La provincia de Valencia se enfrenta a un desafío colosal después de la devastadora DANA, pero la recuperación se ve gravemente obstaculizada por la burocracia. La vicepresidenta de la Diputación de Valencia, Natàlia Enguix, ha lanzado una advertencia contundente sobre la necesidad urgente de reformar la legislación actual para permitir una respuesta eficaz. Según Enguix, la Ley de Contratos del Sector Público se ha convertido en el principal escollo, impidiendo que los fondos destinados a la reconstrucción lleguen a los municipios afectados con la celeridad requerida.
El obstáculo de la legislación ordinaria frente a la catástrofe
En una declaración que resuena con la frustración de muchos ayuntamientos, Enguix ha sido clara: "No podemos enfrentar una catástrofe extraordinaria como la dana con una legislación ordinaria". Esta afirmación subraya la paradoja actual: mientras la ciudadanía espera soluciones rápidas, las administraciones locales se encuentran atadas de manos por una normativa que no se adapta a la urgencia de una situación de emergencia. La vicepresidenta ha explicado que el dinero que ya ha sido asignado y recibido por los ayuntamientos no puede ser utilizado debido a los plazos y requisitos de tramitación administrativa. Esta situación genera un riesgo real y preocupante: "es muy probable que tengan que devolverlo porque es legalmente imposible cumplir con los plazos de tiempo a los que obliga la tramitación administrativa". La rigidez legal amenaza con paralizar la reconstrucción y agravar la situación de las localidades más castigadas.
El éxito de los procedimientos de emergencia como modelo
La Diputación de València ha demostrado en el pasado reciente la importancia de actuar con agilidad. Enguix ha recordado cómo la institución jugó un papel fundamental en la fase inicial de la crisis, especialmente en la limpieza de barro de centenares de garajes. Esta tarea, que se completó en un tiempo récord, fue posible gracias a la capacidad de acogerse a la vía de actuación por emergencia. La comparación con la situación actual es ilustrativa y contundente: "Los garajes aún estarían llenos de barro de haber actuado con los procedimientos actuales". Este ejemplo sirve como argumento irrefutable para defender la necesidad de permitir que las administraciones puedan operar bajo un régimen de emergencia, siempre con los controles legales pertinentes, pero priorizando la rapidez que la ciudadanía de comarcas como la Horta Sud, la Ribera Alta o la Plana de Utiel demanda con urgencia. La experiencia previa demuestra que la agilidad no es incompatible con la legalidad, sino una necesidad imperiosa en momentos de crisis.
Reconstruir para un futuro más seguro y sostenible
Más allá de la simple reparación de los daños, la visión de la Diputación de València es ambiciosa. El objetivo no es solo restaurar la situación previa a la DANA, sino aprovechar esta oportunidad para "construir municipios más seguros, sostenibles y preparados para el futuro". Esta perspectiva implica una transformación que va más allá de la infraestructura, buscando una mayor resiliencia ante futuros eventos climáticos. Para conseguirlo, Enguix ha enfatizado que la "coordinación es la mejor herramienta" y ha destacado la importancia vital de la "colaboración público-privada y la lealtad institucional". Estos pilares son considerados la única vía efectiva para garantizar el bienestar y la seguridad que los vecinos de la provincia merecen y exigen. La reconstrucción se concibe, pues, como una inversión en el futuro y en la calidad de vida de la ciudadanía.
Municipalismo humano y cercano: rompiendo la brecha digital
La vicepresidenta ha vinculado directamente esta necesidad de agilidad administrativa con un modelo de municipalismo que pone a las personas en el centro. Ha recordado el Plan de Oficinas Comarcales de la Diputación, una iniciativa diseñada para combatir la brecha digital y la deshumanización en la gestión pública. Este plan busca acercar la administración a los ciudadanos, ofreciendo un trato personalizado y directo. "En nuestras oficinas no pondremos cajeros automáticos ni pantallas táctiles, sino personas para atender a la ciudadanía de tú a tú", ha afirmado Enguix, subrayando el compromiso con un servicio público accesible y empático. Este enfoque refleja la convicción de que el verdadero municipalismo reside en garantizar la igualdad de oportunidades en cada rincón de la provincia. La Diputación de Valencia, ha concluido, continuará trabajando incansablemente para que Valencia sea una provincia fuerte, "comarca a comarca", asegurando que ningún ciudadano quede atrás en el proceso de recuperación y desarrollo.


