Alzira y Tibi son esta semana las dos nuevas paradas de un viaje por la Comunitat Valenciana que cada viernes, a las 22:45 horas, nos descubre historias de personas nacidas fuera de España, pero plenamente integradas en los pueblos y ciudades donde han decidido hacer su vida.
Los protagonistas del quinto capítulo de Entre els nostres son Dana Ionescu, una rumana con mucho estilo que llegó a Alzira con tan solo 19 años, e Istvan Nagy, un húngaro manitas, festero y amante de la vida de pueblo que ya es un vecino más de Tibi.
Dana Ionescu dejó Rumanía muy joven, convencida de que fuera de su país podría encontrar las oportunidades que la situación económica que atravesaba no le permitía tener. Las telenovelas españolas le habían servido para aprender sus primeras palabras en castellano y la presencia de dos amigas en Alzira acabó decidiendo su destino. Con los años, comenzó a trabajar en hostelería, formó una familia y ha acabado convirtiendo la ciudad en su casa. Es fallera, lo que le ha permitido conocer a muchísima gente y hablar con muchos de los vecinos que forman parte de su día a día.
En Tibi, las cámaras conocen a Istvan Nagy, que llegó de Hungría en 2001 buscando trabajo y una vida mejor. Comenzó trabajando en la construcción de casas de madera y, durante unas fiestas de la Nit d’Ànimes, conoció a la mujer con la que acabaría casándose. Hoy es padre de dos hijas, trabaja como autónomo en el sector de la carpintería y asegura que no cambiaría la tranquilidad y la vida de pueblo de Tibi por nada del mundo.
Dana e Istvan comparten una misma manera de entender la integración: participar en las tradiciones, crear una familia, hacer amigos y sentir como propio el lugar donde viven. Dos extranjeros que mantienen sus raíces, pero que después de muchos años aquí son también, indiscutiblemente, muy nuestros.


