóvenes con aval para su primera hipoteca

El dato más llamativo del semestre es el del Programa de Garantías para el acceso a la vivienda. Este instrumento, puesto en marcha por primera vez en 2024, amplía el alcance de la actuación tradicional del IVF y refuerza su dimensión social. Está dirigido a jóvenes que tienen ingresos suficientes para asumir una hipoteca pero no han logrado reunir el ahorro inicial que los bancos exigen —habitualmente en torno al 20% del precio del inmueble—. En el primer semestre de 2026 se aprobaron 1.371 avales por valor de 29,2 millones de euros, frente a las 590 operaciones y los 7,7 millones registrados en el mismo periodo de 2025. Es decir, más del doble en número y casi cuatro veces más en importe. Una aceleración que refleja tanto el aumento de la demanda como la consolidación del programa entre las entidades bancarias colaboradoras.

El tejido empresarial, también respaldado

Más allá del peso de las líneas sociales y del programa de vivienda, el IVF ha seguido cumpliendo su papel histórico de apoyo al tejido productivo valenciano. En el primer semestre, las líneas de financiación empresarial —tanto las bonificadas como la línea general— sumaron 34 operaciones por 14,3 millones de euros. A eso se suman los instrumentos cofinanciados con fondos europeos del Programa FEDER Comunitat Valenciana 2021-2027: diez préstamos participativos por 1,4 millones para empresas innovadoras en fases tempranas, y cuatro préstamos subordinados por 3 millones para proyectos en etapas más avanzadas de desarrollo. A pesar de la incorporación de nuevas líneas con una vertiente más social, el IVF ha mantenido estable su actividad tradicional de financiación empresarial: el volumen concedido a empresas y asociaciones creció de 177,7 millones en 2022 a 183,7 millones en 2025, lo que confirma que el aumento de operaciones no responde a una reducción del apoyo productivo, sino a la incorporación de nuevos instrumentos.

En poco más de tres años, el IVF ha pasado de ser una entidad enfocada casi exclusivamente en el crédito empresarial a convertirse en una herramienta transversal de política económica y social. Los números del primer semestre de 2026 confirman que esa transformación no solo es real, sino que está ganando velocidad: más operaciones, más beneficiarios y más ámbitos de actuación. La pregunta que queda en el aire es si esta expansión podrá sostenerse en la segunda mitad del año sin comprometer la solidez financiera que ha hecho posible el despegue.