La Ciudad Autónoma de Ceuta recibirá la Alta Distinción de la Generalitat Valenciana el próximo 9 de octubre, la fecha más señalada del calendario institucional valenciano. El anuncio lo realizó el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, tras recibir en visita institucional al presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas. Un gesto que, lejos de ser un mero trámite protocolario, carga de simbolismo la relación entre dos territorios que, en los últimos años, han compartido momentos de crisis muy distintos pero igualmente intensos.
El máximo reconocimiento institucional valenciano
La Alta Distinción de la Generalitat no es un galardón cualquiera. Creada en 1986 y regulada por el Decreto 28/1986, de 19 de marzo, tiene como finalidad recompensar a personas físicas o entidades que se han distinguido en su actividad al servicio de los intereses de la Comunitat Valenciana. Tradicionalmente, estos premios se otorgan en el acto cívico que se celebra en el Palau de la Generalitat para conmemorar el 9 de Octubre. A lo largo de su historia, entre sus galardonados figuran personalidades vinculadas a la política, las artes y la cultura, y la ciencia y la medicina. Esta vez, sin embargo, el reconocimiento cruza las fronteras autonómicas para posarse sobre una ciudad que lleva años resistiendo en el extremo sur de Europa.
En el encuentro participaron también la vicepresidenta primera y consellera de Vivienda, Empleo, Juventud e Igualdad, Susana Camarero; el vicepresidente segundo y conseller de Presidencia, José Díez; y el consejero de Presidencia y Gobernación de Ceuta, Alberto Ramón Gaitán. Una reunión al más alto nivel que refleja el peso político de la decisión.
La dana como punto de partida de una deuda de gratitud
Pérez Llorca arrancó su intervención ante los medios con una mirada atrás, hacia el primer aniversario de la dana de octubre de 2024, aquella catástrofe que dejó una huella imborrable en la Comunitat Valenciana. Recordó entonces "la enorme solidaridad de toda España ayudando al pueblo valenciano en momentos en que más lo necesitaba". Ceuta estuvo entre quienes tendieron la mano. Y los gestos, cuando son genuinos, se recuerdan.
"No podemos olvidar que son compatriotas, que son amigos, que son vecinos, y que después de las muestras de solidaridad y de cariño que tuvieron todos con nosotros en momentos tan difíciles, teníamos que estar a la altura que merece nuestro país y que merece la ciudad de Ceuta" - Juanfran Pérez Llorca, president de la Generalitat Valenciana
La distinción, explicó el president, se otorgará a Ceuta y a toda su población "porque a pesar de un momento tan complicado han demostrado un saber estar y un compromiso con su país y con su ciudad que merecen, sin ningún tipo de dudas, recibir este reconocimiento". No es solo un premio a la solidaridad mostrada con Valencia: es también un reconocimiento a la entereza de una ciudad que lleva años en el foco de una crisis de soberanía sin resolver.
Ceuta, soberanía y una herida abierta
Pérez Llorca no esquivó el trasfondo político. Con claridad, afirmó que España "ha sufrido uno de los peores atentados a su soberanía con la invasión de Ceuta", en referencia a la crisis migratoria de mayo de 2021, cuando miles de personas cruzaron la frontera en pocas horas en lo que se consideró una presión coordinada desde Marruecos. Cuatro años después, el president fue explícito: "el problema no está solucionado". Y trasladó "todo el apoyo de la Comunitat Valenciana" a la ciudad autónoma.
La respuesta de Vivas fue a la altura del momento. El presidente de Ceuta agradeció el galardón y lo interpretó como un espejo de las fortalezas que, según sus palabras, permitirán a la ciudad salir adelante: el valor de los ceutíes para no rendirse, la madurez del pueblo y el respaldo de toda España. No olvidó tampoco devolver el gesto hacia Valencia.
"Un mensaje de solidaridad al pueblo valenciano, de condolencia por las víctimas mortales y de apoyo a quienes todavía sufren los efectos de una tragedia que permanecerá grabada en la memoria y en el corazón de todos los españoles" - Juan Jesús Vivas, presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta
Convivencia, identidad y una reclamación de fondo
Vivas cerró su intervención poniendo en valor la identidad plural de Ceuta: la tenacidad de sus habitantes, su "capacidad para convivir juntos, en paz y armonía con diferentes culturas y diferentes orígenes", y su "amor a España". Pero también lanzó un mensaje inequívoco de fondo: la normalidad en Ceuta, dijo, "solo se alcanzará mediante el retorno a Marruecos de todas las personas que de manera ilegal llegaron a Ceuta". Una afirmación que resume la tensión política que sigue planeando sobre la ciudad.
El Nou d'Octubre se perfila así como algo más que una celebración autonómica. Este año, la festividad valenciana por excelencia incorporará un reconocimiento que mira al sur, al estrecho, a una ciudad que lleva décadas ejerciendo de frontera viva de Europa. La Alta Distinción de la Generalitat, un galardón con casi cuatro décadas de historia, servirá de puente simbólico entre dos territorios que, cada uno a su manera, saben lo que significa resistir.

