Imagina que un equipo de bomberos se adentra en una zona inundada donde la cobertura móvil ha desaparecido por completo. Sin comunicaciones fiables, cada decisión se convierte en un salto al vacío. Ese escenario, que en la Comunitat Valenciana dejó de ser hipotético tras la DANA de 2024, es exactamente el problema que la Generalitat lleva meses trabajando para resolver. La respuesta se llama 5G Emergencias, y acaba de completar su fase final con resultados que ya despiertan interés más allá de nuestras fronteras.
Un proyecto de cuatro millones de euros para comunicar lo incomunicable
El proyecto 5G Emergencias está coordinado por ISTEC —la empresa pública de Infraestructuras y Servicios de Telecomunicaciones de la Generalitat— a partir de una propuesta de la Agencia Valenciana de Seguridad y Respuesta a las Emergencias (AVSRE). Cuenta con un presupuesto de 4.069.270 euros financiado con fondos europeos Next Generation EU, a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. No es una cifra menor, y tampoco lo es el objetivo: demostrar que las redes 5G pueden reforzar las comunicaciones de los cuerpos de seguridad y los servicios de emergencia en situaciones donde los sistemas convencionales fallan.
La Comunitat Valenciana, Extremadura y la ciudad de Madrid son las tres únicas beneficiarias de esta subvención , lo que da una idea del carácter estratégico y pionero de la iniciativa en el conjunto del Estado. La ayuda se concentra, entre otras cosas, en mejorar la gestión, aumentar las capacidades de coordinación de los servicios de emergencia y en posibilitar comunicaciones más seguras, rápidas y fiables ante el aumento de incidencias relacionadas con el cambio climático, como grandes incendios e inundaciones.
El 15 de junio, el Palau de les Arts de València acogió la jornada de cierre del proyecto. Un escenario simbólico para presentar algo tan técnico y, a la vez, tan cercano a la vida de las personas. Las cuatro pruebas piloto se desarrollaron en València, un entorno industrial en Almussafes y el pantano de Benagéber , cubriendo así entornos tan dispares como una ciudad, una zona de riesgo industrial y un paraje rural sin cobertura. Participaron efectivos de la Sociedad Valenciana de Gestión Integral de los Servicios de Emergencias (SGISE) y de la AVSRE, y se evaluó la capacidad de despliegue de comunicaciones en zonas sin cobertura móvil, el uso combinado de 5G y satélite, y la transmisión de vídeo y datos desde drones aéreos y subacuáticos.
El conseller ha subrayado que, gracias a este proyecto, la Comunitat Valenciana "vuelve a situarse, una vez más, en una posición de referencia en el ámbito de las comunicaciones de emergencia".
"Nos permitirá anticipar futuras necesidades tecnológicas, evaluar casos de uso de interés para la operatividad diaria y definir con precisión los próximos pasos en la evolución de las comunicaciones de emergencia" - José Antonio Rovira, conseller de Economía, Hacienda y Administración Pública de la Generalitat Valenciana
De València a Londres: los resultados viajan al escenario internacional
Tres días después de la jornada de cierre en el Palau de les Arts, los resultados ya cruzaban fronteras. El 18 de junio, ISTEC presentó las conclusiones del proyecto en el Critical Communications World 2026 (CCW 2026), celebrado en Londres. No es un evento cualquiera: el CCW, organizado por la asociación TCCA, es considerado uno de los principales foros mundiales dedicados a las comunicaciones de misión crítica, donde se dan cita administraciones públicas, operadores, fabricantes y organismos internacionales.
Allí se debatió sobre algo que preocupa cada vez más a los países europeos: la evolución de los sistemas tradicionales de comunicaciones de emergencia y, en particular, su relación con la iniciativa europea EUCCS. La tendencia que se confirmó en Londres apunta a una convergencia entre las redes de banda estrecha históricamente usadas por los cuerpos de seguridad, las redes móviles comerciales y la inminente irrupción de las comunicaciones satelitales. Tres mundos que hasta ahora funcionaban por separado y que el 5G está llamado a integrar.
Cuando el satélite entra en escena: el proyecto TRANTOR
Si la jornada londinense confirmó la tendencia global, la participación de ISTEC en el evento final del proyecto europeo TRANTOR, el 7 de julio en Madrid, puso sobre la mesa la siguiente pregunta: ¿qué ocurre cuando ni siquiera las torres de telecomunicaciones terrestres están disponibles? Es la pregunta que cualquier gestor de emergencias se habría formulado, por ejemplo, durante los peores momentos de la DANA valenciana.
El proyecto TRANTOR, organizado por Hispasat, ha investigado y evaluado soluciones de comunicaciones 5G NTN —siglas de Non-Terrestrial Networks, es decir, redes no terrestres— que integran componentes satelitales dentro del ecosistema 5G para ampliar la cobertura allí donde las infraestructuras en tierra no llegan o han quedado destruidas. ISTEC participó en la mesa redonda titulada '5G NTN D2D: La visión del usuario', donde se analizó el papel que desempeñarán las comunicaciones satelitales integradas en redes 5G para responder a los retos operativos de los servicios de emergencia.
El debate abordó cuestiones tan concretas como la interoperabilidad entre redes de distinta naturaleza, la resiliencia de las comunicaciones ante desastres naturales o la posibilidad de que un dispositivo conecte directamente con un satélite sin necesitar infraestructura terrestre intermedia —lo que se conoce como servicio Direct-to-Device—. También estuvo sobre la mesa la soberanía tecnológica: Europa aspira a no depender de infraestructuras de terceros cuando la seguridad pública está en juego.
El futuro de las emergencias ya tiene forma
El proyecto ha permitido analizar y validar soluciones avanzadas de comunicación basadas en infraestructuras públicas 5G, explorando su potencial para mejorar la coordinación entre organismos de seguridad y emergencias y complementar las capacidades de la red COMDES. El gerente de ISTEC se ha mostrado satisfecho con las cuatro pruebas piloto realizadas, que han permitido definir con precisión los próximos pasos en la evolución de las comunicaciones de emergencia.
Lo que este ciclo de proyectos y foros pone de manifiesto es que la pregunta ya no es si el 5G llegará a los servicios de emergencia, sino cuándo y bajo qué arquitectura. La experiencia acumulada por la Generalitat Valenciana en este ámbito —desde los pilotos en zonas rurales e industriales hasta la participación en debates internacionales sobre satélites y soberanía tecnológica— dibuja el perfil de una administración que, lejos de esperar a que otros tracen el camino, ha decidido construirlo desde su propio territorio. Y en un país donde los desastres naturales son cada vez más frecuentes e intensos, eso no es un detalle menor.

