La educación superior tiene precio, y para muchas familias ese precio sigue siendo una barrera difícil de franquear. Por eso la Generalitat Valenciana acaba de resolver la convocatoria de las becas Manuela Solís para el curso 2025-2026 con una inyección de casi 19,5 millones de euros repartidos entre 5.358 estudiantes de universidades públicas, privadas y centros de enseñanzas artísticas superiores de la Comunitat Valenciana. Son 531 beneficiarios más que el año pasado, un incremento del 11% que marca el mayor alcance de esta convocatoria desde su puesta en marcha.
Una beca que puede llegar a los 6.000 euros
Las becas Manuela Solís no son una ayuda simbólica. Cada estudiante que las recibe parte de una cuantía fija de 3.500 euros, que puede escalar hasta los 6.000 euros en función del rendimiento académico. Un estudiante con una nota media de 9,75, por ejemplo, recibiría una beca de 6.000 euros: los 3.500 euros de cuantía fija más 2.500 euros por excelencia académica. La fórmula combina así dos principios que a menudo se presentan como opuestos: la equidad económica y el reconocimiento al mérito. No basta con tener pocos recursos; también hay que esforzarse.
Las becas Manuela Solís vienen a sustituir a las antiguas becas salario y reciben su nombre en honor a la primera mujer licenciada en Medicina en la Universitat de València. Son compatibles con las ayudas del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, así como con las propias convocatorias de la Generalitat. Un detalle que no es menor: el estudiante puede acumular esta beca con otras ayudas estatales, lo que amplía considerablemente el colchón económico disponible.
De las 12.737 solicitudes, algo más de cuatro de cada diez han resultado beneficiadas
La demanda fue alta. Se presentaron 12.737 solicitudes, de las que se han resuelto favorablemente 5.358, lo que representa el 42,06% del total. Conviene leer ese dato con perspectiva: más de la mitad de quienes lo solicitaron no han obtenido la beca, lo que sugiere que la presión sobre estas ayudas sigue siendo intensa y que el margen para ampliar la cobertura en próximas convocatorias existe. La mayor parte de la financiación —más de 13,4 millones de euros— se concentra en estudiantes de grado universitario, especialmente los matriculados en segundo curso y posteriores.
La distribución por universidades refleja el peso relativo de cada institución en el sistema universitario valenciano. La Universitat de València encabeza el ranking con 1.559 becas concedidas y una financiación de 5,6 millones de euros. Le sigue la Universidad de Alicante, con 1.494 ayudas, y la Universitat Politècnica de València, con 774. Además, 225 estudiantes de enseñanzas artísticas superiores del ISEACV también se benefician de la convocatoria, con una dotación total de 806.500 euros.
Umbrales de renta actualizados para llegar más lejos
Una de las novedades más relevantes de esta edición es la revisión de los umbrales de renta que determinan quién puede acceder a las ayudas. La convocatoria 2025-2026 ha elevado el listón de entrada para que más familias queden dentro del alcance de la beca. El umbral para unidades familiares de un miembro ha pasado de 5.730 euros a 7.560 euros, un ajuste que lo alinea con el salario mínimo interprofesional. Para familias de dos miembros, el umbral ha subido de 10.656 euros a 11.340 euros. El resto de umbrales se han incrementado un 5% respecto a la convocatoria anterior, y las deducciones aplicables por circunstancias familiares especiales o discapacidad han aumentado en 50 euros.
Estos ajustes no son un gesto cosmético. Actualizar los umbrales de renta es, en la práctica, la diferencia entre que una familia trabajadora quede dentro o fuera del sistema de ayudas. En el curso 2024-2025 se destinaron 17.548.500 euros para estas ayudas , lo que significa que la inversión ha crecido en casi dos millones de euros en tan solo un año, un salto que refleja tanto el aumento de beneficiarios como la voluntad de reforzar la apuesta por la equidad en el acceso a la educación superior en la Comunitat Valenciana.


